50 Aniversario de la caída de Osvaldo Herrera González

Osvaldo fue el principal dirigente estudiantil de Santa Clara durante los primeros años de la tiranía de Batista, y la fuerza y firmeza de su combatividad y arrojo &nbsp que trasladó a los estudiantes villaclareños en esa lucha fue absorbida por él durante el tiempo que estuvo atendiendo a Fidel Castro durante una visita a Santa Clara, en diciembre de 1950, cuando la Asociación de Alumnos del Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara (ISC) recibió la solicitud de la FEU Habanera &nbsp de atender al joven abogado Fidel Castro Ruz para un juicio

Correspondió al joven de 17 años Osvaldo Herrera González, Secretario General de la Asociación del Instituto esa atención. Lo recibe, lo hospedan, dialogan, y hacen planes para la vista del juicio que era el objetivo del viaje de Fidel Castro a Santa Clara.

Al caer la noche se sentaron en el parque Vidal, allí el joven abogado, hizo un análisis político de la situación y de la corrupción de los políticos de turno. Esa vista judicial resultó la primera autodefensa de Fidel Castro Ruz, en momentos de desgobiernos en la seudorrepública. Con abogados de la ciudad gestionaron la toga que utilizaría. A la Audiencia Provincial concurrieron, los dirigentes de la Asociación de Alumnos del Instituto encabezados por Osvaldo Herrera.

La vista judicial tiene como antecedente, sucesos en Cienfuegos. Fidel Castro como Delegado de la FEU junto a otro dirigente de los estudiantes universitarios, asistieron a participar en los actos organizados por los estudiantes cienfuegueros, en protesta contra resoluciones del Ministerio de Educación que originaron un movimiento huelguístico en los Institutos. La multitud congregada en el Instituto primero y frente al Ayuntamiento después, fue brutalmente agredida por la fuerza pública, machete en mano. Los militares acusaron a Fidel Castro de incitar a los estudiantes.

El 10 de marzo de 1952, se produce el Golpe de Estado de Batista. Desde las primeras horas del cuartelazo, se reúnen en la escalinata de la Universidad de la Habana los dirigentes de la FEU para repudiar el golpe de estado, constituyendo esta la primera manifestación de oposición pública.

Esa mañana del golpe batistiano en Santa Clara, los dirigentes estudiantiles acompañados por estudiantes del Instituto y de otros centros se presentaron ante el Alcalde de la ciudad, para solicitar apoyo en repudio al cuartelazo; éste informa a los estudiantes no poder hacer nada ya que el cuartel “Leoncio Vidal” está bajo control de los batistianos, posteriormente los estudiantes regresan al Instituto e interrumpen las clases y lo ocupan, La fuerza represiva se hizo presente con un camión lleno de soldados, esta vez son guardias y no policías quienes desalojaron violentamente a los estudiantes. Uno de los más combativos dirigentes estudiantiles fue brutalmente golpeado fracturándole tres costillas, a pesar de ello sin recibir asistencia fue conducido a la jefatura de policía donde estuvo detenido

El 3 de abril de 1952 aconteció uno de los sucesos más significativos que promovieron los estudiantes: la Jura de la Constitución, este proceso que llegó a ser un movimiento de amplia repercusión política abarcó todas las instituciones docentes del país.

EL anuncio de la firma de los Estatutos para el 4 de abril fungía como detonante para que la FEU desatara lo que habría de resultar la gigantesca campaña de la jura de la Constitución, que se extendería nacionalmente durante tres meses hasta agotar sus resultados movilizativos de grandes sectores populares y de acoso y desenmascaramiento del carácter ilegítimo del régimen.

El miércoles 2 de abril, dos días antes de la firma de los Estatutos, comenzaba la campaña con el velorio de la Constitución en el centro de la escalinata de la Universidad de La Habana. Allí, entre ofrendas florales, se situó un ataúd en el que yacía un ejemplar de la Carta Magna. Una guardia permanente de estudiantes y gentes del pueblo se relevaba a ratos en torno al tendido.

La campaña de apoyo a la Constitución fue un método eficaz y permisible de desplegar la oposición política. Muchos estudiantes revolucionarios se sumaron a las protestas en todo el país, ello motivó la detención en la provincia de Las Villas del dirigente villaclareño, Juan Pedro Carbó. Apoyando la iniciativa de la FEU de la capital, en la entrada del Instituto de Santa Clara se ubicó una mesa donde los estudiantes y ciudadanos en gesto patriótico realizaron masivas firmas de jura a la constitución.

