Publicado en: 5 marzo, 2019

Corea: sacar las uñas imperiales del mapa

Por jorge luis ubertalli o.

Estados Unidos y Corea del Sur han decidido concluir definitivamente los ejercicios miltrea Key Resolve y Foal Eagle, dirigidos a provocar a la República Popular Democrática de cores (RPDC). Buena medida para acordar una paz duradera con un país socialista que no se somete a nadie ni a nada.

Luego de la Cumbre de Hanoi entre el presidente de la República Popular de Corea , Kim Jong Un, y el de Estados Unidos de Norteamèrica, Donald Trump, las administraciones de EE.UU. y Corea del Sud, a través de sus ministros de Defensa, han decidido dar por concluídos los ejercicios militares ‘Key Resolve’ y ‘Foal Eagle’, llevados a cabo desde hace años con el fín de provocar y agredir a la RPDC en relación con su posición estratégica en el área, y en perspectiva terminar con su gobierno revolucionario y su sistema socialista e independiente.
Ambos ejercicios, sumados al ‘Ulchi Freedom Guardian’, ya cancelado, incluían miles de soldados norteamericanos y coreanos, submarinos con cargas nucleares, aviones B-52 y B-2 Spirit, capaces de lanzar 23 ml kilos de bombas convencionales y nucleares y otros centenares de cazas y bombarderos utilizados en otro ejercicio, el ‘Max Thunder’, que se sumó a los ya nombrados. En estos ejercicios se preveía el almacenaje, con posible uso, de armas químicas, que ya se utilizaron en la guerra de agresión a la RPDC llevada a cabo desde 1950 hasta 1953 por EE.UU. y sus ‘aliados’.
El ‘Key Resolve’ y’ Foal Eagle’, que duraban desde fines de febrero hasta abril, fueron suspendidos antes de la cumbre anterior entre Kim y Trump, y ahora han sido definitivamente cancelados. El argumento, en propias palabras de Donald Trump, fue que su cancelación permitiría distender la confrontación en la península, en vías de su total desnuclearización. Y agregó, además, que el operativo era muy costoso –‘centenares de millones de dólares que no se reembolsan’- dijo. Cabe destacar que el mandatario norteamericano declaró que no retirará de Corea del Sur a los 28.000 soldados de su país apostados ahí, y que en remplazo de los ejercicios nombrados se llevará a cabo un ejercicio menor de desembarco anfibio denominado ‘Dong Maeng’ (Alianza).
Ante este nuevo acontecimiento, cabe el siguiente análisis:
1) La actitud de Trump, positiva por cierto en cuanto a no provocar a la RPDC en función de un futuro acuerdo, no es antojadiza. Obedece a que debe negociar con un gobierno que, además de poseer un arsenal nuclear, sintetiza la voluntad de un pueblo, guiado por el PTC, de no dar un paso atrás en cuanto a la preservación de su sistema Socialista, su Independencia y Autodeterminación y su Dignidad.
2) Trump necesita concentrar todo su arsenal discursivo, militar y político, en cuanto a agradar a los verdaderos amos de EE.UU.- financistas, industriales del complejo militar-industrial, ‘comunicadores’, etc, que se encargan de manipular a la opinión pública-a través de la agresividad integral contra los gobiernos que no responden a EE.UU. en su autodenominado ‘patio trasero’ indolatinoamericano y caribeño, incluído el México actual. Su anunciada intervención directa e indirecta- o a través de países como Colombia, que participó como único país latinoamericano en el último ejercicio ‘Ulchi Freedom Guardian’ contra la RPDC-a Venezuela; su renovado bloqueo y agresión a Cuba mediante la aplicación de la Ley Helms- Burton y su corolario de sanciones a empresas norteamericanas que inviertan en Cuba, además de habilitar el enjuiciamiento a Cuba por las nacionalizaciones y expropiaciones llevadas a cabo desde el inicio de la Revolución; la aplicación de una Ley- Nicaraguan Investment Conditionality Act (Nica Act) -que sanciona a la Nicaragua actual, etc., contextúan su accionar avasallante en cuanto a neocolonizar, mediante la liquidación de gobiernos no afines a los EE.UU. , a Indoaméricalatina y caribeña.
