¡Al que le pique… que se rasque!

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Por Benito Sacaluga

El diario Cartagena Nueva, en su número 389, del 10 de agosto de 1937, se hace eco de un artículo del Comisario General de la Flota, D.Bruno Alonso, de título «Ya va siendo hora», publicado en el semanario «La Armada». Nos dice Cartagena Nueva en su introducción:
«De acuerdo camarada Bruno Alonso, de acuerdo».
En »La Armada», el semanario órgano de la Marina republicana, ha publicado el Comisario Político de la Flota, Bruno Alonso, el artículo que a continuación reproducimos. No lo queremos comentar. Vamos solamente a apostillarlo, colocándole, a guisa de apéndice, esta frase:
¡AL QUE LE PIQUE.. . QUE SE RASQUE! 
Transcripción literal del artículo

“Ya va siendo hora”…

Todos coincidimos en que en la guerra a muerte contra el fascismo, no debe haber más política que la de la República. Sin embargo, ¡cuan lejos se está de esta verdad que en muchos labios es una solemne mentira!

No es bastante la actividad y la pugna de los partidos y las organizaciones en la retaguardia, además esa pugna y esa actividad se lleva constantemente a las acciones armadas.

Hasta ahora, eran algunos jefes del Ejército de Tierra los que servían de cebo en la propaganda a cambio de su popularidad, pero después hemos visto también como en la Marina se ha intentado emplear ese mismo procedimiento.

A nosotros, antifascistas con la carne desgarrada en la lucha de muchos años, y a quienes no pueden dar patente los nuevos revolucionarios, no nos molestan un ápice que les den el poder a ellos y que sean ellos los que nos manden, pero mientras no sea así, mientras el Gobierno no sea de un partido y si de todos los antifascistas, no estamos dispuestos a que eso prospere, por lo menos en la Marina, y si alguien confundió con cobardía nuestra nobleza, nuestro silencio y nuestra tolerancia probaremos enseguida que no existe tal cobardía.

Esas propagandas de los partidos y las organizaciones se han hecho en tierra creando ídolos que, en su calidad de jefes militares, exhibieron sus estrellas ante las masas deslumbrándolas con un heroísmo que en más de cuatro no pasaba más allá de sus labios, o en todo caso de su deber de militar al servicio de su pueblo. Eso en la Marina no puede ser, y estamos dispuestos a que no sea.

En los barcos de la Flota, desde el comandante hasta el marinero tienen que limitarse a su función militar, de militar del pueblo; de ese pueblo que es la República y su Gobierno, pues si como militar puede actuar públicamente en este o en otro partido, en esta o aquella organización, no se puede negar a nadie que haga lo mismo, y lo que no le guste a uno le guste a otro, y el que no esté conforme que lo tome en dos veces. ¡No! Eso no puede ser y no será.

Lo hemos dicho ya muchas veces, que en la Flota Republicana no pueden actuar los partidos ni las organizaciones. Son unidades de guerra que responden ante el Gobierno de la República, a su política y a sus mandos, y nada más.

¿No les gusta la política de la República ni les gustan tampoco sus mandos?, pues que les den el poder a ellos y les tracen su política, pero mientras no sea así en los barcos de la Flota no hay más política, ni más partidos, ni más organizaciones que la unidad militar de la República; de una República, que, hoy por hoy, debe ser de todos los antifascistas que dan su sangre por ella. Ese es nuestro deber y esa es nuestra lealtad .

Bruno Alonso
Comisario General de la Flota

 

Enlace de interés: Fundación Bruno Alonso
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