Piden reabrir el caso de Pedro Álvarez, cuyo asesinato sigue impune

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Un agente de la brigada de Seguridad Ciudadana de la Jefatura Superior de Policía de Barcelona fue detenido como el presunto autor de los hechos, encarcelado preventivamente durante una semana y finalmente fue puesto en libertad y su causa archivada tras una investigación realizada por el propio cuerpo de Policía Nacional al que pertenecía.

 

Piden reabrir el caso del asesinato de Pedro Álvarez a meses de que prescriba

La familia de Pedro Álvarez, el joven de 20 años que habría sido asesinado por un policía nacional en 1992 en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), ha pedido al juez que reabra la investigación cuando faltan pocos meses para que prescriba definitivamente el caso.

Así lo ha explicado en rueda de prensa el abogado Benet Salellas, que se ha incorporado al equipo jurídico, tras presentar esta mañana ante el juzgado de instrucción 4 de L’Hospitalet de Llobregat un escrito solicitando la apertura de una serie de diligencias con las que esperan «arrojar luz» sobre la muerte del joven.

 

 

Pedro Álvarez falleció de un tiro en la cabeza disparado por el conductor de un coche que estuvo a punto de atropellarle a él y a su novia la noche del 15 de diciembre de 1992 en la avenida Catalunya de la localidad antes de darse a la fuga.

A raíz de estos hechos un agente de la brigada de Seguridad Ciudadana de la Jefatura Superior de Policía de Barcelona fue detenido como el presunto autor de los hechos y encarcelado preventivamente durante una semana, pero fue puesto en libertad y su causa archivada posteriormente por una supuesta falta de pruebas suficientes. 

Sin embargo, el abogado señala que los avances tecnológicos y las nuevas técnicas de investigación podrían ayudar ahora a encontrar indicios que permitieran localizar al responsable.

«Si en 1992 hubiéramos tenido las herramientas de investigación que tenemos hoy, el autor del crimen ya habría sido juzgado y condenado«, ha afirmado Salellas, quien ha denunciado también la «falta de voluntad por parte de diferentes operadores, para que se archivara» el caso.

En concreto, el documento pide al juez que se localice el vehículo implicado, un Opel Vectra blanco, para practicar una prueba que detecte posibles rastros de sangre incluso si el turismo está «desguazado» y que se analice «desde un punto de vista biológico» la bala y la vaina que se obtuvieron en el lugar del crimen.

El objetivo es, ha dicho Salellas, descubrir si todavía existen «rastros biológicos» de la persona que empuñó el arma con la que asesinaron a Álvarez.

Finalmente, han pedido que sean los Mossos d’Esquadra quienes actualicen el informe de balística de un solo folio redactado por la Policía Nacional -que se encargó de las investigaciones-, cuyo dictamen pericial concluyó que no era posible determinar si el arma del agente detenido disparó la bala que mató al joven.

 

 

Ello a pesar de que ya entonces, como ha recordado Salellas, «no había ninguna duda de que la bala usada era munición exclusiva de las fuerzas de seguridad».

El abogado también ha señalado que quieren que las pruebas las haga la policía científica de los Mossos, «porque es quien tiene potestad en L’Hospitalet y porque es una mala praxis judicial que el cuerpo al que pertenece la persona investigada sea el encargado de llevar la investigación«.

No obstante, la familia de Pedro Álvarez trabaja contra reloj: el próximo marzo se cumplen veinte años del archivo de la causa, cuyo sobreseimiento fue confirmado en septiembre por la Audiencia de Barcelona, por lo que, si hasta entonces no se ha reabierto la investigación, el caso quedará prescrito.

 

Por su parte, el padre de Pedro, Juanjo Álvarez, que también ha participado en la rueda de prensa, ha lamentado las promesas vacías de los principales dirigentes de las instituciones tras años de «reuniones» y «luchas».

«Siempre nos han dado la misma respuesta sistemática de que no tenían competencias porque el implicado en el asesinato de Pedro era un policía nacional», ha reprochado el padre del joven asesinado, que en 1996 se declaró en huelga de hambre para presionar a los investigadores.

Hoy, 27 años después de que mataran a su hijo, ha aseverado que mantiene la «esperanza» y la «fe»: «para mí sería un fracaso, ya no como padre, sino como persona, porque llevo toda mi vida luchando por la igualdad para todo el mundo», ha confesado.

Como cada año, la Plataforma Pedro Álvarez hará una ofrenda floral el próximo 15 de diciembre en la avenida Catalunya de L’Hospitalet de Llobregat, donde el pasado fin de semana entidades sociales colocaron una placa conmemorativa con su nombre El 14 de diciembre se hará una manifestación en la plaza Universitat para exigir justicia para el joven asesinado.

 

(Vídeos) L’Hospitalet de Llobregat: Acto de solidaridad con Pedro Álvarez, cuyo asesinato sigue impune

 

 

 

 

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