40.000 millones sin cobrar para que de Guindos se haga con la Vicepresidencia del BCE

Por Nacho Ezquerro

Qué se entiende por prevaricación gubernamental? Porqué no existen controles a la invasion publicitaria y a favor de la indefensión del espectador.¿Porqué el defensor del pueblo,no reclama el cobro a la Banca y Eléctricas de lo que deben al pueblo español? Gobiernos Títeres de la Banca en Europa.

Por Nacho Ezquerro

Publicidad sin cortes. Y 40.000 millones sin cobrar para que Luis de Guindos se haga con la Vicepresidencia del BCE

Así están las cosas. Ya sea porque lo único que les interesa a los medios privados es hacer caja, ya sea porque no existe, en apariencia,  una oficina de control ético nacional de medios escritos y audiovisuales. Lo que sí existe es una  monopolización real y aparente por parte de conglomerados empresariales, que se hacen con todo los paquetes mediáticos;  prensa, radio y televisión, y que  naturalmente manipulan a su antojo lo qué es noticia y qué no lo es. Y si… , como receptor reclamas ética, ellos  le llamarán censura. Tampoco existe un autocontrol de los espacios publicitarios, ellos mismos se perjudican a sí mismos, pero parece que no se dan cuenta.

Claro que unos como otros, los empresarios suelen lavar culpas con fundaciones, publicidades que tocan tu corazón y dicen que te ayudarán a comprar una casa, o te ayudaran a invertir en tu primera empresa, sería bueno, preguntarles a todos los desahuciados la bonita experiencia que les significo en los últimos años, ese cariñó de la banca y esa presteza natural de los medios privados a contar las noticias. Y los medios privados, lavan culpas apoyando el cine, o la lucha contra el cáncer, pero no reparan en, lo que les tocaría-, realizar investigaciones periodísticas valientes. Es comprensible, les pagan el salario.

Periodistas estrella y a la carta, que trabajan para grupos propietarios de medios de izquierda y de derecha a la vez. La Cacotopía, esta aquí, pero nosotros estamos mirando a ver si Puigdemont se alquila un caserón en Bélgica. Vivimos atontados la ola informativa que nos hacen tragar cotidianamente estos medios libres, que solo les interesa tener un pequeño ejército de manipuladores, bien “pagaos” que transmiten y vuelcan en los informativos las reales inquietudes de las clases ricas. Periodismo encorsetado, la realidad informativa es un refrito permanente de ciclos informativos. El escaso espíritu crítico de los periodistas estrellas, genera una incremental apatía por parte una  creciente e inteligente cantidad de ciudadanos que ya no se creen las mentiras y las verdades de unos medios al servicio de las multinacionales, banca, eléctricas, automotrices y del Ibex35 en general.

No se puede ver una película, porque la cortan con unos continuos, “Volvemos en cinco,(seis o siete) minutos” haciendo de una cinta que dura 100 minutos, tres o cuatro horas de insufrible mierda publicitaria a troche y moche. Resultado: tan simple, como apagar el televisor y coger un libro. Por ahora, en tanto no metan publicidad en los libros, -ya se andará-, es el poco oxígeno que queda para escaparse de la mediocre realidad mediática española en la que nos movemos. La indefensión,  a la que se ve sometida el telespectador, la bestial y torpe cantidad de  cortes a las que se ve sometida una película, o incluso una entrevista, hacen de la televisión una verdadera cloaca cada vez más apestosa.

Tampoco se puede escuchar un programa de radio, -en las privadas- sin que te invadan a los bestia tandas publicitarias cacofónicas,  carentes de creatividad y, nuevamente con los locutores de turno, que ya sea por trabajo, ya sea porque no pueden decir esta boca es mía, participan de todo esta insufrible cantidad de publicidad sonora.

También en la televisión,  con la indulgencia de los propios presentadores, que participan en castigar al espectador porque ellos hacen caja también. Salariazos inconfesables, risa boba, mediocres informativos, entrevistas felativas, si cabe el nombre, y autobombo corporativo. Y el cansino desfilar de la programación, así como el cambio de canales no da de si, para escapar de la publicidad invasiva.

Los portales de acceso de otros diarios de Europa son diferentes, pero no se observa una sobrecarga de datos, tampoco una desmesurada cantidad de publicidad y la lectura, incluso siendo otro idioma, resulta más llevadera.

Sin embargo con los diarios locales, te invade la publicidad a toda pantalla, sin permitirte en ocasiones cerrar la ventana, noticias fragmentadas que te sugieren abonarte a una cuota de socio, portadas web informativas con una cantidad incontables de chorradas o noticias de relleno. Solo es cuestión de comparar un poco, qué pasa en otras web, y aparece el sonrojo natural de sentir cierta vergüenza de nuestra cotidianeidad mediática.

http://www.faz.net/aktuell/

https://www.welt.de/

http://www.lemonde.fr/

https://www.theguardian.com/uk

http://www.corriere.it/

http://www.repubblica.it/

Sin embargo, observando en las web de diarios españoles, casi percibes, además de tu  estómago que se revuelve, un desorden editorial, visual, de maquetación que te invita a apagar el ordenador. Publicidad invasiva, noticias fragmentadas, saturación informativa, venta de viajes, cacerolas, perfumes, coches, casas, y algo, muy poco,  que quizás pretende encajar en la razón de ser y por la cual, obtuvieron una licencia audiovisual,  información y entretenimiento.

