2012-2013: Por un curso de lucha masiva y radical

Los ataques a la Educación se han ido sucediendo sin tregua a lo largo del curso anterior e inicios del actual, y cada vez con mayor intensidad. Los recortes a los presupuestos en educación han afectado a toda la comunidad educativa, ya sean guarderías, primaria, secundaria o educación superior, ya sean trabajadores/as o estudiantes: despidos, aumento de las horas de trabajo, reducción del salario y cierre de plazas de profesorado interino y asociado; masificación de las aulas, devaluación de las condiciones de estudio y elitización de la educación (lo que significa, en palabras del ministro Wert, que «no todo el mundo debería poder estudiar»), materializado en el Real Decreto Ley 14/2012 y el brutal aumento del 66% del precio de las matrículas de universidad, así como la aplicación de una matrícula para la Formación Profesional. El anteproyecto de reforma educativa aprobado por el PP hace unas semanas es un claro ataque clasista y sexista en los fundamentos de la educación pública y universal, permitiendo la financiación pública de los centros segregados por sexo y poniendo nuevas trabas para limitar al máximo el número de estudiantes que puedan acceder a una educación superior.

Por si fuera poco, está claro que el más que probable rescate del Estado español sólo agudizará la situación. En Grecia, por ejemplo, el último paquete de medidas de austeridad dirigidas por la Troika implicaba un brutal recorte presupuestario del 35% en la universidad (sumándose a los anteriores recortes). Pagar la deuda significa más recortes, a la universidad y a todos los servicios públicos.

Además, cada día está más claro que tanto las clases dirigentes del Estado español como de la Unión Europea están utilizando la crisis a la que nos han conducido los banqueros y los grandes empresarios para aumentar la explotación de las y los trabajadores y convertir la Sanidad y la Educación en un negocio. Sin embargo, este proceso de precarización, privatización y elitización de la Educación, que hunde sus raíces en los dogmas neoliberales que comenzaron a aplicarse antes de la crisis, no se está llevando a cabo sin una resistencia creciente. El curso pasado estallaron varios focos de lucha por todo el Estado español, en Cataluña, el País Valencià, Andalucía, Madrid, bajo la forma de huelgas, manifestaciones masivas, ocupaciones, cortes de carretera … Aunque en general las movilizaciones estuvieron poco coordinadas y se caracterizaron por llegar al final de curso, en Andalucía se consiguió que las tasas subieran mucho menos que en otras partes del Estado. Si una huelga relativamente pequeña como la de SevillaPara, de dos semanas, pudo lograr esto, una gran lucha masiva puede tumbar los planes de austeridad. Y el mejor ejemplo de ello es el movimiento contra las subidas de tasas en Quebec, que después de seis meses de huelga indefinida, manifestaciones de cientos de miles de personas y de haber superado gracias a la solidaridad ya la unión de luchas una feroz represión, logró que se anulara el incremento de tasas y las nuevas leyes represivas.

Sólo una lucha masiva y radical puede frenar esta ofensiva neoliberal, y tenemos que empezar a construirla desde ya. Por todo ello saludamos la convocatoria de huelga del 11 de octubre, pues significó un pistoletazo de salida importante y al mismo tiempo busca la coordinación más allá de cada universidad y de cada ciudad, especialmente en Barcelona, donde la PUDUP (la Plataforma Unitaria en Defensa la Universidad Pública) convoca a la huelga previo debate en las asambleas de facultades. En otros lugares del Estado español, apoyamos y participaremos de la jornada de lucha, aunque creemos que un proceso de huelga debe construirse desde abajo y hundir sus raíces en los espacios de base.

En cualquier el 11 de octubre ha sido el principio de un curso de lucha masiva y radical. Solo si logramos construir un movimiento de base, basado en las asambleas de facultad o de instituto, que sea capaz de movilizar masivamente al estudiantado contra los recortes, las tasas, la privatización de la universidad y, en general, contra un sistema capitalista que cada vez se muestra más incapaz de suplir las necesidades de la mayoría de la sociedad, de las clases trabajadoras y populares. Y al mismo tiempo un movimiento coordinado que sea capaz de dar una respuesta social conjunta, tanto a nivel de cada ciudad, nación y de todo el Estado, sólo de esta forma podremos empezar a enfrentarnos a los gobiernos recortadores y tumbar las contra-reformas en educación y las medidas de austeridad en general.

Estudiantes En lucha / Estudiants En lluita, , octubre 2012

http://enlucha.org/site/?q=node/17786

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