A los estudiantes se les&nbsp acuñaba en el carné del ISC la frase&nbsp LEALTAD a la Constitución del 40.

En la segunda semana de Junio comienza la represión. En Camagüey y Ciego de Ávila empieza el reparto de culatazos y plan de machete, lo que provoca como respuesta el estallido de mítines relámpagos en numerosos puntos del país. En Florida el saldo fue de 27 presos mientras la guardia rural obliga a los comisionados de la FEU, a cuyo frente viaja Manolito Carbonell, a subir a un ómnibus con rumbo a La Habana: este grupo, sin embargo, baja en Santa Clara y se atrinchera en el instituto, donde con el apoyo decidido de los estudiantes villaclareños encabezados por Osvaldo Herrera orquestan una sonada protesta. Nuevos heridos, nuevos detenidos aporta ese día el pueblo de Marta Abréu.

En Caibarién. Vueltas y CamajuanÍ se repite la historia, se multiplican los desórdenes juveniles en toda la provincia de Las Villas. En Sancti Spíritus el ejército cierra los accesos a la ciudad en zafarrancho de combate, pero el escándalo estalla en Cienfuegos más violentamente, con un elevado balance de heridos y detenidos. Inconteniblemente, los motines estudiantiles se escalonan a lo largo de las SEIS PROVINCIAS durante varios días.

Mientras la campaña de juramento a la Constitución se desarrollaba de abril a junio de 1952,los enfrentamíentos del 1ro de Mayo y otros acontecimientos pautaban también el contrapunteo entre el carácter despótico del régimen y la esencia insumisa de las fuerzas populares.

Con el golpe de estado, la vanguardia juvenil-estudiantil no le quedaba otra alternativa que la vía insurreccional, Osvaldo Herrera y Ramón Pando Ferrer, deciden fundar la “Acción Cívica Constitucional” que se desarrolló fundamentalmente en Santa Clara pero que se extendió a otras ciudades, sin dudas la insurrección iniciada con el ASALTO AL CUARTEL MONCADA la juventud cubana encontraría el verdadero camino de lucha para la liberación.

Los estudiantes del ISC,&nbsp tenían un gran sentimiento martiano, en el&nbsp Año 1953, Año del &nbsp Centenario del Apóstol. Simultáneamente a las conmemoraciones y eventos patrióticos que se efectuaban en la Capital, en Santiago de Cuba y en las principales plazas del país; en la ciudad de Santa Clara se sucedieron acontecimientos extraordinarios. .

Entre los jóvenes de verbo encendido y de evocación permanente a Martí estaban Quintín Pino Machado, Rodolfo de las Casas Pérez y Osvaldo Herrera González.

En ellos simbolizamos a muchos otros mártires y héroes estudiantiles de Santa Clara así como a los luchadores que siguieron hasta el final victorioso de la Revolución.

Es por ello que en cada acción efectuada en nuestra ciudad, y en ocasiones en la capital y otras provincias, en cualquier forma que adquirió esa lucha, encontraremos esos nombres gloriosos.

Esa conmemoración por el centenario devino en innumerables actividades, una&nbsp gran efervescencia existía en todos los centros de enseñanzas, los más avanzados entre ellos el Instituto con su Asociación de Alumnos al frente, hizo convocatorias a jornadas no solo internas en los planteles sino en las calles y junto a la tradición de depositar flores en bustos, levantar de forma enérgica la popular protesta contra desmanes del gobierno y de su inconstitucionalidad desde el zarpazo del 10 de marzo.

La noche anterior en la capital se sucedió la Marcha de las Antorchas que tuvo inmediata repercusión en Santa Clara. Osvaldo Herrera orientó coordinar con las restantes Direcciones de Asociaciones de Alumnos de otros centros de enseñanzas y de forma clandestina y en secreto se preparó la Marcha de las Antorchas en Santa Clara, en ella jugó un papel de importancia el Sindicato Tabacalero. Los tabaqueros se encargaron de preparar las antorchas y distribuirlas entre obreros y estudiantes.

