Publicado en: 12 mayo, 2018

Podemos y Zapatero, que inquieren en Suramérica

Por emiro enrique vera suarez

Suramérica, ha tenido un destino común

Asidero

 

Es de gran responsabilidad ser dirigente político y en Venezuela, cualquiera que este apadrinado, asume el acto de dirigir políticas sociales, sin asumir las consecuencias y escenarios donde se hacen y ejecutan las grandes proyecciones que llevan como deber velar por los cauces de una nación.

Nunca, pensamos en el tiempo que dos viejos pilotes de la izquierda poseían en el camino natural del tiempo, tanto daño para mi país, Venezuela, con Fidel Castro Ruz y su hermano Raúl, quien tuvo el abuso de colocarse una banda presidencial, más allá de las escatologías y las concepciones internacionales en diplomacia, de verdad, los compromisos con ese lado de la historia, lucen cuestionables.

Cuando este 19 de abrilMiguel Díaz-Canel Bermúdez tomo cargo como presidente de los Consejos de Estado y de ministros, no fue una transición formal; la carga de simbolismo estuvo en el hecho de que el poder otorgado por el pueblo pasaba de un hacedor de la lucha guerrillera a un hombre formado por la obra de esa gesta; que estudió en sus escuelas, que se formó en su concepción de la educación universitaria, que fue internacionalista, que dirigió desde su Partido, responsabilidades. El cisma esperado por ciertas almas torcidas no se ha producido porque la gente ve en su nuevo mandatario cualidades como: la honradez, la inteligencia, su experiencia como dirigente provincial, su simpatía, su compromiso con la historia…

Suramérica, ha tenido un destino común, pero, el latino es apático a las luchas sociales y definitivamente, le gusta estar distanciado de los clamores populares. Debemos, seguir apegados a nuestra soberanía y tener la convicción de enfrentar el reto económico que ha de venir y, sobre todo, lo que sucede con nuestra calidad de vida.

Hay un tejido espiritual en nuestra esencia que debemos respetar

La generosidad congrega a los hombres, y la aspereza los aparta. El elogio oportuno fomenta el mérito; y la falta del elogio oportuno lo desanima. Solo el corazón heroico puede prescindir de la aprobación humana; y la falta de aprobación mina el mismo corazón heroico. El velero de mejor maderamen cubre más millas cuando lleva el viento con las velas que cuando lo lleva contra las velas. Fue suave el yugo de Jesús, que juntó a los hombres. La adulación es vil, y es necesaria la alabanza.

La alabanza justa regocija al hombre bueno, y molesta al envidioso. La alabanza injusta daña a quien la recibe: daña más a quien la hace. La alabanza excesiva repugna con razón al ánimo viril. Los que desean toda la alabanza para sí, se enojan de ver repartida la alabanza entre los demás. El vicio tiene tantos cómplices en el mundo, que es necesario que tenga algunos cómplices la virtud. Se puede ser, y se debe ser cómplice de la virtud. Al corazón se le han de poner alas, no anclas. Una manera de arrogancia es la falsa modestia, a la que pasa como a los sátiros cansados, que siempre están hablando de las ninfas. Desconfíese de quien tiene la modestia en los labios, porque ése tiene la soberbia en el corazón.

La política venezolana es un largometraje. Tiene muchos riesgos en el camino, la preocupación latente es la compleja mente humana., de allí que necesitamos una rectificación de ese campo ideológico para amparar a los más débiles y ser transmisores de una verdadera paz hemisférica.

Estamos en un camino de lo absurdo, hay una subversión de pautas que traen a la psiquis humana una distorsión de nuestro mundo narrativo, hemos dado cabida a la incredibilidad, por el mal desempeño de estos pseudodirigentes que atrofian el camino del verdadero patriota, quizás, no tengamos memoria.

El populismo, es dañino, pero, es un elemento antípoda que se desencadenó en muchas revoluciones febriles y nunca en una constancia de coordenada temático- geográfica. Los venezolanos, estamos encerrados en un mundo verdaderamente cautivo., donde los postulados industriales, son regidos por los militares y un mundo complejo, netamente humano.

 

Usted elige si lo toma o lo deja. El café podría estar frío, la cerveza caliente… ¿marcharse o esperar hasta el día siguiente, conformarse con el anuncio que deja solo una opción, callar o decir algo ante el trato incorrecto en un restaurante, una tienda, una oficina…?

