Agresión criminal contra Los Haitises-Apelación a la sensibilidad social y humana

Alto a la agresión criminal a “Los Haitises”, singular y hermosa formación orográfica, gran reserva de agua (fuente de todos los ríos del Este del país), biodiversidad, especies endémicas y&nbsp cultura pre-colombina de la República Dominicana.

Pedido de difusión y llamado a la solidaridad nacional y mundial con el pueblo y la nación dominicana

El presidente Leonel Fernández, el Ministro de Medio Ambiente, Jaime David Fernández Mirabal y otros funcionarios de su gobierno se han confabulado con un poderoso cártel de la construcción encabezado por el Ing. Manuel Estrella, propietario a la vez de importantes medios de comunicación, para instalar una gran fábrica de cemento en “Los Haitises”, precisamente en lo que fuera, antes de su alteración -vía soborno al Congreso- su área protegida y lo que es todavía su “zona de amortiguamiento”.

La concesión de terrenos por 99 años sobrepasa con creces los límites necesarios para la correspondiente explotación de piedra caliza, porque además -y fundamentalmente- procura facilitarle a ese grupo de poder otros terrenos para emprender nuevos proyectos turísticos cuidadosamente ocultados, destinados a privatizar ese parque nacional.

Los Haitises son una zona paradisíaca,&nbsp que hacia el Este del país se encuentran con la codiciada y espectacular Bahía de Semana.

De un tiempo a esta parte esa región oriental ha sido blanco de las ambiciones particulares de las grandes corporaciones turísticas españolas y estadounidenses y de poderosos grupos locales, que asociados a las elites corrompidas de la partidocracia (muy especialmente a la cúpula del actual gobierno), han conformado una especie burguesía&nbsp mafiosa o lumpen-burguesía (con componentes de viejo y nuevo cuño), tortuosamente comprometida, entre otros renglones, con el tráfico de bienes raíces y &nbsp la ilegítima apropiación privada del patrimonio natural del país.

En los últimos años sobre las riquezas naturales del Este, a manera de buitres económicos,&nbsp han actuado los protagonistas del tristemente famoso escándalo Marbella con sede en España, el Grupo cubano-americano Fanjul, propietario del Central Romana y del exclusivo consorcio de Casa de Campo, el Grupo Rainieri, dueño de Punta Cana, el Grupo Hazoury, propietario de Cap Cana y el magnate venezolano Gustavo Cisneros, alto ejecutivo de la Barry Gold (empresa minera a la que se le acaba de conceder la explotación de los sulfuros de la mina de oro de Cotuí, ubicada en el centro del país) y propietario de enormes extensiones de tierra de interés turístico en región oriental.

En la estafa Marbella, encabezada por el empresario español Carlos Sánchez, junto a los Hazuory participó, como conexión dominicana, el Ing. Miguel Vargas Maldonado, excandidato presidencial del opositor PRD y actual “dueño” de ese partido, quien acaba de firmar un&nbsp pacto político con Leonel Fernández.

Hasta hace poco el santuario ecológico de “Los Haitises” había sido respetado, pero al parecer la agudización de la crisis capitalista mundial y nacional ha incrementado la voracidad y el espíritu ventajista de los grandes capitalistas mafiosos aliados a políticos traficantes de influencias, determinando que el Grupo Estrella y su Consorcio Minero arremeta en forma intrépida y de mala manera contra esa gran reserva natural, cultural y científica de la Nación, erigiendo a su proyecto de “cementera” en la avanzada de una cruzada apropiadora y depredadora.

Anexamos&nbsp a continuación datos y valoraciones adicionales sobre esta agresión criminal, que incluye el desalojo brutal de tres mil campesinos de la región sin compensación alguna, que ha despertado un clamor nacional y una intensa&nbsp y creciente movilización de amplios sectores de nuestra sociedad, con el fin de profundizar en el tema . Incluimos también el artículo de la semana relacionado con el derecho a la vida, vinculando la posición hipócrita de la alta jerarquía católica sobre el aborto con la situación en “Los Haitises”, incluyendo el cruel despojo a las familias campesinas lugareñas.

