7 de enero de 2009: el «Caso Bershka» no es un hecho aislado.

23

Octubre de 2016, estamos en el Pleno del Ayuntamiento de Tarragona: la CUP presenta un moción pidiendo que el Ayuntamiento se retire de la acusación particular en el Caso Bershka. La CUP defiende la moción con firmeza. ERC e ICV votan a favor de la moción. PP, Ciudadanos, Unión y el PDECat (no es nuevo que aquellas que quieren un «nuevo» estado de Europa, utilicen métodos viejos para mantenerlo todo atado y bien atado). Los cuatro votaron a favor de que el Ayuntamiento se persone y nos pida dos años de prisión. Nada nuevo.

Hablaremos, sin embargo, del PSC, sucursal PSOE que ya ha pactado con el PP sin golpes de estado internos. El PSOE, partido criminal desde el GAL, el SÍ a la OTAN, la heroína o Roldán, hasta la reforma de las pensiones, el rescate a la banca, el caso Pretoria, el caso Innova o Inipro. Tampoco podríamos pedir peras al olmo. Pero hubo dos afirmaciones del alcalde de Tarragona, Josep Félix Ballesteros, que me parecieron muy fuertes y que además demostraron que el poder del sindicato de la Guardia Urbana -ASEMIT- es tal que controlan incluso ciertos posicionamientos del ayuntamiento, especialmente aquellos que tienen que ver con la Guardia Urbana. El alcalde exactamente dijo que: » Yo y el ayuntamiento, defenderemos SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE la Guardia Urbana », y que « la Guardia Urbana actúa SIEMPRE de forma ejemplar ». Alerta, que uno es esclavo de sus propias palabras, pero viviendo en la amnesia colectiva que vivimos, el hombre lo dice y se queda tan ancho, él sabe que mañana posiblemente ya nadie se acuerde.Nosotros sabemos que estas palabras se las tendrá que comer -algún día o otro- con guarnición y, ese día, nosotros se lo recordaremos. Pero, por si falta mucho para ese día -que no lo creo-, se lo empezaré a recordar.

Las encausadas del Caso Bershka somos activistas políticas, y hacemos política, política contraria al orden establecido. Por lo tanto es evidente que el Estado utilizará todos los medios, para reducirnos a humanas felices con nuestros Iphones y salarios de 600 € al mes. Lo hará con cárcel. Multas. Inhabilitaciones. Porras y represión. Pero cuando hablamos de ejemplaridad, de actuar con ejemplo, tenemos que hablar de proporcionalidad, tanto por parte de la policía a la hora de actuar, como por parte del ayuntamiento a la hora de multar. Ser ejemplar es ser proporcional. Es, no ser un matxito machista. Es, en definitiva, una actitud ética. Ética y ejemplaridad, es lo que no puedes pedir a aquellas que defienden órdenes criminales y actúan por la fuerza aunque el interlocutor pida diálogo. La fuerza de la razón contra la razón de la fuerza.

Pero la acción del 7 de enero ante el Bershka, el motivo por el que se ha personado el ayuntamiento. No es un caso aislado de «ejemplaridad», tanto por parte de la Guardia Urbana, como por parte del Ayuntamiento.

En 2005, yo y un compañero, estábamos pegando con cola un carteles cerca de las 12 de la noche. Aparece la GU. Nos retienen dentro de un portal de un negocio. Nos amenazan. Y mi compañero acaba de rodillas en el suelo con la escoba llena de pegamento a un palmo de la nuca. «Te vamos a empapelar la espalda» decían los bestias. Mi mochila con cosas personales mías fue confiscada y nunca más vista. Entonces no éramos suficientemente valientes para denunciarlo, ahora lo decimos con la cabeza bien alta.Desde entonces, sin embargo, sabemos cómo las gastan. Esta es una actitud «ejemplar», señor Ballesteros?

