Seguros: más que un gasto, una inversión

Por fernando rodriguez

La protección de los datos personales se convirtió en una prioridad. Sobretodo, luego de que se revelara el manejo que se hizo de la intimidad de los más de 50 millones de usuarios que se vieron afectados por el escándalo de Cambridge Analytica.

Por Fernando Rodríguez

La protección de los datos personales se convirtió en una prioridad. Sobretodo, luego de que se revelara el manejo que se hizo de la intimidad de los más de 50 millones de usuarios que se vieron afectados por el escándalo de Cambridge Analytica. A partir de ese momento, si hay algo que quedó en claro es que los usuarios no pueden dejar al azar la suerte de sus informaciones personales y que deben protegerse. Así como muchos usuarios han decidido contratar seguros para proteger sus dispositivos móviles, como aquellos ofrecidos por empresas como Amazon, Apple o aseguradoras especializadas como la SFAM (Sociedad Francesa de Seguros Multirriesgo), es hora de que los consumidores piensen más allá de la pérdida o robo de un móvil. Porque la seguridad no solo consiste en eso, sino también en elementos menos visibles como lo son las informaciones almacenadas en los móviles. Teniendo en cuenta la cantidad de datos que guardan los celulares y otros dispositivos multimedia, la ciberseguridad no debe ser subestimada.

La seguridad de los dispositivos móviles ya no pasa solamente por la pérdida o el daño de estos. La protección del teléfono móvil, ya no se consiste simplemente en cuidar el aparato. Hoy en día, las reglas han cambiado, o al menos, se conoce más sobre las consecuencias que acarrea una falta de protección de estos dispositivos.

Las nuevas tecnologías continúan funcionando como un motor potente que impulsa y transforma a otras industrias. Lo que significa que también comienzan a surgir nuevas responsabilidades y nuevas vulnerabilidades que deben ser resguardadas. Si se toma en cuenta el ejemplo del sector de seguros, este ha recibido el impacto directo del desarrollo tecnológico y lo ha utilizado para innovar y reinventarse, introduciendo servicios adaptados a las nuevas necesidades de los consumidores. Primero llegaron servicios como la cobertura total en caso de pérdidas o robo de los dispositivos. Es así como empezaron a surgir empresas dedicadas casi en su totalidad, a este tipo de servicios. Como por ejemplo la SFAM que ofrece pólizas de seguros que cubren la pérdida o el robo de los teléfonos móviles. Esta empresa francesa que comenzó sus operaciones a nivel local en 1999 rápidamente logró expandirse y extender sus servicios en países como Bélgica, España y Suiza. El secreto detrás de la SFAM es que logró posicionarse como uno de los líderes del sector, al ofrecer servicios enfocados a productos de consumo diario.

Sin embargo, el desarrollo de este tipo de empresas no solo está relacionado con la introducción de nuevas tencologías, sino también con un cambio en el comportamiento de los usuarios y de la industria de teléfonos móviles. Los precios de los celulares son cada vez más elevados y los usuarios son cada vez mas conscientes de que asegurar estos dispositivos, deja de ser un gasto, para convertirse en una inversión. La razón es simple, perder un teléfono móvil, a esta altura con los precios que se manejan en el mercado, implica un gasto alto. Este razonamiento lleva a los consumidores a cambiar de estrategia y en lugar de curar, eligen prevenir. Aunque en materia de ciberseguridad, esta idea aún no está tan arraigada.

Recientemente, se dio a conocer una estadística que dice que dos de cada cinco móviles que se adquieren de segunda mano en España, aún mantienen la información correspondiente al dueño anterior. Lo que demuestra que no todos los usuarios toman las precauciones adecuadas a la hora de asegurar sus datos. Quizás para muchos no resulta evidente que entregar el teléfono móvil con toda su privacidad dentro, significa un gran riesgo. Los usuarios están acostumbrados a introducir hasta claves bancarias, RIB, contraseñas e informaciones confidenciales en sus dispositivos móviles, que son vulnerables a cualquier ataque de ciberseguridad. Al vender o desprenderse de estos dispositivos, muchos olvidan seguir pasos tan simples como el formateo de los mismos o la desactivación de los servicios de la nube.

La ciberseguridad se ha convertido en una prioridad. Tal es así, que la consultora MarketsandMarkets aseguró que el mercado moverá alrededor de 248.260 millones de dólares en 2023 y en tan solo 5 años presentará un crecimiento medio anual superior al 10%.  También estima que las soluciones de cifrado cobrarán un mayor protagonismo, ya que se consolidan como una protección sólida para los datos más sensibles. Lo que demuestra, que aún queda mucho para explorar en términos de ciberseguridad.

Existe aún una gran ignorancia por parte de los usuarios, con respecto a lo que se exponen al hacer uso de sus teléfonos móviles. Pero lentamente, esto empieza a cambiar. Con el desarrollo del sector, será inevitable que todos los actores tomen conciencia de las reglas del juego. Si bien todavía la ciberseguridad no resulta tan evidente como otros problemas más frecuentes como una caída y ruptura del teléfono móvil o de la tablet, lo cierto es que represente un problema igual de urgente. Por más invisible que parezca la ciberseguridad ya que opera sigilosamente, es un tema que debe tratarse con seriedad y urgencia. Asegurar, ya no significa un gasto, sino una inversión necesaria para proteger, no solo los aparatos, sino lo que estos almacenan.

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