Publicado en: 13 noviembre, 2017

Noticias Uruguayas 13 noviembre 2017

Por Colectivo Noticias Uruguayas

URUGUAY: Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos: Presentación Archivo Oral de la Memoria // Presentación del libro ¡Ay de los vencidos!

CATALUNYA Más de 750.000 personas piden la libertad de los exconsellers y ‘los Jordis’ en Barcelona // La desunión de las izquierdas: una de las mayores causas de la gran crisis social por Vicenç Navarro // HONDURAS Convergencia contra el Continuismo mostró el músculo // “INDIGNADOS” HACEN CAMPAÑA POLÍTICA, A TRAVÉS DE LA TRANSPARENCIA DEL #3DE3HN // INSIGHT CRIME: ELECCIONES HONDUREÑAS A LA SOMBRA DEL CRIMEN ORGANIZADO // URUGUAY: Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos: Presentación Archivo Oral de la Memoria // Presentación del libro ¡Ay de los vencidos!

 

URUGUAY

Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos

Presentación Archivo Oral de la Memoria

PUBLICADO EN EL BLOG EL MUERTO
viernes, 10 de noviembre de 2017

Presentación del libro ¡Ay de los vencidos!

Con el Marxito

Presentación ¡Ay de los vencidos! 3

Publicado el 10 de noviembre 2017

El libro de Manuel Marx Menéndez ” Marxito”

Presentación ¡Ay de los vencidos! 1

VIDEO:
https://youtu.be/QYN_XNO_Mvk

Presentación ¡Ay de los vencidos! 2

VIDEO:
https://youtu.be/TMkdLFXhKsY

Ser Aguila

“El que quiera ser águila que vuele, el que quiera ser gusano que se arrastre pero que no grite cuando lo pisen” Emiliano Zapata

domingo, 29 de octubre de 2017

NO SOY UN DESENCANTADO

por Josè Luis Perera


Últimamente se habla mucho de los “desencantados”, tanto como un nicho de mercado político en donde salir a conseguir votos, como de sujetos a recuperar para el oficialismo. También como de tema de conversación y de análisis de politólogos y hasta de gobernantes (“El frenteamplista desencantado no tiene justificación de mi parte”, Juan Castillo dixit).

Si desencantar es deshacer el encanto, entonces para ser desencantado hay que haber estado previamente encantado. Y en política es posible que haya gente encantada con el partido al que vota o en el cual milita, no lo dudo, por lo general es la gente que toma a la política como si fuera un deporte y se hace hincha de tal o cual partido. Es posible que si esa gente ve que su cuadro no juega bien y se come alguna goleada de vez en cuando pueda desencantarse.

Pero quienes consideran a la política como un lugar de lucha por determinados valores sociales que quiere llevar a la práctica por medio del gobierno, como un espacio de lucha ideológica por lograr avances en la conciencia popular, para generar las condiciones subjetivas que permitan cambios radicales de justicia y equidad, esos difícilmente se encanten. Porque esa lucha es dura, difícil, despiadada, compleja y cansadora, sin demasiado espacio para el encanto.

De modo que para estos últimos (entre los que me incluyo), lo más adecuado sería hablar de “defraudados” y no de desencantados. Entendiendo por defraudar (del latín defraudare: resultar una persona o una cosa menos buena, interesante o importante de lo que se esperaba).

Los defraudados, en algún momento comenzamos a militar en una fuerza política que se proponía cambios radicales en esta sociedad. Nos comprometimos con un discurso que hablaba de antiimperialismo, de combate a la oligarquía (de un lado la oligarquía, del otro lado el pueblo), de combate al latifundio y de reforma agraria, de lucha frontal contra el capital financiero, de justicia social, de una democracia auténtica, etc.

Y naturalmente, si bien ya en el camino a obtener el gobierno se fueron dejando prendas por ahí tiradas (con el fin de obtenerlo), seguimos confiando en que se podía dar la lucha para torcer el rumbo que se venía delineando, porque nada se obtiene sin lucha.

Y primero nos defraudó (ahora hablo por mí) el gobierno.

Su antiimperialismo lo tiró por la borda en su primer gran medida de gobierno: el Tratado de Protección de Inversiones con los EEUU. Es decir, en lugar de antiimperialismo, protección de las inversiones del imperio. Luego maniobras con las tropas yanquis, envío de tropas a Haití, etc. También la búsqueda incansable de un TLC con ese mismo imperio, cosa que habíamos expresamente dicho que no queríamos hacer.

Pero luego todas sus medidas fueron en el sentido de gobernar para la oligarquía, tanto la latifundista como la financiera. Se fue concentrando y extranjerizando la propiedad de los medios de producción como la tierra, los frigoríficos, se fue gobernando para el agronegocio sojero y los cultivos transgénicos, exonerando de impuestos a las inversiones extranjeras, ampliando y generalizando las zonas francas, regalándole el dinero de los uruguayos al sistema financiero con la bancarización, estableciendo las PPP, etc.

Por más que algún dirigente diga que “Estamos en una etapa de avance en la profundización de la democracia, de tránsito hacia una democracia avanzada que profundice los derechos, la equidad, la igualdad de oportunidades y la justicia social” (Juan Castillo dixit), la democracia en lugar de profundizarse se banaliza, puesto que las decisiones de fondo se toman en conciliábulos en las alturas (instalación de plantas de celulosa, privatización del agua, obligación de darle nuestros dineros a los bancos, TLC con Chile, etc), y se pretende hacer creer que profundizar la democracia es el casamiento homosexual o la venta libre de marihuana.