En 2008, el compañero Franki de Terrassa es condenado a pena de prisión por descolgar una bandera española (os suena, esto, processistes?). La sociedad organizada responde. En Tarragona también. Y una multitud de colectivos salen a la calle. Hacen más de 120 pintadas. Se ponen cadenas en la avenida Andorra y se hacen murales. Nos cogen a tres compañeras por la noche y nos llevan a comisaría (no nos detienen, nos llevan, nos hacen un susto, un secuestro exprés). Una vez allí nos sueltan frases como «tal día a la 1 de la tarde estabas allí poniendo fin adhesivo», lo del plan «que os vigilamos eh?». Y nos llevan a juicio por haber hecho UN mural.El expediente que la GU proporciona a los juzgados es demoledor. Lo tengo todavía y justamente escribiendo el artículo lo leo. En un mismo expediente ponen: la ocupación de dos casas, una en la calle de las Pescaderías Viejas y el otro en la calle Portal de los Ángeles (sí, sí, nada que ver). Nos acusan de todas las pintadas, todas, unas 130, tres personas en una noche, o sea unas 15 pintadas por hora. Nos acusan también a los tres de poner las cadenas en la avenida de Andorra. De hacer los murales. Todo esto lo hicimos nosotros tres. Supermanes. Por suerte, el juez, con un ejercicio de sensatez, se centra con el tema en cuestión: un solo mural. Somos juzgados y hacemos dos días de arresto domiciliario por UN SOLO MURAL. Es una actitud EJEMPLAR, señor Ballesteros falsificar expedientes y engrosar los mismos para criminalizar tres personas?

Año 2009, y qué decir? El caso Bershka. Acción simbólica contra la presión estética. Éramos 15 personas, 20 según la organización … 10 según la GU. Ah! No, no, esta vez no, estaban las masas según la Guarco Urbana, todo sea una mentirijilla como esta.

Pintamos con YESO al suelo. Viene la Guardia Urbana con tono chulesco. Nos entran en Bershka. Nos sacan fuera. Nos intentan confiscar el megáfono. Pido que nos lo devuelvan. Me cogen por el cuello. Más patrullas. Más violencia. Patadas voladoras -podéis mirar el vídeo-.

Salgo del follón montado por la policía. Un guardia que iba rapado me ve. Me tira al suelo y me entra en un portal tirándome del pelo. Me entran a socorrer Laia y Diego; él fotografía lo que pasaba allí dentro. Me dejan tirado y el guardia rapado va a por Laia que había llamado al policía que me soltara. Se quema en el suelo y el apalean mientras gritan que es una hija de puta. Patadas en las costillas. Estado de shock. Llantos. Cambio: ahora, a por Diego. «Dame la cámara», bofetada, «dame la cámara», bofetada, dedo en la nariz, lentilla por los aires y posterior pérdida de visión. Cámara por los aires, la aplastan. Agresiones y atentado contra nosotros.

Una policía en estado de shock -ella era Botones Esquadra- el suelo viendo la barbarie. Un guardia diciendo «si no fuera con uniforme que rápido lo solucionaría», todo tocándose la porra y la pistola. Nos detienen. Detención ilegal. Informes médicos en el hospital. Vamos a comisaría y ponemos todas nuestras pertenencias en una bolsa negra cerrada con una brida. Solidaridad en la calle. Consiguen sacarnos cuando llevábamos ocho horas de calabozo. La bolsa del Diego con sus pertenencias es abierta por la fuerza, la cámara rota está, la tarjeta con TODAS las fotos NO. Destrucción de pruebas.

Expediente de la Guardia Urbana; vuelve a ser demoledor. Aparece toda nuestra vida militante, cada vez que la policía nos ha identificado sale allí, no aporta nada, sencillamente nos criminaliza. Nos acusan de « organi- zación ilícta que comete acciones independentistas » y una multitud de cosas más que es para estremecer de miedo. Mentiras y más mentiras. Falsos testigos. Y a partir de aquí ya no hay que entrar más en detalle, las declaraciones están y nuestra memoria todavía está y sabe qué pasó. Pero según el señor Ballesteros, esta es una actuación EJEMPLAR. Y nosotros unos vándalos, vulgares antisistema y como no: mentirosos.

Primero de Mayo del año 2009. Lanzamos pintura en la sede de la CEPTA (la patronal), es un acción simbólica. La GU grabó toda la manifestación. Sólo yo tiré pintura. Pero tres fuimos a juicio. Las otras dos ni siquiera estaban ante la CEPTA cuando pasó esto; las dos, sin embargo, eran casualmente militantes políticas. El juez vio que no tenía consistencia la acusación a las otras dos personas y las sacó del caso. Es, el falso testimonio, y llevar DOS PERSONAS a juicio una actuación EJEMPLAR señor Ballesteros?

