A Gades, cuya alma y espíritu caminan por las calles de La Habana

Sendas ofrendas florales del General de Ejército Raúl Castro Ruz, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros y de la Prima Ballerina Assoluta Alicia Alonso, fueron depositadas hoy ante la estatua del bailador Antonio Gades.

&nbsp En presencia del Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque se tributó el homenaje en la Plaza de la Catedral, frente a la escultura a tamaño natural de quien se considera el más universal e íntegramente español de los bailaores.

&nbsp Eusebio Leal, Historiador de la Ciudad de La Habana, señaló que estas flores significan el tributo necesario de la nación y el arte a Gades, cuya alma y espíritu caminan por las calles y están presentes en el XXI Festival Internacional de Ballet, que es fiesta de la cultura.

&nbsp Leal coincidió con las palabras de Miguel Cabrera,&nbsp historiador del Ballet Nacional de Cuba, cuando evocó el amor de Gades por la Isla y la cultura cubana, a la cual se integró como parte propia; así como las memorables actuaciones en el ballet junto a Alicia.

&nbsp Respecto a la ubicación de la obra escultórica de Villa Soberón al lado de una de las columnas del soportal del Palacio de Lombillo, Leal explicó que en los últimos años de vida Gades (2004) solía sentarse en esta plaza, disfrutar y gozar de ella.

&nbsp Por eso su imagen allí, como un pedazo de Andalucía en el eterno verano de Cuba, entre claustros, piedras, vitrales, celosías y balcones; en la tierra que formó parte de los tres amores de Gades, entre los que se incluyen la danza y el mar, afirmó el multipremiado intelectual.

&nbsp Participaron además en el homenaje, Cristina Hoyos, directora del Ballet Flamenco de Andalucía; Miguel Barnet, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba; y Rafael Bernal, viceministro primero de Cultura, entre otras&nbsp personalidades de la danza mundial y la cultura nacional.

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Antonio Gades

Antonio Esteve Rodenas, mejor conocido por su seudónimo de Antonio Gades, bailarín y coreógrafo español, que desde temprana edad se comprometió por dar a conocer a nivel mundial el flamenco como un medio de expresión artística, murió el 20 de julio de 2004. Nació en el seno de una familia humilde, el 14 de noviembre de 1936. Su encuentro con la danza fue casual, ya que por la falta de dinero en su familia, Gades se vio obligado a estudiar en la academia de una maestra llamada Palitos.

Tres meses más tarde, un agente que buscaba bailarines para trabajar en un local, lo contrató, Mientras laboraba en ese sitio, Pilar López Júlvez lo vio y se lo llevo a su compañía, fue ella quien lo bautizo con el nombre artístico de Antonio Gades.

Nueve años permaneció con Pilar López Júlvez. En el año de 1960 realizó su primera gira por Japón como primer bailarín.

Gades, junto con López Júlvez estudió todo el folclore que rodea al baile flamenco, pronto descubrió su gusto hacia la “Andalucía de García Lorca”. Tras dejar la compañía de López, en 1962 fundó el primer núcleo de lo que más tarde se convertiría en el “Ballet de Antonio Gades”.

Su afán por aprender le llevó a estudiar danza clásica con Provayeska, la escuela bolera de Lorca, el zapateado, con el Estampío, y la farruca de “El Gato o la jota aragonesa”, con Pedro Azorín en los sesenta; esto hizo que Gades se interesara por el flamenco, para dignificarlo y elevarlo a lo más alto.

Gades adaptó el baile a los textos de Lorca y escenificó como nadie el flamenco, tanto en presentaciones personales, como en el teatro o el cine.

Tras varios meses en Italia regresó a España representando La historia de “Los Tarantos” y rodó una película (ya había intervenido en un pequeño papel en Italia con Vittorio Gassman), “Los Tarantos”, del director Rovira Beleta.