Pero no es tan fácil tomar o dejar si el dilema nos plantea, por igual, el maltrato, la falta de respeto o la mala calidad. Los ejemplos son tan abrumadores que por un momento parecen deformaciones ya incorregibles.

En ocasiones, cuando llega a un establecimiento, quienes han de atenderlo no se dan cuenta de que usted está ahí, esperando una señal para hacer una pregunta, y debe aguardar a que acabe la conversación ¡Al fin, usted es descubierto!, pero le devuelven el silencio, quizá en ese momento el dependiente o la dependienta termina de morder el reducto de lo que fue un pan con croqueta. Usted no sabe si hablar porque le da la impresión de que molesta, y señala con el dedo el producto que necesita; en ese momento, ya a usted no le interesa que le traten bien sino llevar a casa lo que desea comprar.

En el restaurante, ¡ah, cuántos detalles de cortesía lleva un restaurante!, no ha pedido la cuenta, pero ya se la traen como si le dijeran, «¡Se acabó el tiempo!»; mientras come, retiran un plato que le roza la nariz, o le llevan la cerveza, la carísima cerveza, antes de que usted vire el fondo.

Así, sucede en el campo ideológico de un falso idealismo social, los oportunistas acabaron con el sueño progresista latinoamericano.

Necesitamos una campaña de ternura y de educación cívica para que nadie nos imponga la mala calidad con los mil modos de la descortesía.

Si algo hay que tomar son los mejores ejemplos, que tampoco faltan, esos que convierten la decencia y el respeto en armas de buen servicio y de cultura. ¿Lo toma o lo deja?  Usted elige cómo reacciona ante la prestación de un servicio.

Se trata de una verdadera fuerza, sellemos nuestra patria de aquellos que argumentan el dolor ante la inversión, muchas veces, el proteccionismo falla por la carencia de un verdadero liderazgo.

Debemos acceder nuevamente a los mercados internacionales, los árabes y chinos no garantizan un verdadero porvenir para nuestra patria, parecen esquimales de nuestra riqueza. Necesitamos, con urgencia un verdadero fondo de inversiones, con una moneda estable. Es necesario disminuir el déficit fiscal y la inflación, eliminando gradualmente los subsidios al transporte público y servicios básicos, total, nadie respeta las regulaciones y para intervenirlos, se debe acceder con un ajuste real.

Una vez más, los bancos han ajustado sus tarifas. Todo esto le hacía augurar un futuro inmediato resplandeciente. No contaba, sin embargo, con la subida de las tasas de interés en Estados Unidos. Una decisión de la Reserva Federal que ha puesto bajo presión las monedas de las economías emergentes, al atraer un enorme flujo de capitales hacia el dólar, pero que hasta el momento solo en el caso de Argentina ha desencadenado una crisis financiera.

En tan solo un día, el 4 de mayo, el peso argentino se devaluó un 9% —en lo que va de año su depreciación acumula ya un 20%—. Así, desde fines de abril, el Banco Central se ha visto obligado a deshacerse de más de cinco mil millones de dólares y a operar varias subidas consecutivas de la tasa de interés, que pasó del 27,25% al 40%, para defender (sin mucho éxito) su moneda.

Venezuela, esta al declive, las devaluaciones, cambios en el cono monetario y el raterismo económico han girado su economía y el dólar de una manera progresiva, sigue fortaleciéndose

Ante la estampida de capitales, y para tranquilizar a los mercados, el Gobierno argentino ha decidido solicitar de “manera preventiva” un rescate al Fondo Monetario Internacional (FMI). Además, ha anunciado que buscará reducir el déficit fiscal este año hasta un 2,7% del PIB (cuando inicialmente se preveía una reducción que lo dejará en el 3,2%), mediante un amplio recorte de gastos (sobre todo en la obra pública) de más de 3 mil millones de dólares.

Por lo pronto, el acudir al FMI parece contar con el aval de los mercados, puesto que la Bolsa ha experimentado dos días consecutivos de alza después del anuncio del pedido de rescate.

Sin embargo, estas turbulencias financieras han dejado al descubierto la fragilidad del modelo económico implementado por Macri, que cuenta con dos agujeros negros: la inflación y el endeudamiento.

Si bien es cierto que el Gobierno argentino ha logrado contener la inflación, esta no deja de ser sumamente alta al rondar el 25%, siendo la segunda del continente después de Venezuela. Un dato poco reconfortante.

Por otra parte, en estos dos años, el país austral ha ido sufragando su gasto público mediante la deuda, a razón de 30 mil millones de dólares anuales. Algo que, siempre y cuando se mantenga la carestía del dólar, se vuelve inviable.

