Estado español: 67.030 desahucios en 2016. Son 67.030 casos en que se violó legalmente el derecho a la vivienda

Por Raúl Navarro

Por todo esto, se puede afirmar que los desahucios más que un efecto y/o consecuencia del sistema es más bien parte inherente de ese sistema. Indicadores de las variables demografía, acumulación de riqueza, consumo y turismo como modelo de crecimiento o desarrollo económico lo demuestran. Y por todo ello, todas estos indicadores que hacen de los desahucios inherentes son muros que dificultan la libertad de las personas para elegir dónde y cómo quiere vivir.

Presentamos el artículo “La inherencia de los desahucios en el sistema” elaborado por el sociólogo Raúl Navarro para su publicación en Kaosenlared.

Abierto públicamente los datos relacionados con los desahucios sucedidos en el estado español durante el año 2016, publicados en el informe sobre “Efectos de la crisis en los órganos judiciales” del Consejo General del Poder Judicial (C.G.P.J.), se puede afirmar que estos han experimentado un leve descenso de 3,7% sobre el año 2015 (este indicador ha pasado de 69.631 a 67.030 casos). Descenso que aún se aleja significativamente de las cifras existentes en los años anteriores de lo que hoy se conoce en perspectiva liberal como el periodo de crisis global, en el año 2008 eran 27.251 lanzamientos recibidos ( Ver gráfico).

Teniendo en cuenta que hablamos de personas, se tendría que centrar el análisis sobre los dramas, las incertidumbres y la desesperación personal y social que conlleva cualquiera de los 67.030 casos que se ocasionó en 2016. 67.030 casos que anteponen la economía en la centralidad del mercado sobre la centralidad de la vida. 67.030 casos, que violan legalmente el derecho a la vivienda ocasionando precariedad social sobre las personas.

Aunque es cierto que el C.G.P.J. no diferencia lanzamientos entre finca rústica o urbana ni si es o no una vivienda, el Instituto Nacional de Estadística nos dice que en todo el estado español se han realizado durante 2016 un 95.79% de hipotecas en fincas urbanas sobre el total de fincas (las otras son rústicas, 4.21%), de las cuales, el 73.56% han sido sobre viviendas. Esto nos puede dar una dimensión de cuántos desahucios son materializados sobre la vivienda.

En el siguiente mapa, se puede apreciar la distribución del total de lanzamientos recibidos por Comunidad Autónoma. Obsérvese, que en la península son las CC.AA. bañadas por el mediterráneo las que manifiestan más lanzamientos a excepción de la Comunidad de Madrid (6674).

Si realizamos la misma observación sobre el mismo mapa pero por provincias, el resultado es prácticamente similar. En este caso, las excepciones además de Madrid,son las provincias de Toledo (1056), Pontevedra (1061), Asturia (1144), Zaragoza (1321) y Sevilla (1210).

Las provincias que superan los 2.000 lanzamientos son Madrid, Barcelona (9512), Valencia (4353), Alicante (4112), Murcia ( 3063), Baleares (2291), Málaga (2989) y Las Palmas (2051). En relación a las provincias con menos lanzamientos se encuentran Soria (70), Teruel (57) y Cuenca (53).

Resumiendo este segundo mapa, se puede afirmar que los lanzamientos se acentúan al alza en las zonas con mayor desarrollo económico (en término liberal), zonas con mayor influencia turística, mayor número de habitantes y consumo. Esto conduce a la idea de establecer conexiones entre distintas variables relacionadas con el mundo de la vivienda, entendida esta, como una opción de libertad para las personas, un gran negocio para algunas otras y un derecho fundamental mojado en papel para el estado.

Si tomamos la variable “Lanzamientos recibidos” por provincias y la convertimos en dependiente sobre una serie de variables, se puede establecer como modelo de análisis el por qué sucede este hecho. Sin considerar este modelo como determinantemente absoluto, sino más bien una propuesta más de análisis, se opta por establecer como hipótesis que los desahucios son un hecho social INHERENTE al propio sistema económico dominante en el estado español. Este sistema económico perverso, centrado en la acumulación de riqueza desigual y empeñado constantemente en el aumento de la producción de ofertas de consumo mediante un mercado de trabajo en relación capital-salario, tiene como eje central y por ello su defensa, la propiedad privada de los medios materiales y productivo del sistema. Pero esto no es nada nuevo.

¿ Qué variables se pueden seleccionar para buscar una explicación al hecho de que los desahucios sean inherente al propio sistema y con ello poder realizar una inferencia estadística ?

Existen cuatro causas principales, no excluyentes de otras variables estructurales más subjetivas que derivan a impagos de cuotas de alquiler o hipotecarios, fuertemente correlacionadas1 con el número de lanzamientos recibidos que experimentan las provincias: el tamaño demográfico, la acumulación de riqueza interna, el turismo y el consumo.

Todas las variables que han sido tratadas de forma estadística según el Estudio sobre Indicadores Económicos-Sociales sobre los Desahucios, ofrecen como resultados que a mayor tamaño geográfico, PIB, empresas destinadas al sector inmobiliario y el precio m2 en suelo urbano, mayor Lanzamientos recibidos. Los tipos ideales de provincias en este modelo son las provincias de Madrid, Barcelona y Valencia al alza y a la baja Soria, Teruel y Segovia.