2010, entre el mes de enero y en junio acumulo la no pequeña cifra en multas de: € 5,475. Tengo pruebas de todas. Espero y no deseo que todas las enganchan carteles de discotecas o fiestas en pubs, las que reparten octavillas de una nueva óptica, ponen pegatinas de «cerrajeros 24h», sean por desgracia y, como mínimo, cosidos a multas como yo, militante político. Si no es así, permítanme decir que «huele a chamusquina todo».

Las faltas leves y graves fueron:

  •  Pegar carteles en dos ocasiones, 500 € cada una, o sea € 1.000.
  •  Llamar la noche de carnaval -que había alboroto por todas partes- que trataran bien mi compañero cuando la GU el detenía ilegalmente para estar en una fiesta en una casa ocupada por colectivos políticos. Tener que pasado la noche jodido y de comisaría en comisaría para saber dónde está, que en una de ellas un guardia urbano te diga «tú eres un payaso» delante de todos tus colegas, todo ello a mí me supuso 1.300 € de multa. A mi compañero una noche en el calabozo, un juicio donde se le pedía prisión y unos meses de mal trance.
  • Tirar papeles al suelo de adhesivos que criticaban las ayudas a bancos y cajas del señor ZP, € 1125.
  • Repartir el periódico La Bicicleta, donde en portada denunciaba la multa anterior de 1.125 €. Libertad de prensa? € 800.
  • El día 30 de abril a las 17 h, justo antes del primero de mayo, me pararon y multar porque sí, alegando que «había escupido al suelo»: 250 €.
  • 18 de junio. La Guardia Urbana vuelve a detener el mismo compañero y militante, una vez más de noche. Decía que los había pitado cuando pasaban por delante de la puerta de un pub. El motivo de la detención fue romper la multa, que por la cara de militante, le querían poner de 1.000 €. A él se lo llevaron hacia comisaría con una detención bestia, tal como un troglodita haría. Yo fui acusado de falta grave según la ordenanza cívica. Todo estaba muy ordenado, pero por desgracia y por mi culpa, todo quedó desordenado. Protesté por la detención y con eso me cayó: desórdenes públicos, 1.000 € de multa. A la detenida de nuevo una noche en el calabozo, un juicio donde se le pedían 4 años de prisión y un buen mal trago.

Todas y cada una de las multas las recorrí, tuve que molestarme y perder el tiempo en solucionar aquello que se me había impuesto por una arbitrariedad política. Otras compañeras recibieron también multas desproporcionadas. Todas las voy (y nos) recorrer y al cabo de esperar bastante, todas las gané, ya que era evidente que en cada una de ellas había puntos de arbitrariedad e irracionalidad -o sea, de mentira-. Como era de prever, cualquier funcionaria de la «empresa» Base con dos dedos de cordura (o bajo las órdenes de otro) las archivaría. De hecho, siempre hemos defendido que ante cualquier abuso de este tipo, se debe recurrir la multa, ya que la posibilidad de que sea archivada es alta, a menudo suelen ser acusaciones irreales, eso sí, suelen hacer pasar un mal rato ( o unos malos meses). Pero recurrir es un derecho, que cuando no utilizamos legitimamos la impunidad institucional.

Ahora me dirá, señor Ballesteros, que «la ley es la ley», y que, bueno, «que es una mera casualidad que siempre nos tocara a nosotros». Claro, que cada vez que me multaban o paraban los agentes me decían «Santi» o «señor Fortuny» antes de entregar el DNI, que casualidad. Cuando marchaban reían, como diciendo «te jode». Y si nos los cruzábamos y íbamos sólo nos intimidaban con la mirada. Claro, son casualidades todo. O aún más, soy yo, que soy un delincuente. Aunque La Polla Records ya dejaba claro que « delicuencia es todo aquel que os Reducir texto <br> dejar el chollo » y para mí La Polla tiene mucha más credibilidad que la Guardia Urbana y usted mismo. Volviendo a la pregunta habitual. Es una actitud EJEMPLAR, señor Ballesteros, coser a multas a una -y muchas más- ciudadana por el solo hecho de militar en organizaciones anticapitalistas? Y inventarse la mayoría de acusaciones?

