12 de octubre «Día de ¿todos?»

«El día de todos». Increíble, en pleno siglo XXI, año 2013, en este país se sigue celebrando el comienzo de uno de los mayores genocidios de la historia de la humanidadad. Un día que nos venden como «el día en el que unir fuerzas», un mensaje populista con el significado subrepticio de la lucha contra los nacionalismos regionales y contra el pensamiento divergente, claro, y es que en 1492, ese magnífico año para la Nación Española, se expulsó a más de 150.000 judíos del país. 

Se celebra el día del descubrimiento de América únicamente dando luz al hecho de la expansión de un régimen imperialista que buscó en tierras americanas, a través del expolio ilimitado de sus gentes, la salvación para un sistema que se encontraba en la auténtica ruina, ya que la guerra por la Reconquista había agotado todo el tesoro real. Se recuerda a genicidas como Hernán Cortes o Francisco Pizarro, estudiados como héroes de la patria, condecorados con honores aún a día de hoy. No se recuerdan como lo que eran, mercenarios al servicio de los metales preciosos, responsables del exterminio de los imperios Inca y Azteca. Tal era la barbarie y la atrocidad de las masacres que los propios indígenas, anticipando su destino, mataban a sus hijos y se suicidaban en masa. Durante todo el siglo XVI se llevaron acabo matanzas: Cuzco (Pizarro,1533), Tenochitlán (Cortés, 1521), Guatemala (Pedro de Alvarado), millones de muertos en nombre de Dios y por el oro y la plata. Eduardo Galeano recoje todas estas brutalidades que se vivieron durante la colonización en america en su libro «Las venas abiertas de América Latina», que no deben de ser olvidadas jamás, pero lo que es lamentable e incoherente es que se celebre el 12 de octubre como el día de la Hispanidad.

Existen días que hacen justicia a hitos de la historia de España como el 14 de abril, con el que la democracia sí se puede ver representada, pero no con el 12 de octubre, y menos a través de la apología del superpatriotismo en días en los que el ser español inspira de todo menos orgullo. Es intolerable que el Ministerio de Defensa, cuya asignación económica es ya de por sí un anacronismo, gaste en sacar a la calle una artillería innecesaria, por no hablar del posicionamiento en redes sociales de un anuncio como el de este vídeo y más cuando estamos viendo día tras día como el gobierno reduce el gasto público, desmantelando la educación y la sanidad, creando un sistema obsoleto, rancio y tradicionalista.

La verdad, es como la hoja de una espada sin empuñadura: corta por todos lados a quien quiera sostenerla, y más a quien quiera forcejear con ella. Vale que el Pilar sea un día festivo, que lo celebren y hagan alegoría de un genocidio los ideólogos de la violencia, pero por favor, no lo conviertan en un día de celebración de toda la Hispanidad, es una burla hacia la historia y hacia el valor de millones de vidas humanas.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS