Publicado en: 8 Agosto, 2017

Venezuela: Son Feos los dos

Por AngelaVG

“si son gordos o son flaquitos
nada de eso veo yo
lo que si se ve clarito
es que son feos los dos
lo que si se ve clarito
es que son feos los dos
Son feos los dos
son feos los dos”

Feos los dos

Son feos los dos, rastrojos de una polarización…  

Papá, que funge como mi asesor político de mayor legitimidad, mientras prepara las arepas del desayuno  ha tomado por costumbre desde hace unos meses recibirme en la cocina cantando y bailando los versos finales del merenguito  “El Brujo” de la Billo’s :


“si son gordos o son flaquitos

nada de eso veo yo

lo que si se ve clarito

es que son feos los dos

lo que si se ve clarito

es que son feos los dos

Son feos los dos

son feos los dos” 

Él se disfruta su momento de fama, pero en el fondo ambos disimulamos con café el trago amargo que vivimos. Hoy los ojos del mundo se posan sobre Venezuela y todo lo leído y estudiado en la universidad sobre teoría política y monopolios comunicacionales se levanta ante mi y me aplasta. Sin duda como dice Elvira “Escribirlo no es conocerlo”  

Dicen los intelectuales de la academia tradicional que Hugo Chavéz vino a polarizar el sistema político nacional y a dividir el país, sin embargo los que estamos abajo y a la izquierda planteamos que Hugo Chavéz sólo vino a visibilizar y a denunciar  la polarización ya existente en la sociedad venezolana, de allí el apoyo popular que recibió desde sus inicios, pues logró encarnar las luchas históricas de las distintas vertientes de la izquierda nacional.

Hugo Chávez a pesar de venir de las Fuerzas Armadas encabezó en el 98 la llegada al palacio de Miraflores de intelectuales, movimientos campesinos, obreros, estudiantiles, partidos políticos de  izquierda (desde el socialismo democrático al marxismo leninista) entre otros. Sin embargo durante esa campaña presidencial se deslinda programaticamente de la “vieja izquierda”  y se “lanza al pueblo” construyendo así un pacto policlasista y volviendo pueblo a la Fuerza Armada nacional.

Chávez en Miraflores no era un civil asimilado que había hecho carrera militar, sino más bien un joven, hijo de maestros de los llanos venezolanos que decide irse al ejercito para llegar a Caracas y poder jugar béisbol, que en el camino fue creciendo y perdiendo la inocencia gracias a la pobreza de su Patria y de como sus gobernantes se burlaban de ella, que entiende “su papel en la historia” y decide entregarle “al pueblo lo que es del pueblo”. He allí las bases de la unión cívico militar planteada por el chavismo: las Fuerzas Armadas no volverán a salir contra su pueblo como el 27 de febrero de 1989 sino que estarán para defenderlo de las élites dominantes tradicionales.

Más allá de las pasiones políticas que estas afirmaciones pudieran avivar existe consenso en que la aparición de Hugo Chávez vino a salvar la democracia venezolana, pues ofreció una opción política distinta y bien diferenciada en un escenario donde todos eran lo mismo. Evitando así que el conflicto social culminara en una guerra civil. Sin embargo ya no estamos en 1999 y al chavismo le cuesta renovar su discurso y hablarle al sujeto social producto de sus transformaciones, dejando así un espacio vacío.

Los Rastrojos:

De la CD a la MUD, lo que sea pero que diga Democrática.

La oposición venezolana agrupada en sus inicios bajo la Coordinadora Democrática y ahora en la Mesa de la Unidad Democrática aceptó el juego que propuso Hugo Chávez y utilizó el clásico argumento usado contra los gobiernos de izquierda, lo llamó comunista dictador (a pesar de contar con amplio apoyo popular) y se refugió en los tradicionales argumentos de la democracia formal, mostrándose (hasta el sol de hoy) como fuerza restauradora de la democracia anterior a la llegada de Hugo Chávez obviando la propuesta constituyente (aprobaba electoralmente) de democracia participativa y protagónica que impulsó la Revolución Bolivariana.

Lo anterior puede llegar a explicar como 18 partidos que dicen ser desde socialdemócratas hasta liberales puedan llegar a acordar un mismo candidato presidencial e incluso una misma agenda de gobierno sólo para ver si consiguen “echar” al chavismo del poder, en esto tienen 18 años y este matrimonio forzoso ha terminado por eliminar las diferencias ideológicas entre estos partidos, reduciéndolas a luchas intestinales por parcelas de poder.

A pesar del terrible desabastecimiento que enfrenta el país, con la MUD siguen marchando los sectores medios caraqueños, con esto no deseo negar que exista gran descontento en la población sino más bien afirmar que esos  marchantes son el voto duro opositor que se mantiene desde el golpe de 2002 y lo que los mueve no es la ruptura del orden constitucional ni la coyuntura económica, la fuerza motriz de estas manifestaciones es el desespero de una élite política que ve en estos momentos la oportunidad histórica de retomar el poder. Por ello auspicia la frustración de aquellos “pequebus” caraqueños sin construir una propuesta que atraiga todo el descontento de los sectores populares, de hecho mantiene el mismo discurso despectivo ante el chavismo y las luchas reivindicativas que este emprendió.

De esta manera la MUD continúa sin convertirse en alternativa de Gobierno, sin embargo ante la mala gestión del chavismo logra ganar elecciones. La aparición de un tercer actor que muestre capacidad de gobierno y esperanza bastaría para arrebatarle a la MUD su pequeño momento de gloria, lo peligroso es que este tercer actor puede venir de sectores externos a la política. Esta oposición venezolana es perseguida por el fantasma del empresario Lorenzo Mendoza , ya que de postularse como candidato presidencial, la élite política de la MUD perdería su momento de gloria

Arrojados al vacío.

Conforme avanzaba la Revolución Bolivariana distintos sectores de la izquierda nacional fueron marcando distancia pero gracias al esquema polarizante Chávez-MUD, en el cual el uno justifica la existencia del otro y también gracias a limitaciones intrínsecas a estas organizaciones, fueron arrojados a un vacío en el que no existen ni para los medios ni para el ciudadano de a pie. Condenándoles a la muerte a menos que se reinventen.

En esta descripción del vacío debe sumarse otro sector que actualmente es disidencia del chavismo que  se caracteriza por ser profundamente heterogéneo  y que en los momentos mozos  del movimiento revolucionario sirvió de válvula de escape.  El liderazgo de Hugo Chávez supo mantener entre sus filas estas corrientes intelectuales de la izquierda del país, las críticas más crudas hacia el chavismo eran las internas de allí su fuerza moral para enfrentar ataques desde la mass media internacional.

En este momento estas perdidas son lamentables tanto para el chavismo como movimiento revolucionario como para la ciudadanía toda, este esquema de polarización a entrado en decadencia. Para el venezolano de a pie le es difícil distinguir las practicas de uno y de otros, el chavismo ha perdido su fuerza moral y para algunos se parece mucho a los que Chávez barrió, se parece a la 4ta, se parece mucho a la MUD, es sordo, ciego y mudo.

De movimiento revolucionario a gobierno conservador.

Hoy a más de 17 años en el poder por voto universal, secreto y directo “el chavismo” muestra claras señales de agotamiento, estas no deben escandalizar a su vanguardia, es natural en todo proceso político. No siempre se puede ganar, somos indestructibles como idea, logramos transformar para bien las condiciones materiales de vida y también de conciencia. Venezuela ya no es la del 99 y las  venezolanas y venezolanos tampoco.

Los resultados de las elecciones parlamentarias de 2015 han sido una bofetada para el Gobierno Bolivariano, demostrando a la élite política dentro del chavismo su condición de aislamiento. Ante esto se actúa con miedo, no se tiene un plan b. Se opta sólo por conservar el poder como lo haría un gobierno ordinario, he allí el dilema.

Dentro de estas señales de agotamiento está su incapacidad para comunicarse con el sujeto social que ha construido y esto en parte ocurre por la alta percepción de corrupción, por la mala gestión y saboteo económico de sectores privados. El chavismo habla 24 horas al día de la Patria, la Revolución, la Guerra Económica, la baja  de los precios del petróleo, la manipulación del sistema de cambio por la mafia cucuteña, del legado del Comandante Chávez, sobre la arremetida del imperialismo norteamericano a los pueblos insurgentes de la Patria Grande; pero aunque todo lo anterior sea cierto, no le dice nada a un padre o madre de familia que tiene que doblar sus horas de trabajo para poder llevar algo de comida a casa mientras ve como el hijo del alcalde o alcaldesa de su municipio tiene una caravana de escoltas, una camioneta último modelo blindada y otros lujos.

