13 puntos breves para desmontar la editorial de El País, «Más Chávez»

Acabo de leer la editorial de El País de hoy, «Más Chávez«. No me ha sorprendido, es conocida la trayectoria manipuladora de este medio sobre América Latina, pero me ha indignado lo suficiente como para motivarme a escribir unas notas contradiciendo todos los puntos que comentan menos uno donde les doy la razón:

1) Chávez polariza más a la población: en las revueltas del ‘caracazo’ de 1989 se vio una profundísima polarización social, con el ejército asesinando al pueblo (3.000 muertes), que para nada ha aumentado hoy. De hecho, con el proceso de cambio bolivariano la desigualdad social (lo que polariza realmente a la población, no el discurso de un partido) se ha convertido en la menor de América Latina (según los propios organismos internacionales neoliberales como el Banco Mundial).

2) Gobernar 20 años seguidos son demasiados: curioso que El País no opine lo mismo del PRI mexicano, o del propio puntofijismo previo a Chávez, durante muchas décadas corruptas en el poder y empobreciendo a las mayorías.

3) Chávez se ha servido de los poderosos medios estatales: menos del 40% de medios de TV (y la mayoría son canales locales y regionales), 20% de prensa y 10% de radio. El resto, con Capriles.

4) Chávez ha excitado el odio racial y de clase: la oposición llamándole constantemente «gorila» no es racista, o la obscenidad de la oligarquía multimillonaria y su sabotaje constante. Para El País el problema no es que haya desigualdad y segregación económica según el color de la piel, el problema está en decir que hay racismo y clasismo.

5) Capriles no es el candidato de las clases acomodadas porque tiene 6 millones de votos: Qué va, y el PP menos, que todavía tiene más votos. Son partidos promovidos por y para las clases populares, sus dirigentes son todos millonarios solo porque son buenos cristianos que dan su vida por la gente pobre.

6) Chávez maltrata la democracia: como demuestra el que haya posibilidad de referéndum para revocar al presidente, por ejemplo, o que se voten muchos referéndums vinculates (como el que perdió en 2007).

7) Gestiona pésimamente la economía: no como la Argentina neoliberal pre crisis de 2001 tan aclamada en su día, por ejemplo. O como los partidos del puntofijismo anterior, todo un ejemplo de crecimiento y distribución de riqueza.

8) Deteriora la inseguridad ciudadana: los sábados los chavistas salen a pegar tiros por ahí. Solo hay inseguridad en Venezuela para El País; Mexico o Colombia, por ejemplo, son democracias consolidadas.

9) Pretende asentar su revolución bolivariana: por fin dicen lo que de verdad les molesta: que se cambie el status quo (¡cuánto le dolió al grupo PRISA que se le acabara el chollo de los libros de texto de precios prohibitivos y contenidos cuestionables en Venezuela!).

10) Chávez es «un exgolpista» por 1992 (cuando fracasó en un golpe de Estado, cuya estrategia no comparto, con el objetivo de abrir proceso constituyente democrático ante un régimen corrupto); Capriles tiene un «mayor respeto a las reglas democráticas», pese a su participación activa en el paro patronal y el golpe de Estado de 2001 (cuyo objetivo quedó claro: se nombró Presidente de Venezuela al presidente de la patronal, por suerte solo por 48 horas ante la avalancha de protestas populares).

11) Las mejoras sociales no sientan bases sólidas sino que generan electorado cautivo: reducir la pobreza (del 70% en 1996 al 23.9% en 2009, y del 40% al 5.9% la pobreza extrema), aumentar el alfabetismo, el sistema de pensiones, el sistema sanitario, etc. son mejoras poco sólidas solo sirven para comprar votos. Lo que hay que hacer es precarizar y privatizar más, eso sí que está demostrado que es muy sólido…

12) Capriles se ha desmarcado de los partidos tradicionales corruptos: solo les ha lavado la cara, todos le apoyan y están en su coalición.

13) La oposición es variopinta: tan variopinta como un 99’9% de neoliberales.

 

No se trata de idealizar acríticamente el proceso bolivariano, es muy importante analizar críticamente la situación ya que los problemas no vienen solo de la amenaza de la oposición (escribí este artículo sobre la situación general justo antes de las elecciones: Con Chávez, pero más allá). Pero lo que sí es muy necesario es defender a los gobiernos que han roto con el neoliberalismo en América Latina, impulsados por poderosos movimientos sociales, de los ataques de la derecha. Y El País, en relación a América Latina, es muy de derechas (como demuestra su editorial de apoyo al golpe de estado de 2002, Golpe a un Caudillo, o su apoyo al golpe de estado en Honduras, sobre el que escribí este artículo: La manipulación mediática: el golpe en Honduras).

@pau_latina_ment
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