Posterior a la tradicional manifestación realizada en la mañana del 28 de enero de 1953 y para SORPRENDER a la policía se organizó una Velada en la tarde-noche del 28 en el Aula Magna; se instalaron bocinas hacia el parque Vidal, y en los momentos que hacía su alocución en homenaje a Martí, en el Aula Magna, Osvaldo Herrera anunció de forma sorpresiva que en ese momento se iniciaba la Marcha de las Antorchas. En el parque ya se encontraba una gran masa de obreros y estudiantes, a pesar del gran despliegue policial, los militares atónitos vieron bajar una combativa manifestación con gritos de ABAJO EL TIRANO, ABAJO BATISTA, ABAJO LA DICTADURA, que culminó en el Parque de los Mártires. Los estudiantes llegaron a su destino en el parque de los Mártires y esta vez no hubo mayores consecuencias de represión esa noche, pero este acto devino, por los compromisos revolucionarios de los dirigentes estudiantiles del ISC, en otro tipo de represión.

Las autoridades de las instituciones oficiales de educación bajo la tutela represiva del gobierno tiránico tomaron represalias a la mañana siguiente, el 29 de enero de 1953, el pleno de los 22 alumnos miembros del Consejo Ejecutivo de la Asociación de Alumnos, entre ellos Osvaldo Herrera González y Rodolfo de las Casas Pérez, fueron citados a un Consejo Disciplinario por violaciones a reglamentos que no era otra cosa que la excusa para condenar los pronunciamientos y acciones realizadas por el estudiantado durante la semana martiana.

El propio 29 de enero, se desarrolló el juicio. Mientras se realizaba el Consejo Disciplinario de los profesores vendidos, los estudiantes arrojaron piedras y todo tipo de objetos, convirtiéndose en un acto de repudio a la tiranía y a las instituciones oficiales.

En ese enjuiciamiento amañado condenaron a todos los miembros del pleno de la Asociación de Alumnos, a tres meses y medio de suspensión a clases y toda actividad en el Instituto y a tres años a dos estudiantes, entre los que se encontraba Osvaldo Herrera González; estas sanciones no se hicieron efectivas de inmediato, pues hubo una gran repulsa, las autoridades locales esperaban la confirmación de las autoridades superiores para hacerla válida, que demoró un tiempo.

Fue tan bochornoso aquel hecho, que el propio director en funciones del Instituto,

el Dr. Juan B. Sed, quien firmara las citaciones para el juicio contra los estudiantes, presentó su renuncia irrevocable ese mismo día ante el Ministro de Educación del régimen batistiano. El Claustro de Profesores del Instituto en su mayoría también apoyó aquella injusticia, mancha que los persiguió durante toda su carrera, pero no lograron la unanimidad del Claustro, pues algunos profesores valientes y honestos no se sumaron.

Un hecho significativo en la lucha contra el dictador Fulgencio Batista es la muerte en la capital, el 13 de febrero de 1953, del estudiante universitario Rubén Batista Rubio, herido en el mes de enero en una manifestación estudiantil. La suspensión de clases nacionalmente no se hizo esperar, sumándose los centros de Santa Clara al llamado de la FEU. Esta manifestación, el 15 de enero de 1953, se realiza por la profanación del busto del líder universitario Julio Antonio Mella. El estudiante de arquitectura, Rubén Batista muere el 13 de febrero de 1953, después de casi un mes de agonía en el Hospital “Calixto García”.

Los acontecimientos del 15 de enero de 1953 en La Habana, repercutieron en todas las provincias en las que se desplegaron toda la potencialidad del movimiento estudiantil, en que se concatenan diferentes acontecimientos con la intrépida acción del Moncada, y el 27 de noviembre del año 1953

El régimen batistiano después del asalto al cuartel Moncada el 26 de Julio de 1953.

intenta ahogar totalmente el movimiento revolucionario, lanzando una convocatoria a elecciones generales para el 1ro de noviembre de 1954. Los partidarios tenían que estar inscriptos para febrero de 1954 ante el tribunal Superior Electoral. Fechas que constituyeron de enfrentamiento.

Para el estudiantado revolucionario el 26 de Julio sirvió para reafirmar su fe en el camino de la lucha armada contra el régimen. Por ello decidió acelerar sus acciones revolucionarias que se hizo evidente en la lucha política interna en los centros de enseñanza y en las calles.

