Publicado en: 24 noviembre, 2017

Lenin y la autodeterminación de Cataluña

Por Redstar

¿Qué creéis que podría decir Lenin sobre el derecho de autodeterminación y sobre la independencia de Cataluña en 2017?

En la crisis de Cataluña, hay sectores de la izquierda que citan a Lenin para justificar su (involuntario) alineamiento con el nacionalismo españolista.

No hay duda de que Lenin, y cualquier marxista, consideraría que cualquier variable social (incluido el nacionalismo) ha de subordinarse al interés de la lucha de clase. Ésta idea es clave para entender la perspectiva marxista y su obra “El derecho de las naciones a la autodeterminación”, publicada en 1914, es muy clarificadora al respecto. Al final del texto encontraréis un enlace a la misma.

En resumen, Lenin apoya el derecho de autodeterminación si:

1) surge en países con rasgos feudales o atrasados; donde aún no se ha llevado a término la revolución democrático-burguesa o

2) se da en pueblos bajo condiciones de anexión u opresión y siempre que

3) la unión del proletariado y la igualdad entre naciones basada en la ausencia de privilegios esté garantizada.

Intentaré poner en relación el punto de vista de Lenin con la situación catalana. Vayamos por partes:

1) Respecto a este primer punto, es evidente que España no es un país feudal pero sí es un país intrínsecamente caciquil. En España no hubo revolución industrial. Aquí no sólo no triunfó ninguna revolución democrático-burguesa en el siglo XIX (el fracaso de la Constitución de Cádiz, el reinado de Fernando VII y el triste lema “vivan las cadenas” que aún pervive son buena prueba de ello) sino que, ya en el siglo XX, la experiencia de la II República fue aplastada y sustituida por un régimen fascista. Por si fuera poco, España fue el único país europeo por el que no pasó la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial.

2) La herencia caciquil y neofranquista tiene mucho que ver con la segunda condición exigida por Lenin. Los hijos y nietos de ese régimen fascista son quienes nos gobiernan actualmente y quienes sistemáticamente se han negado a hablar con las autoridades catalanas elegidas democráticamente durante más de seis años sobre las condiciones de su autogobierno. Es cierto que en el siglo XXI no se puede considerar a Cataluña un territorio anexionado pero también es cierto que durante esos seis años sí ha estado bajo condiciones de opresión al vetar el gobierno español su Estatuto y al no permitir a su población expresarse libremente en un referéndum acordado. Una opresión que ha mostrado su cara más atroz con la violencia ejercida el 1 de octubre contra una población que sólo pretendía ejercer su derecho al voto; una opresión que ha llegado al extremo de la usurpación de las competencias autonómicas y del encarcelamiento o exilio forzoso del gobierno democráticamente elegido por sus habitantes.

¿Qué diría Lenin al respecto? Es imposible saberlo pero (y concluyo con el tercer punto) apuesto por lo que sigue.

3) A la vista de lo dicho sobre el grado de cumplimiento de las condiciones que exigía y si las fuerzas de izquierdas catalanas que tácticamente apoyan coyunturalmente a la burguesía en el proyecto independentista garantizan la unión internacional de la clase trabajadora y la ausencia de privilegios entre naciones en el marco de un proyecto estratégico socialista, me atrevo a decir que es muy probable que Lenin apoyase el proyecto independentista catalán.

Como mínimo, hay muchas razones para no citarle alegremente como referente para intentar posicionarnos en una zona equidistante que no existe. Y no existe porque, en un conflicto tan polarizado, el terreno neutral desaparece, desplazando el discurso de la izquierda hacia el lado del lado del nacionalismo españolista, nos guste o no. Curiosamente, al mismo tiempo somos acusados por estos mismos nacionalistas de buscar la división territorial considerándonos así sus enemigos.

En mi opinión, quienes recurren a Lenin para justificar esa supuesta equidistancia no le interpretan correctamente y, desde una perspectiva de izquierdas, están cometiendo, cuando menos, una grave irresponsabilidad.

No obstante, como lo mejor para no confundir (aún más) a la gente es acudir a la fuente; aquí tenéis el texto original de Lenin para que podáis juzgar y sacar conclusiones vosotros mismos:

https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/derech.htm

COLABORA CON KAOS