2019: el año que la juventud se levantó por todo el mundo

En 2019 hemos asistido a una nueva ola de lucha de clases en todo el mundo, desde América Latina a Oriente Medio, pasando por Europa, donde la juventud ha estado a la cabeza de las protestas. Así te lo hemos contado desde primera línea en la Red Internacional Izquierda Diario.

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No es extraño que la juventud salga a la calle a movilizarse. Y cuando una oleada de procesos de lucha sacude las calles de ciudades a lo largo y ancho del mundo, es posible encontrar jóvenes en primera línea en lugares como Chile, Bolivia o Francia, donde los grupos que forman parte de la FT-CI vienen participando en el corazón de las luchas.

En Irak, el país devastado por 15 años de guerra y la ocupación norteamericana, estallaron protestas masivas contra el desempleo y las condiciones de vida paupérrimas, que se prolongaron por días a pesar de que la represión dejó más de 100 muertos.

En Líbano la presión popular forzó la renuncia del primer ministro tras dos semanas de protestas en las que destacan miles de jóvenes y mujeres contra la precariedad de la vida, la corrupción o la falta de agua y servicio eléctrico.

En Argelia 10 meses de movilizaciones continúan tras el derribo del régimen de Bouteflika, dirigido por los jóvenes y con la amplia participación de los trabajadores del petróleo. Cientos de miles se levantaron en Sudán contra la dictadura que sirve a sus amos imperiales, dándole una segunda vida a la “Primavera árabe”.

Desde hace meses, miles protestan en Hong Kong, ese paraíso de los negocios capitalistas donde la desigualdad social ha alcanzado niveles intolerables para la gran mayoría de la población. En Puerto Rico un levantamiento popular tiró al gobierno y puso en cuestión el dominio colonial norteamericano. En Haití, el país más pobre de la región, desde hace meses hay una revuelta intermitente contra el gobierno de Jovenel Moïse.

Es también la juventud la que el 27 de septiembre llenó las calles de medio mundo para decir “Cambiemos el sistema, no el clima”, con movilizaciones que sumaron más de siete millones de personas, la protesta mundial más grande de la historia desde la Guerra de Irak del año 2003. Los mismos que lanzan a la policía contra la juventud son quienes nos precarizan con sobreexplotación y salarios de miseria; los mismos que nos privan de la educación; los mismos que destruyen el planeta.

La semana en que la juventud conmovió Catalunya

Cuando se hicieron públicas la penas de prisión de 9 a 13 años de cárcel a los dirigentes independentistas detenidos tras el 1 de Octubre de 2017, miles de jóvenes y trabajadores tomaron las calles en Catalunya dispuestos a combatir este nuevo ataque contra el derecho de autodeterminación y las libertades democráticas. La situación se ha saldado con más de 200 detenidos, de los cuales 40 se encuentran hoy en prisión y centenares de heridos, algunos de gravedad fruto del armamento policial.

La respuesta del Estado, con un gobierno del PSOE a la cabeza, no se hizo esperar. La brutalidad policial reprimía en las calles de Catalunya y los medios de comunicación no cesaban de manipular y criminalizar al movimiento y a la juventud que lo encabezaba. Para desviarlo sigue siendo necesaria la inacción de las direcciones burguesas del movimiento y las burocracias sindicales, la amenaza de la derecha española y la orden de acatamiento de la sentencia de la “izquierda progresista”,

[Francia] La determinación de los huelguistas merece un plan para ganar

Tras la huelga general del 5 de diciembre, la mayor en Francia en décadas, la huelga indefinida del transporte, que incluye el paro de aviones, trenes, buses y metros, mantiene Francia paralizada durante ya más de dos semanas. La huelga también ha tenido varias jornadas importantes en sectores como la educación y en industrias privadas, como las refinerías y tres jornadas nacionales de movilización nacional con manifestaciones multitudinarias. Esta es la respuesta de grandes sectores estratégicos de la clase obrera francesa contra el plan de reforma de las pensiones anunciado por Emmanuel Macron, con el apoyo de estudiantes y maestros.

¿Adónde va la “primavera latinoamericana”?

Toda Latinoamérica vive un auge de protestas populares. Los procesos más avanzados de esta tendencia son las jornadas revolucionarias que pusieron en jaque al gobierno de Lenin Moreno en Ecuador, la emergencia de la lucha de clases en Chile y la heroica resistencia contra el golpe en Bolivia.