De manera que no estamos desencantados, porque nunca estuvimos encantados. Sí tuvimos la esperanza de que la lucha interna entre las diferentes capas sociales que integran la coalición llamada Frente Amplio (que no es ni la sombra de lo que se creó en el 71) podía torcer el rumbo más hacia la izquierda, más a favor de la lucha frontal contra el sistema. Pero triunfó la concepción más consustanciada con lo que es la historia de los partidos tradicionales, esto es, gestionar lo mejor posible el capitalismo, que traducido al español significa gobernar para los ricos y esperar que algo de lo que los enriquece derrame hacia abajo. Y esa fue nuestra segunda decepción.

Y por eso nos defraudaron.

Pero principalmente, en mi caso, me defraudaron los que sabiendo que esa lucha fue perdida continúan haciendo de cuenta que no pasa nada, y en los hechos se han plegado a la estrategia ganadora, y gobiernan para los ricos haciendo por lo bajo el discurso contrario para captar incautos. Desarrollan una estrategia esquizofrénica, con un discurso revolucionario al interior de las organizaciones sociales y con uno conservador y hasta reaccionario en el gobierno. Amparados en la “disciplina partidaria” (algo así como la obediencia debida) dicen amén a todo lo que dicen no querer.

en octubre 29, 2017

Trascendiendo fronteras: Las altas tasas de femicidio preocupan al Alto Comisionado para los DD HH de ONU

Trascendiendo fronterasLas altas tasas de femicidio preocupan al Alto Comisionado para los DD HH de ONU Durante la visita al país que hizo recientemente, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra´ad Al Hussein, reconoció el compromiso de Uruguay con los derechos humanos, tanto a nivel interno como internacional. No obstante, señaló que el país debe hacer frente a una serie de desafíos, entre los que mencionó la generalizada violencia contra las mujeres.
Para Zeid “son preocupantes las persistentemente altas tasas de asesinatos de mujeres por motivos de género, cometidos en muchos casos por sus parejas o exparejas, al igual que las dificultades que enfrentan mucha mujeres víctimas de violencia para acceder a la justicia”.
Asimismo, urgió al gobierno a eliminar todas las restricciones y barreras a los servicios de salud reproductiva, incluidos los procedimientos de aborto seguro, que fueron despenalizados en 2012, y la atención postaborto.
El Alto Comisionado, que durante su visita se reunió con el presidente Tabaré Vázquez y varios ministerios, afirmó que “Las autoridades uruguayas han realizado esfuerzos importantes para integrar los derechos humanos en las políticas públicas, y claramente existe una voluntad política para avanzar en esta área”, destacando la adopción de leyes y políticas que apuntan a combatir la discriminación, reducir la pobreza y mejorar los derechos de las mujeres y las personas LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales).
Sin perjuicio de valorar los esfuerzos del país para mejorar su situación general, Zeid entiende que el progreso realizado hasta la fecha no es suficiente: “El país puede hacer más para combatir las graves violaciones de los derechos humanos que continúan ocurriendo”.
Para lograrlo, “debe garantizar que las estrategias para responder a sus desafíos más apremiantes se basen firmemente en los derechos humanos, lo que también significa que el gobierno, el Parlamento y especialmente el Poder Judicial deben defender e implementar las obligaciones del país bajo el derecho internacional de los derechos humanos”.
Zeid valoró medidas recientes como el nuevo Sistema Nacional Integrado de Salud, la promoción de proyectos de ley como el que versa sobre el derecho al trabajo de las personas con discapacidad y la recientemente aprobada Ley de salud mental.
Pero se mostró perturbado ante problemas como los altos índices de deserción en el sistema educativo, así como la persistente discriminación contra algunos grupos, incluyendo personas en situación de calle, las y los afrouruguayos y las personas con discapacidad.
Otras preocupaciones externadas por el Alto Comisionado refirieron a las condiciones, que calificó de “deplorables e inhumanas” en muchos centros de detención, sin perjuicio de reconocer los pasos dados desde 2010 para mejorarlas. También le alarmó la situación de las y los adolescentes en conflicto con la ley, en particular la excesiva duración de la detención preventiva. Pidió a Uruguay garantizar que sean protegidos de la violencia y la discriminación y que puedan tener oportunidades reales de reinserción social. “En un país que envejece rápidamente, la sociedad necesita darse cuenta de que la juventud es la esperanza del futuro”, dijo.
Zeid reconoció los intentos del gobierno por abordar la impunidad ante crímenes cometidos durante la dictadura militar (1973-1985), pero subrayó la falta de avances en materia de verdad , justicia y reparación para las víctimas. “Ya han pasado 32 años desde el fin de la dictadura, pero Uruguay debe lidiar en forma adecuada con el período brutal de su pasado reciente. Esto es esencial para que la sociedad pueda mirar hacia el futuro sin miedo, y el derecho internacional de los derechos humanos también es clave en este cometido”, afirmó.
Durante su visita, Zeid participó en el 165º período ordinario de sesiones de la Comisión Interemericana de Derechos Humanos (CIDH) en Montevideo. Allí lanzó un plan de acción conjunto con dicha comisión para contribuir a la protección de defensoras y defensores de derechos humanos en las Américas. También se reunió con representantes de la sociedad civil de todo el continente.

 

 

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