¡A ponernos los chalecos!

Por narciso isa conde

“Arde con razón Paris y hay quienes se escandalizan… lo que no hicieron cuando con finos vinos brindaron por los bombardeos a Bagdad, Kabul, Kosovo, Palestina, Siria… por el triunfo de la guerra imperialista global.”

Por Narciso Isa Conde

Son chalecos de trabajo, de colores llamativos. Nada que ver con los que usan debajo del “saco”  o chaqueta cierta membrecía masculina de la “clase media” parejera y determinados oligarcas.

En Francia son amarillos chillones y cuando se juntan por montones impresionan a observadores y atemorizan a gobernantes. Aquí bien podrían ser verdes como las marchas, pero no solo para marchar: para paralizar, desobedecer, protestar, rebelarse…

El capitalismo anda  muy mal. incluso en los llamados países “civilizados”, “desarrollados”, “avanzados”… Entró la era de su multi-crisis y su decadencia. Comienza a pagar las culpas de su coloniaje y  su recolonización neo-liberal.

Esa rebeldía popular francesa se parece a la que aquí “clase alta” y “clase media” encopetadas estigmatizan; a la que sus voceros, sus medios y sus políticos denigran y califican de “incivilizadas”: neumáticos incendiados, capuchas, vehículos y establecimientos destruidos.

Arde con razón Paris y hay quienes se escandalizan… lo que no hicieron  cuando con finos vinos  brindaron por los bombardeos a Bagdad, Kabul, Kosovo, Palestina, Siria… por el triunfo de la guerra imperialista global.

·         RAZÓN  Y PERTINENCIAS DE LOS CHALECOS.

El capitalismo anda requete-mal: el “civilizado” y el “incivilizado”, “desarrollado” y “sub-desarrollado”.

Concentra más riqueza y poder en poca gente. Se gansteriza más. Se torna súper-violento.

Empobrece más y a mayor número de seres humanos.

Genera desigualdades obscenas. Se lumpeniza integralmente.

Es más parasitario.

 Indigna a un mayor número de personas. Actualiza modalidades de fascismo.

Escoge Presidentes delincuentes y convierte sus Estados en Estados mafiosos, cuyos portavoces llaman “fallidos” a países que ellos mismos degradan y empobrecen.

Por eso brotan los chalecos amarillos en multitudes y se rebelan contra la imperial civilización burguesa en descomposición. Enardecidos  reclaman hasta la destitución de quien hoy la preside ) MACRÓN) en la mismísima cuna de esa civilización maltrecha.

 En eso -sin menospreciar el valor de las mareas verdes en  Dominicana- se nos fueron adelante los galos; como también acontece con las enardecidas protestas en la empobrecida vecina República de Haití, diezmada por las huestes colonizadoras y neo-liberalmente “civilizadoras” de tres imperios: FRANCIA, CANADÁ Y EEUU.

Mientras, aquí, en nuestra República Dominicana, todo va para peor en lo que emana del poder constituido.

Hubo razones para marchar por multitudes con gorras y camisetas verdes. Pero a la vez primó la sordera en gobernantes y magnates,  y no hay señal de que repitiendo en el 2019 la misma fórmula estos señores vayan a reaccionar de otra manera.

Todo parece indicar que estamos obligados/as a ponernos chalecos verdes hasta estremecer esta hermosa isla digna de un destino mejor. ¡Juntos/as podemos! En  eso  somos más duchos que los franceses.

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