Se ha proclamado la República? Sólo hace falta que uséis el sentido común (cast/cat)

Por Vicent Partal

El nacimiento de un estado es un hecho conforme a derecho internacional, no sujeto a la legislación interna, ningún tribunal español puede anularlo porque se escapa de su marco.

Por Vicent Partal


Hay independentistas preocupados por algunos aspectos de la declaración de la presidenta Forcadell y de los miembros de la mesa ante el Tribunal Supremo español. Más en concreto, por la versión de esta declaración que presentan algunos políticos y medios con una clara voluntad de burla y escarnio. Curiosamente, en una semana que ha representado la recuperación del liderazgo social del independentismo y la activación de las estructuras del gobierno en el exilio, para mucha gente las presuntas declaraciones de Carme Forcadell y los otros miembros de la mesa han caído como una jarra de agua fría.

Es comprensible que, con todo lo que nos llega, mucha gente se pregunte qué caray celebrábamos en Sant Jaume después de la proclamación del parlament. Si ahora algunos de los protagonistas de aquel hecho dicen ante el juez que la República no fue nunca ninguna realidad jurídica, qué era todo aquello? Y es normal, en consecuencia, que esto desemboque en una crítica, incluso en una crítica ácida, a la estrategia que nos llevó a aquel 27 de octubre y a todo lo que pasó después.

Si me lo permitís, sin embargo, me gustaría hacer dos comentarios con la voluntad de serenar el debate y de introducir algunos elementos de sentido común.

Sobre las declaraciones en defensa propia de los miembros de la mesa, quiero advertir que muchas de las cosas más hirientes que nos han explicado con todo lujo de detalles ni siquiera sabemos si las dijeron o no. No hay que ser muy listos para entender que todo eso que ‘los líderes separatistas’ se vuelven unos corderitos cuando ven la prisión cerca y son capaces de abjurar del proceso es una caricatura interesada, destinada a desmovilizar al posible electorado.

Hay que aclarar, en este sentido, que en la interlocutoria del juez no hay ninguna referencia al hecho, tan divulgado por los medios, por el cual los miembros de la mesa habrían dicho que la declaración era simbólica. No lo dice en ninguna parte. En cambio, sí que hay una referencia clara  a que los miembros de la mesa aceptan la constitución española como marco de obediencia, decisión muy difícil de entender salvo que sea una estrategia, incluso discutible, de defensa.

Ahora bien, y esta es la segunda parte, incluso si la presidenta del parlament lo negara, la República fue proclamada. Y hay una prueba evidente e indiscutible sobre eso, de simple derecho positivo, que es la reacción de los otros estados. Sólo hay que aplicar el sentido común para entender que si los otros estados del mundo se sintieron impelidos a responder de manera oficial, negativamente o con su silencio, a la proclamación de la independencia es porque la hubo. Y todo el mundo puede entender que el hecho que, cómo ha sido probado, de que el estado español enviara mensajes oficiales pidiendo a las cancillerías de los otros países que dejaron claro que no reconocían la República Catalana sólo puede justificarse porque que la República había sido proclamada. Por qué razón lo harían, si no?

O es que habéis visto nunca al gobierno alemán diciendo que no reconoce diplomáticamente a la república de Extremadura? Verdad que no? O habéis visto alguna vez al gobierno francés diciendo que no reconoce una Escocia independiente, para poner un tema más interesante y próximo? Apliquemos, pues, el sentido común: si España pide en los otros estados que no reconozcan la aparición de un nuevo estado sólo puede ser porque este acto se ha hecho efectivo.

Y es aquí donde estamos ahora mismo. El nacimiento de un estado es un hecho conforme a derecho internacional, no sujeto a la legislación interna, ningún tribunal español puede anularlo porque se escapa de su marco. Y la proclamación de una república es un acto, no es una opinión. Aunque algunos de los políticos que la proclamaron se desdijeran, que no sé si es el caso de la mesa del parlament, esto no cambia la validez del hecho. Porque es cómo si me dijeran que una ley aprobada por el parlamento pasa a ser invalidada porque los diputados, después, fuera del hemiciclo, consideran que no ha sido proclamada. Y esto no es así.

