A Dios lo que es de Dios y a César lo del César

        Allí estaban todos: el Presidente del Tribunal y del consejo General del Poder Judicial, el Presidente de la Audiencia Nacional, senadores, los censores: 2º Vicepresidente de la Junta de Comunidades, señor García Page, el Alcalde, señor Molina; acompañados de 23 concejales del Ayuntamiento de Toledo: 12 del Partido Popular y 11 del Partido Socialista Obrero Español. Faltaba el sargento de la Guardia Civil y el boticario, quizás estaban pero en la foto no se les ve. Como en los tiempos del nacional-catolicismo: el poder civil comulgando con el poder eclesiástico, rindiendo pleitesía a la jerarquía católica y afirmando la unidad de España y el valor moral de la misma. Claro que si no estoy mal informado el señor Cañizares debe obediencia a un estado extranjero como es el estado Vaticano. Parece una postal en color de tiempos recientes y la cosa no tendría mayor importancia a no ser porque este poder civil se rinde a las exigencias del señor Cañizares que dicta la política cultural de Toledo (censura al teatro) y la educativa (retirada de la Guía para Chicas).

 

Aunque parezca lo contrario no van estas líneas dirigidas contra el señor Cañizares, el cual de todos ellos me parece el más sincero y con el que coincido en el día del nombramiento como hijo adoptivo. Efectivamente, como usted mismo dijo –según leo en prensa, pues nadie nos invitó a tal acto- no ha hecho nada especial, no tiene más mérito que ser siervo y servidor de la iglesia. Eso en los referidos tiempos del nacional-catolicismo sería suficiente para nombrarle hijo adoptivo, pero no creo que lo sea en una sociedad democrática. Es posible que coincidamos en más cosas: en polvo eres y en polvo te convertirás; ganarás el pan con el sudor de la frente; o en la admiración por el Jesús Revolucionario que echó a los mercaderes del templo sagrado.

 

Seguro que el señor Cañizares tiene grandes conocimientos teológicos pero esto no es suficiente para ser hijo adoptivo de Toledo. El ciudadano Cañizares, no representa valores compartidos por todos los toledanos, sino que además se ha significado públicamente en contra de muchos ciudadanos: homosexuales y lesbianas a los que niega el matrimonio civil y la familia, a los que han descubierto que el amor no es eterno y se separan, la negación de moral a aquellos que no creemos en Dios, el derecho a una muerte digna, el derecho de la mujer a decidir su maternidad, o la negación al estado a impartir una enseñanza pública y laica. No voy a entrar a valorar su admiración por Isabel, La Reina Católica, la que expulsó a los judíos, inició la persecución de cristianos, gitanos y moriscos, claro ejemplo de lo que no es tolerancia o “toledancia” como dijo el señor Forges hace años. Tiene el señor Cañizares, el derecho de manifestarse públicamente, como cualquier ciudadano, como corresponde a una sociedad democrática, pero si quiere dictar la política de nuestra ciudady nuestro país, preséntese a las elecciones. Entiendo las dificultades que esto le supone: ¿por el PP o por el PSOE?

 

A Dios, lo que es de Dios yal César lo que es del César. Izquierda Unida da la bienvenida al nuevo movimiento ciudadano que se une a nuestro proyecto de democracia, tolerancia y respeto, es decir laicismo.

 

 

Aurelio San Emeterio Fernández. Coordinador local de Izquierda Unida de Toledo.

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