En Colombia el ajuste sobre estos derechos sociales desató el pasado 21 de noviembre un proceso histórico de protesta que incluyó tres huelgas generales y siete jornadas de movilizaciones masivas y combativas que resistieron la represión tanto en la capital como en las principales ciudades del país. La juventud han sido la vanguardia indiscutida que junto a la masividad de las protestas y el rechazo general de la población a la ley, llevó al fracaso de la trampa del diálogo que intentó montar Duque y al que se prestaron los principales partidos de oposición dándole aire al gobierno.

Ecuador: las consecuencias del levantamiento popular de octubre

En Ecuador acabamos de presenciar un levantamiento popular –obrero, indígena, campesino y estudiantil- contra el paquetazo del FMI que obligó a Lenín Moreno a retirar el decreto del ajuste. Esta fue una victoria importante pero parcial, en gran medida por el rol de las direcciones del movimiento de masas, en particular la CONAIE, que sofocó la demanda de la caída del gobierno. Moreno sobrevivió pero queda un gobierno debilitado y un movimiento de masas que ha hecho la experiencia de que el camino para derrotar los planes de ajuste es la lucha.

En medio de la rebelión chilena: luchas y conquistas de la clase trabajadora

En Chile las protestas por los precios del transporte público de la juventud secundaria despertaron la simpatía de millones y derivaron en una rebelión brutalmente reprimida. La respuesta de Piñera implementando la “ley de seguridad interior del Estado” de la dictadura desató la ira popular con movilizaciones, piquetes, cacerolazos y enfrentamientos con la policía. Luego, el gobierno anunciaría la “suspensión” del aumento del transporte al tiempo que con los militares decretaba el “toque de queda” que no se aplicaba desde la dictadura. El mismo fue desafiado con barricadas, cacerolazos, y se desató una ola de ira, con autobuses quemados, saqueos a grandes establecimientos, quema de coches de policía y edificios públicos.

Piñera declaraba “estamos en guerra” dejando muertos y desaparecidos por la policía y la respuesta fueron manifestaciones masivas y la huelga general. Junto con la juventud estudiantil, entraron en escena sectores estratégicos de la clase obrera, paró el 90 % de los puertos y los mineros de Escondida paralizaron la mina privada más grande del mundo. El intento de desvío de la lucha hacia el pacto con el régimen por parte del Frente Amplio y sectores como el Partido Comunista es un elemento central para un posible fin de las protestas

Bolivia: entre el golpe de Estado y la resistencia popular

En Bolivia destacó la resistencia al golpe en El Alto y Cochabamba, que tuvo como emblema el bloqueo a la planta de combustible en Senkata, un punto estratégico que dejó desabastecida a La Paz y que de profundizarse tenía el potencial de tomar una dinámica similar a la “guerra del gas” de 2003. A su vez, el gobierno golpista de Áñez en Bolivia ya cuenta en su historial con decenas de muertos, cientos de heridos, cientos de detenidos, cientos de deportados, además de decenas de periodistas y agencias de información internacionales expulsadas del país.

Aunque la política del MAS se consolide y logre desactivar momentáneamente la movilización contra el golpe, la relación de fuerzas no está definida claramente en ningún sentido. Esta situación plantea que no se puede descartar que al calor de la resistencia se desarrolle una situación prerrevolucionaria o directamente revolucionaria si las masas logran vencer la política de diálogo y negociación, y radicalizan la resistencia a la violencia estatal.

En este marco es que se ha producido la querella persecutoria contra nuestro compañero del PTR chileno Dauno Tótoro, la detención arbitraria del corresponsal de la red en Bolivia, Carlos Cornejo. En Francia, el impulso de incipientes coordinadoras entre sectores de huelguistas, también es muestra de esta importante intervención de la FT.

Nuestro proyecto de una Red Internacional de diarios donde se puedan expresar los procesos más vivos de la lucha de clases, así como la lucha política por una perspectiva revolucionaria, debatiendo con las corrientes políticas y de la izquierda que también son parte de esos procesos, es parte de nuestra lucha internacionalista, junto a la pelea por construir partidos revolucionarios en cada país. La red cuenta actualmente con 12 ediciones nacionales y 8 idiomas (castellano, catalán, portugués, alemán, inglés, francés, italiano y una sección en turco).

Fuente: La Izquierda Diario

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