25N en Madrid: la marea violeta grita rabia

Por Lucrecia Fernández

Entre la diversidad de bloques que se manifestaban, en su mayoría bloques no mixtos, las reclamas por educación feminista, justicia, abolición de la prostitución, autodefensa, los recortes en presupuestos para tratamiento de las violencias, etc. se hicieron presentes en la manifestación que concluyó en la Puerta del Sol.

El pasado 25 de noviembre las mujeres de Madrid salieron a las calles a manifestarse contra la violencia hacia las mujeres, pero sobre todo contra el sistema patriarcal. Una práctica que no solo ejercen los hombres, sino también y sobre todo el estado español, al servicio de perpetuar las prácticas patriarcales cuando las mujeres denuncian, cuando la justicia debe emitir condenas, e incluso en el nivel más esencial, el de investigar los hechos. Las historias y voces repiten el mismo relato, “espere por horas”, “me preguntaron que hacía en ese lugar”, “me maltrataron”. Esas voces aca en España y en el mundo entero son parte de la realidad que las mujeres enfrentan incluso cuando denuncian.

Entre la diversidad de bloques que se manifestaban, en su mayoría bloques no mixtos, las reclamas por educación feminista, justicia, abolición de la prostitución, autodefensa, los recortes en presupuestos para tratamiento de las violencias, etc. se hicieron presentes en la manifestación que concluyó en la Puerta del Sol.

El vacío estatal en las cifras: el absurdo 44

Un dato que deja en claro la poca seriedad del gobierno español en el tema de la violencia hacia las mujeres, son las cifras oficiales que anuncian, es que según sus datos relevados “oficialmente”, la cantidad de femicidios este año ha sido de 44 víctimas, pero desde la movilización se aclaró que en realidad son 89 las mujeres víctimas de femicidio en lo que va de 2018, según el registro autónomo de https://feminicidio.net/, un registro que surge a partir de la deficiencia y poca seriedad en las cifras estatales. Hoy, a dos días de la manifestación la cifra se elevó a 92. Y el número de víctimas crece año a año, y en más del 50% de los casos el femicida es del entorno cercano de la mujer asesinada, esta situación se reflejó en la, para nada desacertada consigna: “Aviso al Gobierno: no aguantamos más”, ya que la marea violeta centro sus principales reclamos en el gobierno español: denunciando a jueces y fiscales por ser cómplices del patriarcado y al estado español por no crear políticas reales contra el problema de la violencia de género principalmente.

Madrid y su marea violeta

Las mujeres fueron hasta la Puerta del Sol. Como una marea violeta, millas de mujeres marcharon con consignas y reclamos de todo tipo: “justicia”, “no es no”, “si tocan a una, respondemos todas”, “basta de trata”, “prostitución abolición”, “hermana , yo sí te creo”, y muchas otras consignas más a lo largo de toda la jornada.

Los bloques no mixtos se manifestaron de negro, y realizaron potentes intervenciones artísticas, en pie de rebeldía. Hubo un bloque del grupo abolicionista, que sumo la consigna contra los vientres de alquiler. El bloque bollero: “existimos y resistimos”, reclamó por la invisibilidad que las lesbianas están viviendo, sufriendo ataques y discriminación en las calles. También estuvo presente el bloque “Autodefensa y acción, mujeres, bolleras, trans y niñas”, de Autodefensa Feminista.

Autodefensa como derecho

Uno de los bloques no mixtos más llamativos en cuanto a consignas y a intervenciones durante la manifestación fue el de Autodefensa Feminista que se encolumno tras la bandera “Autodefensa y acción, mujeres, trans, bolleras y niñes”, una mirada de autodefensa feminista frente a los talleres de autodefensa femenina que están dando ayuntamientos e instituciones, que no transmiten un contenido político sobre la herramienta de autodefensa, sino simplemente dan un mero curso. “Ahí radica la diferencia principalmente, somos un grupo para empoderarnos y para generar redes, por supuesto también para aprender técnicas de autodefensa, pero eso es una parte más del aprendizaje, a diferencia de los talleres del ayuntamiento que los suelen dictar hombres que muchas veces son policías”, expresan las compañeras desde Autodefensa Feminista. El grupo también llevó adelante una reclama feminista la noche previa al 25 de noviembre, con la consigna “la noche y las calles también son nuestras, estamos hartas del acoso callejero”

Los grupos de Autodefensa Feminista son autónomos, no pertenece a ninguna institución ni ayuntamiento, se organizan ellas mismas, y detallan que “estamos en constante cambio y aprendizaje, intentamos aprender las unas de las otras”.

Ni una menos, libres nos queremos”

La manifestación encabezada por la consigna “ni una menos, libres nos queremos” concluyó en la Puerta del Sol. Allí, en un escenario montado por la organización, se leyó un comunicado recordando a las asesinadas y pidiendo que se ajusten las cifras oficiales, que desde 2003 han sido 971 las mujeres asesinadas en España por violencia machista. También denunciaron que el machismo está en todos los ámbitos de la vida, apuntaron al problema en la educación, los abusos, el recorte presupuestario del Estado en materia de protección judicial, asilo, atención y prevención de violencia sexual; y sobre todo, pusieron el foco en denunciar las medidas neoliberales que acrecientan la codificación y la mercantilización sobre las mujeres. Finalmente, se leyeron previo a un minuto de silencio los nombres de las 89 mujeres asesinadas en lo que va de 2018.

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