 

http://www.elmundo.es/

https://elpais.com/

http://www.eldiario.es/

https://www.infolibre.es/

http://www.publico.es/

 

Retroalimentación del autobombo, hacer publicidad de sí mismos, dar premios fomentados por ellos mismos, alimentar la idiotez nacional promoviendo programas livianos, noticias que no son, faltos de interés cultural, formativo, ético, social, genérico. Es normal, si de los medios, son propietarios la banca, las eléctricas y cuatro empresarios que compran empresas audiovisuales, solo para manipular la información, es normal que nos hablen y promocionen idioteces. Quizás es tiempo de empezar a observar  España desde afuera. Quizás debamos mirar, a pesar de los problemas idiomáticos, tener un poco de perspectiva de qué es lo que pasa en España, pero desde otros noticieros extranjeros, porque los propios nos cuentan una realidad muy matizada por los poderes empresariales locales.

La manipulación es natural al ser humano, lo que no es natural, es la clara utilización de medios públicos y privados para dibujarnos un país donde centralizamos la problemática  política nacional, a los caprichos de un señor en Bélgica o de un otro en la Moncloa. Así como las de sus vasallos. Resulta sorprendente que no haya reacción por parte de las otras comunidades y sus responsables frente a este asunto egoístamente regional. Es sospechoso, es como si estuvieran tomándole el pulso a la situación para saber cuándo les toca a ellos, la oportunidad de montarse una republiquita nacionalista. Si no, es que tardan mucho en reaccionar, frente a este avasallamiento protagónico de unos por otros. Nadie debería ser más que nadie, dentro de un país, más allá  de los colores nacionalistas, y los buscadores de protagonismo identitario que tanto dinero hace correr. Además de lo bien que les viene a muchos, que lo noticiable se centralice en eso, y no en la inoperancia del Parlamento en sus funciones, un Senado sin sentido y un poder judicial manipulable y a la carta.

Una fiscalía a la orden del poder gubernamental, que por ejemplo no se pregunta qué hay detrás de la incobrable deuda de la banca (40.000 millones) o las eléctricas (3.500 millones) para con el estado. ¿Qué funcionarios son los que no proceden con el cobro o cuál es la oficina, administración encargada de hacerlo?

Y cuál es la contraprestación para que no actúen. No es natural, que una televisión pública hable desde la perspectiva de las empresas, o del gobierno partidista de un país. El egoísmo partidario y político en todo su esplendor.

Con la consabida indulgencia de los periodistas estrellas de turno. El problema no son los malos periodistas, sino los buenos que no hacen nada para frenar todo esto. Es que acaso, ¿Te fiarías de un periodista que además de recibir un excelente salario, le pagan por promocionar una aseguradora, espaguetis, o yogures?

Es que acaso, ¿te fiarías de un político que en un momento dice que a los españoles no les costará nada un préstamo del estado a la banca y luego, no hace nada por que la banca devuelva ese dinero?  Europa parece que sí, que se fía de un señor que hoy le da un préstamo a la banca en representación del estado español, y luego sospechosamente, nadie, del actual gobierno lleva adelante el cobro de esa deuda de la banca para con el pueblo español. Dicen que no hay dinero para las pensiones, pero el estado no exige  40.000 millones a la banca.

¿Es que nos lo podemos permitir?

Un periodismo pragmático, se ocuparía de hacer estas denuncias y averiguaciones, de qué oficina se encarga de llevar estos cobros a la banca, preguntaría si este “no cobro” de  esa deuda de la banca al estado, entra dentro de los que se podría llamar “Prevaricación Gubernamental”. Se preguntaría porqué la banca amortiza las deudas de los partidos políticos tan ligeramente, cuando no hay empacho en desahuciar a la gente. Se preguntaría porque es obligatorio que tu salario exija que tengas una cuenta en un banco, y no puedes cobrarlo con un cheque u otro documento. Preguntaría que pasa con los no cobros a las eléctricas, preguntaría qué entienden por ética los políticos y las puertas giratorias. Preguntaría porqué las empresas no suben los salarios, preguntaría que acuerdos tácitos existen entre la banca y el estado. A cambio de qué, los políticos que están ejerciendo funciones, hacen la vista gorda con la corrupción parásita en el estado, a cambió de qué se silencian hechos corruptos gigantes pero que nadie les presta atención. A cambio de qué, los propios medios, silencian todos estos hechos.

¿Acaso,  la verdad- la sacrosanta verdad y libertad,  es negociable a cambio de préstamos a tasa 0, publicidad institucional y jamones?

Pues sí.

A cambio de qué, seguimos hablando, cinco meses por un tipo que junto a sus vasallos esquilmó dinero público de los catalanes y españoles, y,  a su vez es financiado por algunos empresarios.  A cambio de qué o de cuánto (€)  entendemos que eso es un hecho solo  circunscripto a Cataluña y no al resto de regiones independentistas de esta España plurinacional. A cambio de qué o de cuántos tractores, existen tantas pluri-nacionalidades y tantas cuestiones de  identidad en un país tan pequeño.

¿Es que los nacionalismos son un buen recurso  laboral? ¿Desde cuándo existen tantas conversiones nacionalistas?

Hemos comenzado hablando de medios y hemos seguido hablando de política, de la liviandad informativa, de reporteros y corresponsalías vacías de sentido que no se meten en fregados y que practican un periodismo de salón, de no ensuciarse los tacones o los zapatitos de caras tiendas. Información liviana, tragable, comestible y sosa. Corresponsales con exilios dorados, salvo alguna excepción, pero en general son exilios dorados, como el que practica el revolucionario  Puigdemont.

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