Los servicios públicos de salud incapaces de proteger los datos de pacientes y profesionales

Por No gracias

Boehringer investigada por haber utilizado información confidencial para vender Pradaxa.

Un caso de whistelblowing lleva ante los tribunales europeos a Boehringer y destapa la incapacidad de los sistemas públicos de salud extremeño y andaluz para proteger los datos confidenciales de los enfermos.  

La multinacional alemana Boehringer ha sido denunciada por un empleado (whistleblower o informador interno) por posesión de información confidencial de los enfermos. Según el artículo periodístico que lo relata, esta información incluye “documentos y comunicados internos de los servicios autonómicos de Salud de Extremadura y Andalucía, pantallazos de sistemas informáticos con datos de pacientes y de funcionarios públicos, con historias clínicas de pacientes, visados médicos de fármacos, etc.”  

Boehringer es el laboratorio que comercializa el anticoagulante de acción directa Pradaxa y ya fue objeto de denuncias por parte del BMJ y otras organizaciones civiles por irregularidades en los procesos de investigación y evaluación del fármaco por las agencias reguladoras.

Arriba podemos ver un pantallazo con nombres de pacientes usuarios de Sintrom y que es parte del material ilegal por el que ha sido denunciada la multinacional alemana. El interés de la empresa Boehringer por saber qué pacientes usan Sintrom, si están bien o mal controlados y qué médicos los han prescrito es muy obvio: pueden hacer una promoción del producto muy personalizada y, por tanto, altamente eficaz.

Rafael Fernández, el ya ex-empleado de Boehringer, señala que era información que circulaba con normalidad por la empresa:

“Yo te puedo decir que esto era una práctica habitual, en base a los emails corporativos que yo recibía continuamente… (donde están) en copia y son conocedores, directivos de máximo nivel: el jefe nacional de ventas, el jefe nacional de márketing, los jefes regionales…, las máximas jerarquías de la empresa”. 

Según el artículo publicado en El Salto, la Agencia Española de Protección de Datos ha pedido explicaciones a los servicios de salud de Andalucía y Extremadura que rechazan cualquier responsabilidad:

“Ellos dicen que no saben nada, pero estos dos servicios son los responsables de la custodia de esos datos, y por lo tanto hay responsabilidad. Decir que no tienen nada que ver me parece una manera torticera de quitarse de en medio”.

El denunciante y la presidenta de la Asociación El Defensor del Paciente, una organización especializada en la denuncia de negligencias médicas, sospechan que este tipo de prácticas son comunes a todas las farmacéuticas:

“Creemos que esto puede estar pasando en toda España. Nuestros datos se los están dando a esta farmacéutica y desconocemos si esto está ocurriendo en todas las farmacéuticas y nos parece muy grave” 

https://www.compromisoempresarial.com/rsc/2016/05/los-whistleblowers-o-denunciantes-siguen-sin-proteccion-en-espana/

La denuncia contra Boehringer por parte de un empleado pone de relieve de nuevo la falta de protección de los informadores internos que existe en España, uno de los cinco países de la unión Europea que no cuenta con una ley específica.

Los servicios públicos de salud incapaces de proteger los datos de pacientes y profesionales. Boehringer investigada por haber utilizado información confidencial para vender Pradaxa

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