Durante el año 1954 la tensión dentro del movimiento estudiantil alcanza un elevado nivel. Los revolucionarios no descansan e impulsan las tareas que aseguren el compromiso de lucha que han contraído. Cualquier pequeño incidente era la chispa que desencadenaba otros sucesos. El estudiantado era irreconciliable con los opresores.

EL CURSO 1953-1954 culminó con la sucesión deacontecimientosque conmovieron al movimiento juvenil estudiantil, en el mes de marzo se declaró CIUDAD MUERTA en Santiago de Cuba con acciones en toda la zona oriental, los estudiantes villaclareños apoyaron aquel acontecimientocon huelgas y manifestaciones que se desarrollaron durante todo el período,este apoyo solidario a estos acontecimientos dieron lugar ala prisión de Osvaldo Herrera González y sus compañeros de la Asociación de Alumnos por las protestas constantes contra el régimen batistiano.

El Periódico El Villareño del 3 de abril de 1954.señala entre los detenidos a los dirigentes estudiantiles del ISC, y que los sucesos que señala el periódico tienen su antecedente en un manifiesto sacado por la Asociación de Alumnos denominado “Batista es la paz…del sepulcro de Guiteras…” Este manifiesto condenaba a la tiranía por los dos años en el poder, por aquella denuncia fueron detenidos cuatro de sus protagonistas. Ante el Tribunal de Urgencia de Las Villas, Osvaldo Herrera, a nombre de los demás acusados admitió la redacción y distribución del manifiesto así como su contenido contra el gobierno de Batista. Por este hecho se dictó sanciónde 300 cuotas de 0.50 centavos para cada uno, en total eran $ 600.00 pesos. Aquella suma de dinero fue costeada en su totalidad por el pueblo de Santa Clara: Recaudada centavo a centavo por los propios estudiantes, situados en diferentes lugares en el Parque Vidal y pagada la fianza en esa denominación 600 PESOS EN CENTAVOS.

Esta acción de estudiantes y pueblo de Santa Clara constituyó un acontecimiento de gran valor patriótico y de solidaridad con los estudiantes presos, y las razones de su encarcelamiento. Santa Clara demostróuna vez más ante sus hijos presos su solidaridad, su patriotismo y su entereza.

Ya a finales de 1955 o principios de 1956, coinciden nuevamenteen La Habana con Osvaldo, varios compañeros de Santa Clara, Casitas, Julio Pino, Armando González Capote, Roberto Hernández, Josè&nbsp Quian&nbsp que estaban en contacto a diario para de una u otra forma hablar de revolución, ver lo que se hacía, ver si alguien había conseguido algún arma y ya prácticamente la lucha constituía, en esos momentos, la razón de ser de ese grupo de compañeros, y entre ellos, sin duda, que Osvaldo se destacaba. É1 matrícula la carrera de Derecho, y para sobrevivir aquí en La Habana, Osvaldo tuvo que hacer un gran esfuerzo económico, pues había que pagar la matrícula, los libros, y, a parte de todas las actividades revolucionarias, él desarrolló también una actividad laboral para ganar su sustento. Trabajaba en una imprenta, en una biblioteca, en el Balneario Universitario y a través de una serie de contactos se dedicó también a la venta de frutas, y en un momento determinado pudo traer a su familia para la Habana imbuido de ese cariño tan grande que él sentía por su familia que era una cosa de la que él siempre le hablaba a todos sus compañeros.

Osvaldo siempre mantuvo la idea que la problemática nacional no se resolvía por otro medio que no fuera la lucha armada. El era un compañero de palabra fácil, siempre tenía a flor de labios un pensamiento martiano, y además de esto lo unía a un gran valor personal. Osvaldo era de los compañeros a quienes se les podía encomendar cualquier misión, que&nbsp era capaz de cumplirla.

A fines de mayo de 1957 se producen una serie de acontecimientos que fueron importantes para Osvaldo y el resto de sus compañeros, pues en un mismo día en Santa Clara por la explosión de una bomba perecen los compañeros Julio Pino Machado y Chiqui Gómez Lubián, y ese mismo día en casa de la compañera Caridad Díaz Suárez (Chilica), en Colón, también explota otra bomba por accidentes propios de la manipulación de este tipo de artefactos.. Al día siguiente caen presos en Cienfuegos 35 compañero» en una acción que se estaba preparando relacionada con el tercer intento de alzamiento de Cayo Loco, acción en la que inclusose contaba con Osvaldo y Roberto, pero que por problemas de descoordinación no pueden participar ellos.