Otra cuestión es pedirnos si valió la pena y si tenía sentido o no la estrategia de intentar llegar a la independencia por este camino. Y me dejaréis que vuelva al sentido común. Llegar, llegamos. La República ha sido proclamada. Es evidente que estaríamos en una posición muy diferente hoy si esto no hubiera pasado. Que por el despacho del consejero Romeva campa un embajador español, o que un enviado de Madrid obligue a los funcionarios a escribir en castellano, o que la consejería intervenida de Interior autorice una manifestación fascista en Manresa no borra la República. Sólo nos dice que no somos todavía lo bastante fuertes para imponerla en el ámbito administrativo. Que es un hecho muy relevante, es cierto, pero de ninguna forma irreversible.

Entre otras cosas porque es tan simple como ganar las elecciones de diciembre. Imagináis la fotografía del mismo gobierno que proclamó la República el 27 de octubre, reunido sólo dos meses después en la misma mesa del mismo palacio. No necesitan proclamarla de nuevo y este es el sentido último y trascendental de la maniobra del presidente Puigdemont yéndose a Bélgica.

Ha ido a internacionalizar la cuestión catalana y para demostrar, también en favor del vicepresidente y de los consejeros encarcelados, que la justicia española no es democrática. Ahora bien, sobre todo ha ido para preservar la institución. O os pensáis que hace broma, él, cuando se presenta como el presidente del país? España considera que no lo es porque con su aplicación desmesurada de la constitución piensa que ya está, que ha aniquilado la República y que eso es suficiente. Pero no es tan sencillo cómo quieren creer. Porque Puigdemont es el president cuando los alcaldes lo visitan en Bruselas, es el president cuando la CUP o Barcelona en comú lo visitan en Bruselas, es el presidente cuando miles y miles de personas cortan las infrastructuras del país en el nombre de la República que él proclamó y es el presidente cuando habla. Por eso el mundo entero lo escucha: porque es quien es y representa el país. Por qué extraña razón sería noticia cualquier intervención suya, si no?

Con todo ello quiero decir que la República Catalana, que existe, se ha hecho más fuerte esta semana, en Bruselas y en las calles del Principado. Y que lo será mucho más todavía si somos capaces de dejar de jugar a las elecciones autonómicas y nos tomamos seriamente el envite electoral de diciembre. Y si continuamos ocupando las calles, hoy mismo en Barcelona, dejando claro que hay una mayoría social activa y decidida, que es precisamente la gente de la República.

Lo resumiré: hay una batalla en marcha con la cual el estado intenta borrar y deshacer lo que pasó el 27 de octubre, porque es eso lo que le da miedo de verdad. Y hay un gobierno que, con su dignidad en las prisiones y el exilio, nos recuerda que la República se proclamó –o no es por eso mismo que están, en las prisiones y el exilio? Hay un pueblo que está dispuesto a hacer crecer esa República, como se vio claramente el miércoles, como espero que se vea hoy en Barcelona y cómo, sobre todo, se tendría que ver en las elecciones, porque son una oportunidad de oro para aplastar al régimen. Y hay una administración ocupada por el gobierno español de manera ilegal. Yo diría que el sentido común nos dice que la prioridad es precisamente cambiar este último hecho, en vez de perdernos en falsos debates.

PD. Sólo para que algunos se queden más tranquilos:

—Irlanda declaró la independencia el 21 de enero del 1919, pero no pudo controlar la administración del país hasta el 6 de diciembre del 1921.

—Israel declaró la independencia el 14 de mayo del 1948, pero no controló la administración del país hasta el 24 de julio del 1949.

—Croacia proclamó la independencia en junio del 1991, pero no controló la administración del país hasta el mes de octubre y no fue reconocida internacionalmente hasta enero del 1992.

—Eslovaquia proclamó la independencia el 17 de julio del 1992, pero no pudo controlar la administración del país hasta el primero de enero del 1993.

 


 

S’ha proclamat la República? Només cal que feu servir el sentit comú

«Si m’ho permeteu, però, m’agradaria fer dos comentaris amb la voluntat d’asserenar el debat i d’introduir-hi alguns elements de sentit comú»

Hi ha independentistes preocupats per alguns aspectes de la declaració de la presidenta Forcadell i els membres de la mesa davant el Tribunal Suprem espanyol. Més en concret, per la versió d’aquesta declaració que presenten alguns polítics i mitjans amb una clara voluntat de burla i escarn. Curiosament, en una setmana que ha representat la recuperació del lideratge social de l’independentisme i l’activació de les estructures del govern a l’exili, per a molta gent les presumptes declaracions de Carme Forcadell i els altres membres de la mesa han caigut com un gerro d’aigua freda.