Pensemos en Venezuela, ni hablar, hay que motivar una fractura política en Suramérica y avanzar hacia nuevos entornos políticos y ya, los organismos internacionales abrazan nuestra historia.

Las reformas no bastan, son cambios de estructuras, lo que deben suscitar nuevas motivaciones y, tratar con extrema delicadeza, el tema de las jubilaciones, ya en Venezuela se debe estimar un análisis más exhaustivo sobre esta situación, hombres útiles son pensionados y jubilados, y a la larga es una sangría, porque se han cometido abusos desde la Seguridad Social y el Sistema Integrado de Salud que han quebrantado el sueño socialista.

Hay que recortar presupuestos y enviar a los militares, ha sus cuarteles, han extorsionado al Estado en sus funciones específicas y, ya observamos, en el caso, Venezuela, el pacto cívico- militar no ha funcionado a cabalidad

Se debe cambiar el discurso político y argumentativo en las instituciones del Estado.

. ¿Lo peor está por pasar?

 

Las polillas vienen desintegrando nuestro mundo latino y se van para Europa a vivir, luego que nos desangran, la mayoría, hoy, son comunistas. No queremos, mas muertos a balazos,  se nos van nuestros hijos al exterior, estamos en un paréntesis.

También está el problema de los contemporáneos, a los que a menudo hay que mirar a la cara, como en estos versos: “Los poetas de mi país… cantan la vida sencilla de los pastores de foca… Quien quiere morir ahogado, debe hacerse con un pico para agrietar el hielo”.

A muchos, hay que hablarles a la cara, con ironía y una mantilla, bajo el frio o el calor de América Latina, recordemos a Cortázar, Neruda y a Galeano, mejores sátiras, no encontraremos.

Y, llegaron la gente de Podemos, ¿a qué? Con Zapatero, nos han dado golpizas fuertes y quebrantado nuestra dignidad, construyen de una manera arbitraria una nueva América, cuando, su propósito es quebrar la unidad en España, dividir Catalunya, renegociar la droga en México y poner bajo sus pies a Argentina con Cristina y Venezuela con Maduro. Ya asesoran a López Obrador.

 

Su mirada nunca distorsiona, ni siquiera cuando amplifica. Si son peras no encontrarás coliflores; tal vez peras rusas, o demasiado maduras. No hay en ella presunción ni apología. Directa, aunque sin el escepticismo y el sarcasmo de Herbert, habla de la muerte “sin exagerar”. No da soluciones, pues solo tiene preguntas: “¿Y si todo esto sucede en un laboratorio?” Desde luego, la ironía es su guirnalda, así que está bien que se permita esas mantillas bajo tanto frío glacial.

Uno atraviesa estos escenarios ficticios y siente que los peores absurdos se han importado de afuera, del mundo real. De un país minado de límites visibles, y otros respirables. “Descubrí que a los manatíes y a mí, en aquel lugar, nos faltaba el oxígeno.”

Hay funcionarios celosos del orden de las palabras, de las imágenes, de los pensamientos. Se sabe que hay un “Innombrado que saca del país los centrales azucareros en piezas… Si quiero vivir”, piensa Farías Jacqueline mientras sueña con el Guaire, “aunque esté seguro de que va a estirar sus brazos y meter sus manos cada vez que esté cerca del borde, debo mantenerme en movimiento”. Y ya fue probado, la riqueza y limpieza de este río en una Guarimba, de esas que se suscitaron en Venezuela

Moverse no impide escapar del peligro, pero preserva la autonomía, la voluntad (esa zona profunda donde germina subversivamente algo puro, algo intacto). Hay que defenderse todo el tiempo del que acecha, desde una ventana vecina o desde los abismos del subconsciente. El policía mental, el fantasma injertado desde el uniforme escolar, la omnipresencia de los héroes, y las consignas.

El Sur, esta representada por un público que incomoda, se resiente, se escandaliza. En La Patagonia, la nieve y lo gélido, representan el más allá de la línea. El Ara San Juan y su tripulación conocieron esta verdad, ante los ingleses con el Tridente inglés y en el Mar Caribe, los venezolanos ya conocemos, los espacios prohibidos. ¿Cómo se atreven a pasar las cuchillas afiladas por las zonas más sensibles de su carne? ¡Y públicamente! Hay que matarlos, aniquilarlos, porque aquí está prohibido hacerse daño.

 

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