Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…

Por Manuel Carmona Curtido

Desde que conocí Star Wars, cuando era pequeño, soy un fanático de esta saga, he visto las películas infinidad de veces y conozco a todos sus personajes.

Desde que conocí Star Wars, cuando era pequeño, soy un fanático de esta saga, he visto las películas infinidad de veces y conozco a todos sus personajes. Entiendo que haya quien no tenga la misma afición que yo por estas películas, así que, procuraré explicar el argumento de la saga, para que el que no esté familiarizado con ella entienda porque millones de personas somos seguidores de este fenómeno mundial.

La historia comienza en una República Galáctica, a la que un ejército de clones (los clones son unos seres que están “cortados por el mismo patrón” que no tienen la capacidad de pensar por sí mismos y sólo son capaces de recibir órdenes) al servicio del Emperador, da un Golpe de Estado con el objetivo de eliminar la democracia interestelar y someter a todos a las órdenes de éste, el Emperador es un hombre bajito con un acento cuasi cómico que bien podría ser del noroeste de la galaxia, y con muy “mala leche”, cuyo único deseo es dominar a todos los ciudadanos para que se haga su voluntad, eliminando cualquier atisbo de oposición con la mayor crueldad.

Pero el Golpe de Estado perpetrado por el Emperador no tiene un éxito rotundo y un pequeño número de Jedis (los Jedis son una especie de soldados intelectuales que buscan mantener el equilibrio en el universo y defensores de la democracia) se mantienen fieles a la república y plantan cara al Emperador y su ejército, dando origen a una guerra civil denominada “las guerras clon”. Pero como suele pasar las armas ganan a la razón, al menos en un primer momento, y el imperio se instaura de manera estable.

No todo está perdido, ya que un número de Jedis, consigue mantener la resistencia y poco a poco van aumentando el número de Rebeldes, y entrenando a nuevos Jedis.

Al final (tranquilos no voy a hacer spoiler de la última película) después de muchas batallas, muchos amigos caídos en el camino, la razón se impone a la fuerza bruta y la república vuelve a llevar la democracia a la galaxia. La historia repite la eterna lucha entre el bien y el mal.

En muchos casos, los fans prefieren a los personajes del “Lado oscuro”, tienen uniformes más chulos, poderes aparentemente más impresionantes, pero en el fondo saben que “La Fuerza” o lo que es lo mismo, la razón triunfará.

Está claro que resumir ocho películas, varias series y multitud de personajes en tan poco espacio es una osadía, pero podrán entender por qué soy fan de esta saga, incluso pasando por alto los efectos especiales.

Alguien habrá podido encontrar una metáfora en el texto, puede ser así, o no, eso lo dejo a la imaginación del lector/a. Lo que realmente me encanta de Star Wars es, que a pesar del sufrimiento, los reveses del destino, las traiciones, las situaciones desesperadas… aquí sí terminan ganando los buenos.

Así que sólo me queda despedirme deseándoles lo que cualquier fan de Star Wars les desearía:

Que la Fuerza les acompañe.

Salud.

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