És comprensible que, amb tot el que ens arriba, molta gent es demane què caram celebràvem a Sant Jaume després de la proclamació del parlament. Si ara alguns dels protagonistes d’aquell fet diuen davant el jutge que la República no va ser mai cap realitat jurídica, què era tot allò? I és normal, en conseqüència, que això desemboque en una crítica, fins i tot en una crítica àcida, a l’estratègia que ens va portar a aquell 27 d’octubre i a tot el que va passar després.

Si m’ho permeteu, però, m’agradaria fer dos comentaris amb la voluntat d’asserenar el debat i d’introduir-hi alguns elements de sentit comú.

Sobre les declaracions en defensa pròpia dels membres de la mesa, vull advertir que moltes de les coses més feridores que ens han explicat amb tot luxe de detalls ni tan sols sabem si les van dir o no. No cal ser gaire llestos per a entendre que tot això que ‘els líders separatistes’ es tornen uns xaiets quan veuen la presó a prop i són capaços d’abjurar del procés és una caricatura interessada, destinada a desmobilitzar el possible electorat.

Cal aclarir, en aquest sentit, que en la interlocutòria del jutge no hi ha cap referència ni una al fet, tan esbombat pels mitjans, segons el qual els membres de la mesa van dir que la declaració era simbòlica. No ho diu enlloc. En canvi, sí que hi ha una referència clara que els membres de la mesa accepten la constitució espanyola com a marc d’obediència, decisió molt difícil d’entendre tret que siga una estratègia, i encara discutible, de defensa.

Ara bé, i aquesta és la segona part, fins i tot si la presidenta del parlament ho negués, la República va ser proclamada. I hi ha una prova evident i indiscutible sobre això, de simple dret positiu, que és la reacció dels altres estats. Només cal aplicar el sentit comú per a entendre que si els altres estats del món es van sentir impel·lits a respondre de manera oficial, negativament o amb el seu silenci, a la proclamació de la independència és perquè n’hi va haver. I tothom pot entendre que el fet que, com ha estat provat, l’estat espanyol enviés missatges oficials demanant a les cancelleries dels altres països que deixaren clar que no reconeixien la República Catalana només pot justificar-se perquè que la República havia estat proclamada. Per quins set sous ho farien, si no?

O és que heu vist mai el govern alemany dient que no reconeix diplomàticament la república d’Extremadura? Oi que no? O heu vist mai el govern francès dient que no reconeix l’Escòcia independent, per posar un tema més interessant encara i pròxim? Apliquem, doncs, el sentit comú: si Espanya demana als altres estats que no reconeguen l’aparició d’un nou estat només pot ser perquè aquest acte s’ha fet efectiu.

I és ací on som ara mateix. El naixement d’un estat és un fet conforme a dret internacional, no subjecte a la legislació interna, cap tribunal espanyol pot anul·lar-lo perquè ja s’escapa del seu marc. I la proclamació d’una república és un acte, no és una opinió. Encara que alguns dels polítics que la van proclamar se’n desdigueren, que no sé si és aquest el cas de la mesa del parlament, això no canvia la validesa del fet. Perquè és com si em digueren que una llei aprovada pel parlament passa a ser invàlida perquè els diputats, després, fora de l’hemicicle, consideren que no ha estat proclamada. I això no és així.

Una altra qüestió és demanar-nos si va valer la pena i si tenia sentit o no l’estratègia d’intentar arribar a la independència per aquest camí. I em deixareu que torne al sentit comú. Arribar-hi, hi vam arribar. La República ha estat proclamada. És evident que estaríem en una posició molt diferent avui si això no hagués passat. Que pel despatx del conseller Romeva campe un ambaixador espanyol, o que un enviat de Madrid obligue els funcionaris a escriure en castellà, o que la conselleria intervinguda d’Interior autoritze una manifestació feixista a Manresa no esborra la República. Només ens diu que no som encara prou forts per a imposar-la en l’àmbit administratiu. Que és un fet molt rellevant, és cert, però de cap manera irreversible.

Entre altres coses perquè és tan simple com guanyar les eleccions del desembre. Imagineu la fotografia del mateix govern que va proclamar la República el 27 d’octubre, reunit només dos mesos després en la mateixa taula del mateix palau. No necessiten pas proclamar-la de nou i aquest és el sentit últim i transcendental de la maniobra del president Puigdemont anant-se’n a Bèlgica.