Representa a España en 1964 en la Exposición Mundial de Nueva York, donde es acogido como a un verdadero ídolo del flamenco. En este año se casa con Marujita Díaz, de la que se separó 20 meses después. En 1965 estrena “Don Juan”, en el Teatro de la Zarzuela, en Madrid.

Dicha puesta en escena supone un fracaso, por la falta de público. Antonio Gades había puesto buena parte de sus recursos en la producción y se encontró pocos meses después casi sin dinero. Hasta 1968, cuando se casa con la bailarina Pilar San Clemente. Sigue Trabajó toda su vida/dos/Clemente. . En 1969, realiza junto con su propia compañía, la coreografía de “El amor brujo”, en la Opera de Chicago, la cual lo llevó a representarla en Francia, Italia, España, Japón, Estados Unidos, Marruecos, Argentina y México.

En 1971 se separa de su esposa, con quien procreó dos hijos y en 1973 se une a Pepa Flores con quien tendrá, posteriormente, tres hijas: la actriz María Esteve, Tamara y la cantante Celia Flores.

Hasta 1974 había recorrido todo el mundo. Llega a Roma con su nueva obra, “Bodas de Sangre”, en su título original, “Crónica del suceso de bodas de sangre”. El éxito le acompaña, pero Gades anuncia su retirada y disuelve la compañía.

En 1978 es nombrado Director del Ballet Nacional Español. No obstante su rotundo éxito, sólo permanece dos años en el cargo. Con los bailarines del Ballet Nacional que renuncian a su puesto, forma una nueva compañía hasta 1981.

En aquella época Gades se abre al panorama político y a la cultura española. Se declara de ideología marxista y pancatalanista independentista. Participó en la política encabezando la candidatura del Bloc d”Esquerra d”Alliberament Nacional (BEAN) en las elecciones municipales de Alicante en 1979.

Más tarde acabó militando en el Partido Comunista de los Pueblos de España, fue miembro de su Comité Central y se mantuvo vinculado al Partido Comunista de Cuba toda su vida.

Fue compadre de pila de Fidel y Raúl Castro Ruz, presidente y vicepresidente de Cuba, respectivamente.

En 1986 se separa de Pepa Flores y en 1988 se casa con Daniela Frey, matrimonio que dura hasta 1993.

Su última producción como coreógrafo fue “Fuenteovejuna”, sobre el texto de Lope de Vega y adaptación de José Manuel Caballero Bonald, fue estrenada en el Teatro-Opera de Génova en 1994.

Con dicha obra realizó una gira por Japón, Italia, Francia, Gran Bretaña, España, Cuba y México, regresó después con esta misma pieza por varios países de Sudamérica.

Continúa con su ejercicio de pureza en el arte: “el baile no es un ejercicio, el baile es un estado anímico que sale a través de un movimiento”, afirmaba Gades.

Fue galardonado con los Premios Nacionales de Teatro y Danza y el Galardón Flamenco Calle de Alcalá 2002.

Gades dijo en una ocasión: “Pensar en la muerte no me va a quitar la vida”. Era tan arraigada su obsesión proletaria que nunca se consideró un artista, sino un trabajador del baile.

No tuvo tiempo de poner en marcha sus últimos objetivos como artista, uno de los cuales consistía en darle coreografía a “El Quijote”, pero queda en el ámbito artístico el recuerdo de haber sido el bailaor español más integro y destacado de su época.

Tras una larga enfermedad, junto a su nueva compañera, Eugenia Eiriz, falleció en Madrid. El 6 de junio de 2004 había recibido de manos de Fidel Castro la Orden José Martí, máxima condecoración que el gobierno de Cuba otorga a un extranjero distinguido.

A su muerte, Francisco Frutos, entonces secretario general del Partido Comunista de España, llevó en 2005 las cenizas de Gades para que fueran enterradas en un mausoleo que se localiza en las afueras de Santiago de Cuba (oriente del país), que fue sede del foco guerrillero denominado Segundo Frente Oriental Frank Pais.

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