Lo anterior deja al chavismo desarmado moralmente ante  una revolución restauradora de los grupos dominantes antes de 1999. El discurso desde el gobierno es nefasto y termina por reforzar a los sectores más violentos que mantienen una condición de caos en un municipio del  país pasadas las 3 de la tarde y que culmina a las 7 de la noche. A pesar de que como se dijera anteriormente la MUD no logra atraer a los sectores populares no se les debe satanizar, existen dos tipos de manifestantes opositores, el que sale a las 10am con banderas y que grita consignas, este puede encapucharse y llevar piedras en las manos pero que incluso es incapaz de atacar a alguien, el que ejerce su legítimo derecho a la protesta y que cree que el país esta en una dictadura comunista desde hace 18 años.

Existen sí, manifestantes opositores que echan aceite en las autopistas, destapan alcantarillas, en ocasiones colocan guayas en carreteras que han degollado motorizados, queman guarderías y agreden otras instancias del  patrimonio público, pero estos NO son la mayoría del pueblo opositor, pero ante ellos el Gobierno entra en crisis es torpe y desmedido. Cayendo en el juego de quienes los manipulan, el gobierno termina siendo ese chispazo que les permite mantener una “épica revolucionaria” vacía de contenido, donde lo peligroso no es que no conozcan sobre las luchas emancipatorias de Nuestra América, sobre la historia republicana del país, sobre a quien beneficia realmente una intervención militar; sino que no se lo preguntan, no existe en esta juventud discusiones ideológicas ni programáticas, se obedece vía periscope las recomendaciones de alguien que meses anteriores fue recibida en la Casa Blanca por Donald Trump.

Lo paradójico es que el chavismo oficial convierte a este grupo minúsculo de manifestantes  en el cuerpo y objeto de su discurso, restando en lugar de sumar. Y lo peor dándole la oportunidad de contar a sus nietos como una “dictadura comunista” los correteo por las calles de Caracas.

Es que ya ni dialogar nos sirve!

La acción y efecto de dialogar posee una versión venezolana que sirvió para que en primer lugar, el Gobierno Bolivariano pudiera capitalizar la disputa entre los grupos de la MUD por decidir la estrategia a utilizar en su contra,  en ese entonces la riña pasaba por escoger hacia donde girar la agenda, si en ir por el revocatorio inmediatamente o por la liberación de los  presos políticos y luego el revocatorio, al final la MUD despilfarró su recurso más importante: el tiempo; y en segundo para que aquellos sectores de la MUD envueltos en casos de corrupción en alcaldías y gobernaciones pudieran resurgir. En este sentido aunque el dialogo comenzó con buen pie y ha sido  la mejor estrategia política aplicada por el Gobierno de Nicolás Maduro, dado que mostró al país por primera vez en 17 años  una oposición reconociendo al presidente de la República,  al mismo tiempo que permitió dar muestras de que era posible un entendimiento entre los poderes legislativo y ejecutivo del Estado luego del chavismo perder las elecciones parlamentarias, terminó por diluirse por la propia condición moral de las partes convocadas, por las disputas internas de la MUD y también porque distintos sectores que integran el chavismo o que formaron parte de él en algún momento, reclamaron que nunca fueron citados.

En este sentido es importarte resaltar que más que un dialogo lo que se implantó fue un pacto de élites, y que por parte de la MUD aceptaron solo quienes ante un escenario electoral estaban más propensos ha ser inhabilitados por el manejo administrativo de sus gobiernos regionales, mientras que aquellos con muy buenas oportunidades electorales y en mejores condiciones morales se dedicaron a atacar las negociaciones. Esto explica como una mesa que cuenta con el apoyo de la opinión pública puede quedarse coja tan fácilmente.

El debate sobre la integridad del sector de la MUD que asiste al dialogo es importante señalarlo porque este funciona como espejo para el Gobierno, pues este no se sienta en la mesa por una acción de reconocimiento al otro sino porque su legitimidad y condición moral a descendido hasta el punto de igualarse a estos y quedarse sin alternativa… Todo esto explica esta sensación de “Son feos los dos” en el grueso de la población.

El chavismo como fuerza política logró encantar a las mayorías y minorías, Venezuela está en una especie de despecho frustante, donde la élite política a demostrado su incapacidad para generar propuestas. Es el pueblo venezolano el que está en crisis, el agotamiento del chavismo no ha permitido el surgimiento de algo nuevo. Hoy los factores polarizantes solo logran sumar alrededor del 50 % del electorado, el otro 50% restante no cree en ninguno, le son feos los dos.

Lo más increíble  es que después de escribir  todo esto me sigo sintiendo chavista.

Sigo luchando desde esta acera, porque todavía se puede, sigue siendo un atributo mostrarse irreverente!

Escribe un comentario

XHTML: Puedes usar los siguientes tags html: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

COLABORA CON KAOS