Al mismo tiempo, les sugerimos muy encarecidamente, difundir en sus respectivos países y a escala internacional esta delicada situación, así como recurrir a la solidaridad de las organizaciones de defensa del ambiente y de los derechos humanos y organizar, entre otras acciones, más movilizaciones en TODAS LAS LOCALIDADES del país, iniciativas de los/as dominicanos/as residentes en el exterior, piquetes frente a los organismos internacionales y protestas DIVERSAS frente a las embajadas, misiones&nbsp y consulados dominicanos en el exterior; promoviendo una fuerte condena al presidente Leonel Fernández, al ministro Fernández Mirabal y al gobierno dominicano que han autorizado, con evidentes y espurios propósitos políticos y económicos, esta atrocidad.

Declaración Pública de las comisiones ambientales de la Academia de Ciencia y de la UASD

&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp La Comisión Ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y&nbsp el Equipo Ambiental de la Academia de Ciencias de la República Dominicana informan al país su posición en torno a la propuesta de instalación de una cementera y el proceso de desalojo y reubicación de pobladores en el entorno de la formación de Los Haitises.

&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp Constituye un resumen para el público general de los hallazgos y las conclusiones del estudio Situación Ambiental y Social de Los Haitises: Línea de Base para una Solución Estratégica a los Conflictos Derivados del Ordenamiento Territorial que durante más de cinco meses desarrollaron nuestros equipos técnicos y que en el día de hoy será entregado a los actores envueltos en el mismo.

&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp Los Haitises constituyen un sistema de captación, almacenamiento, conservación y distribución de agua, al ser la primera barrera que ofrece nuestra accidentada geografía a los vientos alisios cargados de humedad.

&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp El agua que aporta Los Haitises fluye principalmente a través de sistemas complejos de cavernas, constituyendo redes subsuperficiales y subterráneas que determinan las características hidrológicas de toda la Gran Llanura del Este y se convierten en la reserva estratégica del agua futura y presente del país.

Los Haitises contienen una diversidad biológica única tanto por la variedad y composición de especies como por la peculiaridad de los procesos y biodinámicas que ocurren.

&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp Las dinámicas biológicas de la formación de &nbsp Los Haitises determinan la alta productividad de los suelos agrícolas colindantes e impactan en la naturaleza, evolución y potencialidad agrícola de zonas distantes, pero articuladas por las aguas, la biodiversidad y los fenómenos climáticos asociados a esta formación.

&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp Los recursos culturales concentrados en los Haitises, aún no valorados en toda su dimensión, forman parte de un patrimonio nacional que merece una atención y cuidado especial del Estado y la Sociedad dominicanos por mandato de varias leyes y convenios internacionales.

&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp

El sistema&nbsp ecológico de &nbsp Los Haitises &nbsp sostiene &nbsp un régimen muy frágil cuyos procesos biológicos e hidrológicos pueden ser afectados negativamente, alterando la cantidad y calidad&nbsp de las aguas que produce si se les somete a presiones capaces de interferir en las condiciones de ocurrencia de estos fenómenos.

&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp A pesar de lo imponente del paisaje, la formación de Los Haitises alcanza más de 1,820 Km2; de la alta frecuencia &nbsp de lluvias, superior a los 2,500 mm3; de la vegetación impresionante; del largo periodo de tiempo en formarse, ciertas presiones podrían iniciar cambios de magnitudes impredecibles.

&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp Existe la errónea creencia de que las funciones ecológicas de los Haitises son cumplidas solo por la parte de la formación cárstica que se encuentra protegida, o de que los daños infringidos a zonas altamente perturbadas no pueden potencializarse y multiplicarse.

&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp Apenas 720 Km2 en tierra y 120Km2 en el mar están protegidos, significando menos de la mitad de la formación.

&nbsp Desde el fatídico Decreto 319-97; a los intentos continuos por desproteger el área; hasta la aprobación de la Ley 202-2004 que redujo efectivamente de 1400 Km2 a 840 Km2 la formación de Los Haitises suma al conuquismo, la tala para carbón y el saqueo arqueológico de sus restos indígenas, la voracidad de sectores económicos con argumentos y recursos suficientes para convencer a los decisores políticos de la necesidad de aprovechamiento minero de la caliza de los Haitises.

La destrucción de los mogotes de los Haitises implica, además de sus impactos sobre la producción, conducción y calidad de las aguas;&nbsp la biodiversidad contenida y los procesos ecológicos; la ruptura de la unidad paisajística del Karst y la consecuente devaluación del valor ecoturístico de la región.

La deuda social acumulada en el entorno de los Haitises por el CEA y por el ordenamiento que creó el Área Protegida que produjo los violentos desalojos recientes y anteriores aún no compensados, involucra en su solución parte de los terrenos transferidos a la Secretaría de Estado de Medio Ambiente para reubicación de los desplazados, que inexplicablemente esta ha cedido a la cementera.

Los terrenos y fondos destinados para completar el reordenamiento del territorio en el entorno de los Haitises fueron &nbsp dirigidos a fines distintos a los asignados sin saldar la deuda social, multiplicando la pobreza de la población que desde hace más de cien años ha sido desplazada, por el Consejo Estatal del Azúcar (CEA),&nbsp por las &nbsp familias oligarcas y por el propio &nbsp Estado Dominicano, quien se ha convertido en el violador principal de la Ley 64-2000.

La Ley General sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales 64-2000 impide que se deterioren recursos estratégicos como el agua mientras existan alternativas y establece normas, que han sido desconocidas en este caso, para conceder permisos y licencias.&nbsp Estas normas incluyen la participación de los sujetos involucrados, siguiendo un estricto protocolo no cumplido ni por los Solicitantes ni por la secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales.&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp

&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp Resulta paradójico que en nombre de la Ley 64-2000 sean desalojados y perseguidos campesinos que están ubicados en parte del área concesionada, por la amenaza que estos constituyen para los procesos ecológicos, para luego entregar los mismos a una cementera cuyos impactos serán de gran magnitud independientemente de los esfuerzos de atenuación de los proponentes.

El país vio la destrucción de conucos, la incautación de cosechas y los discursos represivos como una demostración de la voluntad de conservar esos recursos estratégicos. Hoy, parecen evidenciar que estuvieron motorizados por urgencias y motivaciones alejadas de cualquier interés de garantizar la permanencia y calidad de los recursos naturales y los servicios ambientales derivados.

La Comisión Ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y el Equipo Ambiental de la Academia de Ciencias solicitan al Estado Dominicano de manera formal:

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1.- Impedir el establecimiento de una cementera en la formación del Carso de Los Haitises por los impactos negativos sobre la captación, almacenamiento, flujo y calidad de las aguas que implica la misma.

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2.- Avanzar en la definición legal de las actividades consistentes con las áreas de amortiguamiento del Sistema Nacional de Áreas Protegidas.

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3.- Priorizar el mandato de la Ley 64-00 para la elaboración de una Ley de Ordenamiento Territorial, que impida conflictos entre capacidades, vocaciones y usos reales del territorio.

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4.- Dar cumplimiento al Decreto 17-2006 que contiene la solución estratégica al problema humano generado por los desalojos y la deuda social acumulada en el entorno de los Haitises.

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5.- Hacer público todos los documentos y soportes que han conducido a que, contrarios a toda la lógica derivada del cumplimiento de la legislación, se haya procedido a un permiso a todas luces impertinente.

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COMISIÓN AMBIENTAL

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SANTO DOMINGO

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EQUIPO AMBIENTAL&nbsp ACADEMIA DE CIENCIAS DE LA REPÚBLICA DOMINICANA

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