Podría alargar la lista y aburriros más aún, paro aquí, dicho esto, haré tres reflexiones para terminar el artículo.

La primera es que podría parecer que voy, o vamos, de víctimas. Podría, pero no. No quiero transmitir pena o lástima, rabia sí. No.No es cuestión de ir de Santets. Como Juan Como pensamos que para hacer tortillas tenemos que romper huevos -o tirarlos a la CEPTA-. No va por ahí la cosa. La cosa de denunciar públicamente siempre lo que consideramos injusto, que no está en contradicción -señor Alejandro- en asumir hasta las últimas consecuencias. Y los abusos y la ejemplaridad de la Guardia Urbana no son una excepción. Sabemos que los abusos por parte de la Guardia Urbana sobrepasan la persecución política que hemos sufrido y sabemos que son habituales. De vez en cuando alguna valiente -como la chica que hace unos días denunciaba un comentario vergonzosamente machista y sexista por parte de un agente de este lado lo hace público, o grava alguna tontería, y nosotros estamos aquí para denunciarlo , para hacer frente común contra los abusos de la Guardia Urbana. Porque no es necesario que coincidimos en nuestras ideologías -socialdemócratas, demócratas, reformistas, socialistas, anarquistas o sencillamente personas despolititzades- para denunciar lo que no podemos tolerar, y es que los cuerpos de «seguridad del estado» locales o estatales, cometan sistemáticamente abusos de poder y crean que ellas son la Ley. No. Debemos decir basta, que esto es intolerable y debe terminar. Por lo tanto, tarraconenses, empezamos a hacer público cualquier abuso que sufrimos, sólo así, podremos detener.

La segunda, es una reflexión positiva. Y es que esto, además, de poco le ha servido. Porque a unos días del juicio y de haber pasado las mil y una putadas por parte de la Guardia Urbana: estamos aquí. Valientes. Sin miedo. Y dispuestas a defender la verdad.Tenemos memoria y no olvidamos. No nos ha parado. Se puede decir que es una pequeña victoria. Victoria de la convicción. Y encima somos más aun perseguirnos día sí, noche también. Hemos crecido, y estamos alegres, no nos haga miedo, aunque hayamos oído vuestras manos en nuestras carnes. Nos haga pena y vergüenza. Perseguís los que cierran hospitales, corrompen la política y malversan fondos públicos, o tiran benceno al aire libre con total impunidad; hágalo y entonces velar por nuestra seguridad, hasta entonces, seguiremos estando unos en el banquillo y los otros al de los acusadores.

Y la tercera, y termino, diréis que todo esto que digo es mentira. Que soy un demagogo. Que exagero. Que miento. Pero lastimosamente no, no miento. Pero de hecho, este debate es secundario. El tiempo no lo perdería en este artículo si todo fuera mentira, de verdad, sería el bosque recogiendo setas ahora mismo, pero repito, es secundario. Porque la clave de todo es un debate ético. Un debate sobre cuál es su nivel de cinismo. De vulgares mentirosos. Porque vosotros tenéis la capacidad de generar hegemonía discursiva, tener los medios suficientes para decir y repetir mil veces una media verdad o una mentira y que cale en la opinión pública. Podría ser honestos, pero no te conviene. Vosotros haréis lo que más le beneficie, y la mayoría le seguirá haciendo caso. En el plano ético, en cambio, pierdan. Tocados y hundidos. Y no quiero ser moralista, aunque en esta parte lo parezca.Dormiréis tranquilos pidiendo penas de prisión a personas que fueron brutalmente golpeadas por vuestros lacayos y lo sabéis?Podrá hacer el amor y amar, a pesar de saber esto? Como os coméis una fideuá de 25 € el cubierto, sabiendo que su cuerpo policial haciendo comentarios machistas por la calle sin que te rehogar con las gambas de Tarragona? No lo sé. Supongo, que como ya he dicho sueldo ultra cínicos o aún peor, os creéis todo lo que decís, y ha hecho de la verdad mentira y ya está. Nosotros, en cambio, inhabilitados o no, entre rejas o no, embargadas o no, dormiremos, loco, haremos el amor y amaremos, y comeremos fideuás populares de 5 € el cubierto con la conciencia, con respecto al todas las acusaciones mencionadas , muy tranquila.

7 de gener de 2009: el “Cas Bershka” no és un fet aïllat.