El verso por asalto, cuando la poesía es una herramienta para cambiar el mundo

Por Rafael Calero Palma

Reseña de “El verso por asalto: Poesía, desobediencia y construcción antagonista”, (Tierradenadie Ediciones, 2017)

Por Rafael Calero Palma

“¿Qué caminos, qué estrategias, qué repercusiones, qué riesgos y qué potencialidades despliega y puede encarar hoy una práctica poética que trabaja con una orientación antagonista? ¿Cómo llevar a cabo una poesía disidente en estos momento, en diferentes contextos?” Estas son algunas de las preguntas que han rondado durante los últimos años por la cabeza de Alberto García-Teresa, doctor en Filología Hispánica, poeta, activista social y, a la sazón, editor del libro que nos ocupa: El verso por asalto: Poesía, desobediencia y construcción antagonista (Tierradenadie Ediciones, 2017).
Para quien aún no lo conozca, tenemos que decir que García-Teresa es algo así como un hiperactivo de la cultura. Escribe y publica sus propios poemas, teoriza sobre el estado actual de la poesía escrita en castellano, realiza antologías -a él debemos Disidentes (La Oveja Roja, 2014), con toda seguridad la mejor y más recomendable compilación de poesía crítica que se ha realizado en el estado español-; participa en la creación, edición y dirección de revistas literarias -valga como ejemplo la magistral Caja de Resistencia– y pone todo su buen hacer y su pasión en mil y un proyectos; eso sí, siempre y cuando esos proyectos vengan del lado anticapitalista, crítico y combativo.
La última historia en la que anda liado el poeta madrileño (o tal vez sería más acertado decir la penúltima, ya que a la hora de escribir esto, seguro que ya tiene otras movidas entre manos) ha sido, como acabamos de decir, El verso por asalto, una colección de once ensayos teóricos donde otros tantos hombres y mujeres vinculados al hecho poético analizan, critican, postulan y/o tratan de dar respuestas a las preguntas con las que abríamos esta reseña. Entre los participantes podemos encontrar firmas como la del propio Alberto García-Teresa, que escribe sobre la relación entre poesía y antagonismo, y trata de establecer los cimientos de lo que debe ser, en su opinión, una poética que se cuestione y al mismo tiempo confronte al sistema neoliberal en el que vivmos. Además de la contribución de García-Teresa, en el libro también encontramos las aportaciones de: James Scully, “Observaciones en torno a la poesía política. (Extractos de una charla)”; Isaac Lourido, “Espacios que se crean, relaciones que transitan: Enumeraciones en torno a poesía y antagonismo”; María Ángeles Maeso, “¿Poesía de la crisis?”; Adriana E. Ramírez, “¿Qué significa ser poeta frente a la violencia? De cuerpos negros, metáforas y luto”; Jazmina Fuentes Moreno, “Girl power, apropiaciones y silencios: reflexiones sobre poesía y feminismos”; Jorge Riechmann, “Para seguir siendo humanos en un mundo irrespirable –y quizá llegar a despertar”; Adrienne Rich, “Artes de lo posible”; Daniel Salgado, “Hay cuchillos en la almohada”; Iulia Militaru, “El documento como texto literario o sobre la función política de la literatura” y Antonio Orihuela, “El traje nuevo del emperador: endogamia, nepotismo, clientelismo, ídolos y mitos en la trastienda de la poesía española contemporánea”.
Gente que viene de lugares diferentes, que escriben en lenguas diferentes, que se han acercado a la poesía desde experiencias vitales distintas, pero que comparten el anhelo común de crear una poesía de resistencia, una poesía antagonista que sirva de contrapunto ante tanta barbarie capitalista, patriarcal, imperialista, de destrucción del medio ambiente en la que, por desgracia estamos envueltos.
Las páginas de este libro intentan romper las fronteras del pensamiento único que impera en la poesía (en la sociedad, en general) desde hace varias décadas, abriendo un espacio de libertad creativa, de cuestionamiento de una realidad violenta y opresiva que ha impuesto su discurso del miedo y de la uniformidad, bien sea desde el feminismo, como postula la poeta norteamericana Adrienne Rich; desde la conciencia ecológica y defensa del medio ambiente, a la manera de Jorge Riechmann; desde el pacifismo y la no-violencia, como defiende la escritora méjico-colombiana Adriana Ramírez; o desde la fraternidad libertaria, que establece lazos y relaciones de horizontalidad entre distintas sensibilidades, como preconiza el poeta onubense Antonio Orihuela.
El verso por asalto es un rara avis en el panorama literario del estado español. No es que no haya ensayos críticos sobre el estado actual de la poesía, que haberlos, haylos. Es que ninguno de ellos se atreve a enfrentarse abiertamente al poder, a denunciar el clientelismo, las prácticas cuasi mafiosas y los mamoneos varios que campan a sus anchas en el mundo literario contemporáneo. Esta obra sí lo hace. Por eso es tan recomendable.
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