3) En este marco, Trump y su administración necesitan concentrar su accionar en un punto, fundamental: Indoaméricalatina y Caribeña, y tratar de aminorar contradicciones antagónicas en Europa, Asia y Lejano Oriente, léase Rusia, Cercano Oriente y China. Aunque EE.UU. aplica sanciones a Rusia, Irán y lleva a cabo una guerra comercial con China, no puede ocuparse de combatir con todos a la vez.
4) Su política de acordar con la RPDC y llegar a acuerdos con China se contrapone con su agresión económica, financiera y militar indirecta y directa a Venezuela. Y con su embestida contra Cuba arreciando su bloqueo. El ‘dividir para reinar’ no es nuevo en la política norteamericana, y sus vaivenes en unos y otros espacios geográficos tienden también a ello.
5) Teniendo en cuenta estos ítems, se hace necesario a los países afines a ser amenazados por EE.UU. el combatir unidos contra este mismo enemigo, que cambia el pelo pero no las mañas. Los acuerdos con EE.UU. pueden durar o no, pero la experiencia enseña que una vez terminada una administración en ese país, la otra puede borrar con el codo lo que se escribió con la mano.
Los de siempre
“Washington y Seúl han cancelado al menos nueve de los últimos ejercicios militares, incluyendo los bautizados como Freedom Guardian, Ulchi, Taeguk, dos ejercicios Programados para la Armada, un ejercicio de artillería en el Mar Occidental, ejercicios por mar y tierra en el Mar Oriental, el ejercicio Vigilant Ace, y Foal Eagle’”. Así consigna, citando a un ‘especialista en Corea’ de los EE.UU., el ‘analista’ Thomas Phoer en una nota del 4 de marzo publicada en la página de la ultraderechista y belicista ‘Heritage Foundation’, usina de pensamiento reaccionario y proimperialista norteamericano. Phoer, director del Centro para la Defensa Nacional de The Heritage Foundation, critica ácidamente la decisión del Ministerio de Defensa de cancelar los ejercicios militares contra la RPDC argumentando que la cancelación de los ejercicios debilitaría la preparación norteamericana y sudcoreana ante un ‘eventual conflicto con Corea del Norte’. O sea, apuesta a la guerra…porque nunca participó en una. Y cree a pie juntillas que la decisión de su presidente, ministros y militares obedece a una concesión a la RPDC y no a una prudente y realista jugada en pos de evitar una guerra nuclear que terminaría con el mundo todo.
La pasión de los verdaderos amos de EE.UU. y sus paniaguados de lujo, mimados por el capitalismo expansionista y los fabricantes de armas, es destruir y matar.
La de los socialistas jucheanos es de construir y servir a la felicidad material y espiritual de su pueblo.
El imperialismo sabe que sin guerras no duraría, frente al socialismo, lo que un cubo de hielo en el sol. Atizar la competencia y la guerra entre los hombres para ser uno más que el otro, utilizar la necesidad ajena para acumular riqueza, especular con la debilidad del prójimo para someterlo, calcular cuánto dinero o beneficios personales se obtendría en cuanto a ‘ayudar’ al necesitado y otras abyecciones subhumanas son incompatibles con el socialismo.
La cooperación entre todos, el estímulo a los valores humanos como la solidaridad, el amor al semejante, la justicia, el honor de ejercer autoridad sin privilegios de ninguna clase y sí mayores obligaciones, la consigna artiguista del ‘naides más que naides’ es lo que consagra al socialismo como un sistema superior al capitalismo en todos los aspectos.
Por eso los señores de la guerra y el bloqueo, pretendiendo hincar sus uñas en el mapa popular para saquear y corromper, acuden a todas las argucias y provocaciones posibles para que los gobiernos socialistas revolucionarios deban dejar de ocuparse en servir material y espiritualmente a sus pueblos y deban ocuparse de hacer frente con las armas a los agresores de siempre, malgastando recursos en la preparación para la guerra. Así fue desde la primer revolución socialista del mundo y lo sigue siendo.
La historia, sin embargo, los enterrará sin discursos ni fanfarrias.

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