Por esas razones Osvaldo asume la responsabilidad de resolver&nbsp que les permitiesen marchar hacia la Sierra Maestra a él y a Roberto Hernández Nodarse. En aquellos momentos resultaba difícil; todavía el núcleo revolucionario dirigido por el Comandante en Jefe no se habla consolidado, y era muy difícil llegar a Santiago y marchar a la Sierra; sin embargo, Osvaldo logra del Comandante Faustino Pérez, que se encontraba preso en el Príncipe, la autorización para marchar a Santiago, y logra el contacto en Santiago con los compañeros del Movimiento. Tras algunos preparativos deciden salir el día 19 de iunio y así lo hacen. Ese mismo día realizan una acción de sabotaje en una imprentaen La Habana. Se le dio candela a esa imprenta. para «quemar las naves». Pues no estaban seguros de que en Santiago todo iba a estar dispuesto para que se les facilitara la subida hacia la Sierra Maestra y deciden incinerarse ellos mismos, es decir, «quemar las naves», y realizar una acción de sabotaje donde además íban a quedar identificados y por lo tanto imposibilitados de regresar, además de contribuir de esa forma a todo el ambiente de lucha insurreccional.

Osvaldo y Roberto llegaron a Santiago sin conocer a nadie allí. La primera noche pararon en un hotel, y al día siguiente se dirigieron a casa de la compañera María Antonia Figueroa que era de la dirección del Movimiento en Santiago de Cuba. María Antonia los puso en contacto con Silvina Leiva que era enfermera y tenía una casa de huéspedes .

A partir de este momento la presencia de Silvina junto a Osvaldo resultó muy importante pues después resultó detenida con Osvaldo allá en Holguín.

A Silvina se le asignó la permanencia de los compañeros allí, pues ya estába habituada a recibir a compañeros que transitaban tratando de contactar hacía la Sierra.

El primer intento de alzamiento se iba a efectuar el 29 de Junio de 1957, ese día estaba señalado un mitin que la tiranía organizaba para tratar de darle un ambiente electoral a Santiago, que amaneció con un ambiente tenso, y en ese ambiente es que se trasladan hacia la estación de ferrocarril

Osvaldo y Roberto se sientan juntos, pero al llegar a Palma notaron que en el tren montaron unos militares fuertemente armados y mirando a todos con recelo, y eso les dió un poco de temor de que algo hubiese pasado. Las instrucciones que tenían era que al llegár a esos paraderos, allí iba a haber compañeros del Movimiento que los iban a estar esperando. Al llegar a Bayate, ya había sido detectado el movimiento que iba a producir el alzamiento. La acción fracasó; un número grande de companeros cayeron detenidos; otro compañero murió en ese intento; y Osvaldo, por lo que se conoció después, al llegar a Palmarito vió también la situación anormal y logró identificarse con compañeros del Movimiento que lo escondieron allí por un tiempo hasta que pasó todo aquel movimiento de búsqueda de rebeldes. Ahí en Palmarito localizaron un alijo grande de armas, y ahí estuvo Osvaldo escondido durante un tiempo hasta que regresó a Santiago y fue a residir a casa de Silvina de nuevo hasta que posteriormente marchó hacia la Sierra. Se incorpora el 19 de Noviembre de 1957 a la Columna 1, y &nbsp participa en los combates de Boca del Salto, La Habanita y Segundo Combate de Veguitas.

A mediados de Marzo 1958, con grados de teniente pasa a la Columna&nbsp 4 en el pelotón del entonces capitán Camilo Cienfuegos, ejerciendo de inmediato las funciones de auditor&nbsp de esa jefatura. El 31 de marzo baja con Camilo a los llanos del Cauto, participando en sabotajes entre Manzanillo y Bayamo, en la acción de San Joaquín y en el combate de La Estrella. El 5 de abril es ascendido a capitán y segundo al mando de la columna participando el día 23 en la emboscada de las cuchillas del Cauto. (El 8 de Junio Camilo le comunica a Fidel que había enviado al capitán auditor Osvaldo Herrera para Holguín). Al lanzarse la ofensiva de verano de 1958 contra la Sierra Maestra por el Ejército Batistiano con cerca de diez mil soldados, aviación, marina y todos los recursos militares que los americanos daban en apoyo de la dictadura, Camilo fue llamado por Fidel, al igual que otras fuerzas rebeldes para fortalecer el frene guerrillero, que no contaba con más de 300 combatientes armados.

