Andalucía, el mercadeo del voto y el abstencionismo

Publicidad

Finales del 2018. No se lo van a creer pero todo sigue igual. Para homenajear a la canción de Julio Iglesias los partidos mayoritarios (al decir de las encuestas) están de campaña electoral en Andalucía. Y como hace décadas se reparten folletos en los mercados y las calles, se prometen cosas en los mitines ante una menguada concurrencia con respecto a hace unos años pero delante de muchas cámaras y móviles grabadores, se besan niños, se dan ruedas de prensa para que Falsimedia amplifique el mensaje, las Agencias que llevan a los partidos diseñan la frase del día para buscar titulares, se alza la voz cuando las televisiones conectan en directo, se sonríe mucho mucho para que los votantes vean felicidad, optimismo y buen rollo, se invierte y asume como gastos de campaña entrevistas en periódicos, se crean grupos de wp para enviar videos con la actividad y el mensaje del candidato…

Una auténtica feria para buscar votos. Lo llaman democracia en estado puro porque luego viene el voto que es como el climax y la constatación de la buena salud del régimen. Pese a todo esto, un porcentaje nada desdeñable cercano al 40% (¡que se dice pronto!) no va a participar. Ignoran todo lo anterior sin el más mínimo sentimiento de culpa y se aísla quedando al margen de.

La izquierda no tiene respuesta a ese gran número de abstencionistas, y que en determinados barrios obreros se multiplica en número. Se limita a pedir que vayan a votar para que no gane la derecha porque dentro del actual marco pueden conseguirse muchas cosas y, además, si pactamos (con o sin gobierno conjunto) con el PSOE, podemos mandar algo. No parecen argumentos suficientes para millones de personas que han decidido no ser votantes.

También podría gustarte

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More