Ahora que no se sabe lo que es verdad, ni lo que es mentira

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por Arturo Garcés

Este escenario es ignorar la propuesta de los Unamunianos, señalaba el autor del sentimiento trágico de la vida, que si todos dijéramos la verdad de momento el mundo amenazaría con acabarse pero finalmente todos nos llegaríamos a entender, para los que buscan vida y  verdad como misión, estos nuevos planteamientos son peligrosos, un obstáculo difícil de desenmarañar, porque  ahora no conocemos lo que la verdad ni la mentira es, porque las  evidencias de hechos verdaderos junto con los falsos se mezclan, esta patraña es lo que el sistema difunde.

A la época de la postmodernidad se le ha agregado un nuevo factor la postverdad, esto es la verdad orwelliana la verdad que ya no existe sino que se inventa, que se hace notorio en los expedientes falsos, en delitos inventados, en la supresión de evidencia, en videos photoshopeados, en la exageración, la calumnia, la desinformación, en definitiva la manipulación y el engaño a sabiendas  para lograr los fines que nunca se alcanzaría  si no se mintiera.

En el mundo de la postverdad nada puede resultarnos sorprendente  ni siquiera el poder de influencia de  los medios que desvirtúan, se  comunica al público mentiras complacientes se censura abiertamente la opinión contraria, entones el debate es desigual.

Se le debe decir a los que viven muy pendientes de la mass media  que estamos en la época donde ya no se sabe que es verdad, ni que es mentira en las  transmisiones que vemos con nuestros propios ojos, no sabemos si lo mirado con la vista ha sido alterado, el engaño parece ser los nuevos patrones de hacer noticias, son tan groseras como inteligentemente planeadas las mentiras que se difunden, lo anterior parece ser lo que reditúa más a la prensa mediática, ahora ya no sabemos que es la verdad ni que es la mentira.

No ha habido una época donde la prensa mediatizada tenga mayor influencia colectiva,  ha sido posible por el desarrollo de tecnología avanzada, se permite llegar a todas partes en tiempo real, sin embargo, se necesita una restauración profunda de la mass media, la restauración significaría un cambio en la naturaleza de su filosofía,  se requiere que se pueda exigir la democratización de la media, hay que detener   los proyectiles lanzados  contra la vida de un gentío de personas, son proyectiles que se lanzan que no es tan exagerado decir, los tanto daños que provocan, que son como los dardos mortíferos  lanzados por drones o aviones de guerra, porque si estos asesinan  vidas, aquellos que envían la media  mutilan y destruyen los hábitos sanos de vida que deberíamos todos tener, es por esto los tan elevados índice de suicidios que indican las estadísticas de mortandad.

La prensa hoy al servicio del capital monopolizado, hace soñar al espectador que vive,  pero lo que vive la  gente es un adormecimiento de la conciencia provocado por la parafernalia mediática, hay que llamar a despertar la conciencia,  un gentío está siendo engañado diariamente por los grandes medios de comunicación, que son el resorte de la clase privilegiadas.

Aquí nos preguntamos cómo es posible que se contente a todo un pueblo con estos falsos valores, cada vez están más las personas alienadas con faltas de perspectivas, decía Heidegger que el hombre es un ser de lejanías, la vidas de los que pueblan la tierra cada vez tienen menos  lejanía, porque esa esperanza de lejanías  la mata quienes regentan el puñado de gente que son los dueños de todo que gobiernan a base de mentiras y engaños.

La influencia por las estimulaciones de la media es imponer el pensamiento americanista único,  el pensamiento unitario promovido desde Hollywood y patrocinado por campañas publicitarias, haciendo del  hombre  un ser que se aleja de sí mismo, una persona que no se conoce ni así misma.

La prensa que ahora hacer realidad a Orwell, seleccionando a objetivos individuales para con estos hacer agendas, los protagonistas de este Reality Show son seres humanos inocentes que son humillados, denigrados y calumniados, seres humanos vendidos como mercancías  que están  para divertir a los demás en un escenario  donde se les tortura antes de  ser asesinado, esto ocurre no antes sin ser aplaudida esta deshumanización.

Estamos ante un hombre postmoderno que las cosas se han apropiado de sus libertades  personas que cada vez más tienen nulo capacidad de crítica, esto lo aprovecha la media para imponer su discurso, se está creando un hombre dependiente que no sabe lo que es tener relaciones interdependientes fructíferas, entonces lo que se  vive es  bajo un tapiz que es el artificial, un tapiz  de la naturaleza caída del ser humano.

Se viene envenenado el discurso,  se hace del opositor una caricatura, los que habitan sobre la faz geográfica de la tierra, a capricho se   les hace pensar como los oligopolios de los oligarcas quieren que pienses.

Parece que no podemos sentarnos a discutir sobre  la situación que pasa en nuestro mundo, sin agendas ocultas, sin doble discursos, abogando por los derechos individuales de cada uno y los colectivos de todos.

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