Osvaldo fue designado por Camilo para permanecer al mando de los campamentos rebeldes que quedarían operando en el llano, así como del movimiento clandestino en las tres importantes ciudades que forman el triángulo Holguín-Bayamo-Las Tunas, que habían sido duramente afectadas a raiz de la fracasada huelga de Abril de 1958.

Osvaldo se entregó de lleno a estas importantes y peligrosas tareas, haciéndose acompañar por Silvina Leyva, la conocida enfermera santiaguera que tan importante ayuda prestaba a la causa revolucionaria.

En horas de la madrugada del 21 de Julio, Osvaldo y la cra. Silvina fueron localizados y detenidos en Holguin en casa del compañero Raúl García.

Por la compañera Silvina, hemos podido&nbsp conocer en la forma en que cayeron presos ambos, y en la forma en que fueron trasladados a Bayamo. Las torturas de que fuera objeto Osvaldo, el valor con que él soportó todo aquello, la preocupación de Osvaldo por lo que le podía pasar a Silvina, una persona mayor a la que tenía un gran cariño. La preocupación además, por las responsabilidades que él tenía en las ciudades de Bayamo. Tunas y Holguín, de las tropas que habían quedado en el Llano al marchar Camilo a la Sierra para rechazar la ofensiva del Ejército; es decir, su preocupación como ser humano de que él no sabía hasta dónde podía resistir las torturas de que era objeto y la preocupación de que por un momento de debilidad, o por cualquier tipo de otros medios pudieran obtener de él algún tipo de información, de cómo él toma la decisión de quitarse la vida, de cómo lo comenta con ella, y de cómo eso se produce en los calabozos, prácticamente al lado de ella, pues ella se encontraba en un calabozo contiguo al de Osvaldo.

El prefirió quitarle una presa al enemigo. El enemigo no solamente contaba con la posibilidad de la tortura física, sino también con posibilidades de torturas mentales, en aquella época ya se le tenía miedo al famoso “suero de la verdad” el pentotal intravenoso .

Ante esto, Osvaldo afrontó con gran valor su situación, su destino. Cayó en manos del enemigo, era el segundo de la tropa de Camilo, era un Capitán del Ejército Rebelde, poseía valiosa información y no se quitó la vida: le quitó una presa al enemigo.

El prefirió arrebatarle un prisionero al enemigo al igual que intentó hacer Calixto García en el 1868, y no se compara a Osvaldo con Calixto y los mambises por un problema de pasión, sino porque realmente Osvaldo Herrera González hubiese sido mambí en el 1868 sin duda alguna. Un compañero que todos recordamos con mucho cariño y con gran admiración,.que ayudó mucho al Movimiento Revolucionario en Santa Clara. De los grupos de compañeros que trabajaron con él salieron grandes combatientes, grandes revolucionarios, que están en estos momentos en Cuba o fuera de Cuba dando su sangre por la Revolución, y siempre recordarán a Osvaldo Herrera con gran cariño y con gran admiración.

En la Orden Militar del Comandante en Jefe del Ejército Rebelde, Fidel Castro Ruz, en la que se asigna al Comandante Camilo Cienfuegos la misión de conducir la Columna No. 2 “Antonio Maceo” hasta la provincia de Pinar del Río, concluye con el siguiente párrafo: «Para premiar, destacar, y estimular los actos de heroísmo en los soldados y oficiales de la Columna No. 2. Invasora «Antonio Maceo», se crea la Medalla al Valor «0svaldo Herrera», Capitán de dicha columna que se arrancó la vida en las prisiones de Bayamo, después de gallarda y heroica actitud de resistencia frente a las torturas de los esbirros de la tiranía».

FIDEL CASTRO RUZ Comandante en Jefe Sierra Maestra, agosto 18 de 1958.

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