Hi ha anat per internacionalitzar la qüestió catalana i per demostrar, també en favor del vice-president i dels consellers empresonats, que la justícia espanyola no és democràtica. Ara bé, sobretot hi ha anat per preservar la institució. O us penseu que fa broma, ell, quan es presenta com el president del país? Espanya considera que no ho és perquè amb la seua aplicació desmesurada de la constitució pensa que ja està, que ha aniquilat la República i que això és suficient. Però no és tan senzill com volen creure. Perquè Puigdemont és el president quan els batlles els visiten a Brussel·les, és el president quan la CUP o Barcelona en Comú els visiten a Brussel·les, és el president quan milers i milers de persones tallen les infrastructures del país en el nom de la República que ell va proclamar i és el president quan parla. Per això el món sencer l’escolta: perquè és qui és i representa el país. Per quins set sous seria notícia qualsevol intervenció seua, si no?

Amb tot plegat vull dir que la República Catalana, que existeix, s’ha fet més forta aquesta setmana, a Brussel·les i als carrers del Principat. I que ho serà molt més encara si som capaços de deixar de jugar a les eleccions autonòmiques i ens prenem seriosament l’envit electoral del desembre. I si continuem ocupant els carrers, avui mateix a Barcelona, deixant clar que hi ha una majoria social activa i decidida, que és precisament la gent de la República.

Ho resumiré: hi ha una batalla en marxa amb la qual l’estat intenta esborrar i desfer el que va passar el 27 d’octubre, perquè és això que li fa por de debò. I hi ha un govern que, amb la seua dignitat a les presons i l’exili, ens recorda que la República es va proclamar –o no és per això mateix que hi són, a les presons i l’exili? Hi ha un poble que està disposat a fer créixer aquesta República, com es va veure clarament dimecres, com espere que es veja avui a Barcelona i com, sobretot, s’hauria de veure a les eleccions, perquè són una oportunitat d’or per a esclafar el règim. I hi ha una administració ocupada pel govern espanyol de manera il·legal. Jo diria que el sentit comú ens diu que la prioritat és precisament canviar aquest fet darrer, en comptes de perdre’ns en falsos debats.

PD. Només perquè alguns es queden més tranquils:

—Irlanda va declarar la independència el 21 de gener del 1919, però no va poder controlar l’administració del país fins al 6 de desembre del 1921.

—Israel va declarar la independència el 14 de maig del 1948, però no va controlar l’administració del país fins al 24 de juliol del 1949.

—Croàcia va proclamar la independència en juny del 1991, però no va controlar l’administració del país fins al mes d’octubre i no va ser reconeguda internacionalment fins al gener del 1992.

—Eslovàquia va proclamar la independència el 17 de juliol del 1992, però no va poder controlar l’administració del país fins al primer de gener del 1993.

 

https://www.vilaweb.cat/noticies/sha-proclamat-la-republica-nomes-cal-que-feu-servir-el-sentit-comu-editorial-vicent-partal/

 

 

1 Comentario
  1. Hay que estar muy enfermo para emplear estos argumentos dignos de una película de los Marx Brothers: puesto que la simple proclamación de un Estado hace que el resto de los Estados se pronuncien, aunque sea de modo negativo, como ha ocurrido en este caso por parte de la totalidad de los existentes, es una prueba de que tal Estado ya existe. Pues que utilice su tarjeta de crédito para ir a contarlo al Kurdistán, y otros sitios. ¿Para qué se preocupan los palestinos, que todavía no tienen un Estado, con lo fácil que es según esta lumbrera, vergüenza del pueblo catalán? Es algo que sobrepasa el concepto de tautología para llegar al famoso “creo porque es absurdo”.

    Y el hecho, que ya predice nuestro erudito tranformado en adivino, de un nuevo Gobern con los mismos partidos no cambia nada en el sentido de que la Generalitat sigue siendo la expresión del Estado español en aquél territorio geográfico-administrativo, salvo la confesión de que el Estado español no es fascista sino demostrada y claramente democrático, radicalmente democrático, hasta en la implantación del artículo 155 que es el que convoca las elecciones en las que nuestro sabihondo pone tantas ilusiones y esperanzas.

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