Del mismo modo ocurre con las variables relacionadas con el turismo. A mayor Turistas y Pernoctaciones recibidos en la provincia, mayor media de plazas y apartamentos y personal empleado en este sector, mayor es el número de lanzamientos recibidos. En relación al turismo los tipos ideales al alza son Islas Baleares, Tenerife, Alicante y Las Palmas y a la baja se encuentran provincias como Palencia y Valladolid.

Una variable más es el consumo en relación a la vivienda. A mayor gasto sobre la hipoteca, compra-venta de vivienda, hipotecas constituidas en total ( Fincas rústicas y urbanas, siendo esta últimas en vivienda, solares y otros) e hipotecas constituidas sobre viviendas, mayor es el indicador de lanzamientos recibidos. En este caso, los tipos ideales al alza son de nuevo Valencia, Barcelona y Madrid y a la baja Soria, Teruel y Ávila.

¿ Qué se intenta decir con esto?

En primer lugar, algo obvio, que sin un cambio de lógica de gestión sobre la vivienda posiblemente el fenómeno de los desahucios no desaparecerá de nuestra convivencia social. En segundo lugar, que más allá de intentar ofrecer en este artículo soluciones al problema social de los desahucios, que haberlas las hay, por ejemplo, las propuestas de solución y trabajo incesante sobre el problema de la vivienda de los PIVEs ( Puntos de Información de Vivienda y encuentro) que se encuentra en la ciudad de Sevilla, se pretende ilustrar un marco analítico sobre el por qué sucede este hecho social llamado conceptualmente como “Lanzamientos”.

En las zonas donde el turismo es un empeño constante en el desarrollo económico de la zona, la especulación sobre la vivienda será aun mayor que cuando la economía de estado estaba centrada en la construcción. Que el hecho social de los desahucios no puede ser disociado de este crecimiento capitalista ya no solo económico, sino también demográfico, porque esta mayor mano de obra dispuesta a incorporarse al mercado de trabajo es tan necesaria como vital para el propio sistema capitalista.

El turismo es un sector económico que está reuniendo la voluntad de no pocas administraciones públicas y el interés de empresas destinadas a este sector, llamando la atención de agentes o Fondos de inversión externas que están especulando sobre un activo rico, además históricamente en el estado español, como es la vivienda y su stock de viviendas vacías (entiéndase esta como materia prima de la financiación y especulación).

Esta especulación, está demostrando que el proceso de gentrificación de muchas de las zonas incluidas en las provincias con mayor tasa de desahucios, alteran de forma significativa el precio de los alquileres. Esto está llevando consecuentemente a muchas de las personas que encuentran sus viviendas en el alquiler a volver plantearse hipotecarse por ser esta opción más económica que el alquiler.

Qué duda cabe que el alquiler turístico está experimentando un crecimiento desmesurado. Esto sumado a las viviendas o edificios que están en el punto de mira como negocio para el turismo y establecimientos con firmas de multinacionales ya sean de ropa, café, helados u oficinas, demuestran que el Boom económico venidero, si no estamos ya inmersos, estará centrado en el consumo del turismo y con ello el reclamo cada vez más de este parque de vivienda en potencia para especular para los beneficios del capital. ¿Vamos hacia otra burbuja económica sobre los residuos del Boom anterior al 2008?.

Se encuentran ejemplos, aunque estos sean extremos y no por ello señales por dónde va la macro economía, de algunas administraciones públicas que toman medidas concretas sobre el alojamiento de sus empleados, como es el caso de Ibiza, donde tendrán que habilitar parte del hospital de Can Mises para convertir este en una residencia para que las personas que trabajan temporalmente no tengan problemas de alojamiento en periodo estival.

Otro ejemplo, es el del Ayuntamiento de Sevilla presumiendo en estos días de sus “1.350 pisos particulares registrados para uso turístico” como nuevo modelo de “alternativa laboral”. Y qué decir de los casos de personas trabajadoras en los aeropuertos de zonas con fuerte entrada de turismo durmiendo en los aparcamientos de los aeropuertos después de diez y once horas de trabajo por no encontrar viviendas en alquiler (caso de Palma por ejemplo). Y nada nuevo donde personas mayores con régimen de alquiler o rentas antiguas son objetivo primordial de las inversiones centradas en activos turísticos en pro del consumo y riqueza (casos de Sevilla, Madrid o Barcelona). De hecho, los lanzamientos practicados por consecuencia de la Ley de Arrendamiento Urbano ( L.A.U.) sigue siendo más elevado que por ejecuciones hipotecarias. ( Ver tabla siguiente)

Por todo esto, se puede afirmar que los desahucios más que un efecto y/o consecuencia del sistema es más bien parte inherente de ese sistema. Indicadores de las variables demografía, acumulación de riqueza, consumo y turismo como modelo de crecimiento o desarrollo económico lo demuestran. Y por todo ello, todas estos indicadores que hacen de los desahucios inherentes son muros que dificultan la libertad de las personas para elegir dónde y cómo quiere vivir.

1 Comentario
  1. angel dice:

    Y los muchachos “servidores del orden” obedeciendo las órdenes de expulsar de la vivienda a los pobres. Una medalla para ellos¡¡¡ Qué mal se deben de sentir en el fondo

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