Publicado en: 13 agosto, 2017

De hombres y animales

Por Iñaki Urdanibia

Variaciones acerca del maltrato animal y algunos otros aspectos relacionados con el tema. Respetar la dignidad de los animales hace más dignos a los humanos,

Por Iñaki Urdanibia

Mucho se discute sobre los animales, que si tienen derechos, que si no los tienen, que todo eso del maltrato animal no son más que pamplinas para despistar al personal de los temas que realmente importan. No seré yo quien pretenda entrar en los diferentes factores ( míticos, religiosos, éticos, antropológicos, etc.) que se entrecruzan a la hora de abordar el tema, me moveré en un terreno más pudoroso, por atenerme a lo elogiado por Alessandro Dal Lago y Pier Aldo Rovatti. Sí que, no obstante, partiré de varias afirmaciones que, a mi humilde modo de ver, resultan indiscutibles: vaya por delante que en la visión bíblica Dios creo a los animalicos y toda la copla y al final como culminación de su obra: al hombre a su imagen y semejanza, se establecía así una clara jerarquía que ha perdurado: unos seres tienen alma , los otros no de modo y manera que los primeros pueden hacer de lo segundos, y de la naturaleza entera, lo que les rote, siguiendo la prescripción divina: « creó Dios al hombre a imagen suya y echóles su bendición y dijo: creced y multiplicaos, y henchid la Tierra, y enseñorearos de ella y dominad a los peces del mar, y a las aves del Cielo, y a todos los animales que se mueven sobre la tierra» ( Génesis, I-27). Por la misma senda se han movido las más sagaces mentes de Occidente desde Aristóteles que subrayaba la superioridad del hombre por caracterizarse por su “animalidad política” hasta René Descartes, pasando por Giovanni Pico della Mirandola; consideraba el cartesio que consideraba a los animales como máquinas a diferencia de los humanos que además de cuerpo ( res extensa) estaban compuestos de alma ( res cogitans); la huella de estos grandes pensadores ha marcado, y marca, muchas de las ideas que hoy permanecen como verdad consagrada e indudable . Siendo una máquina, no hay dignidad que valga, sino que se puede hacer con ella lo que se quiera para que funcione a gusto del dueño de la creación, por orden divina, si lo desea puede emprenderla a martillazos como antes -ahora la cosa resulta más sofisticada- se acostumbraba a hacer en los garajes con los coches. No martillo, pero en una de las fiestas más extendidas y celebradas en la piel de toro ( precisamente) y aledaños, se usan banderillas, lanzas y estoque, y si falta hace la puntilla…luego aplausos y pañuelos, orejas, rabo, y demás…y algunos a comerse después los cojones del toro empanados.

No entraré, al menos a fondo ( alguna vez he dedicado algunas líneas al tema: http://kaosenlared.net/vivan-los-toros/

http://kaosenlared.net/venga-vamos-a-matar-unos-toritos-ay…/ ) en el tan manido y permanente debate sobre la denominada fiesta nacional, aunque la verdad es que hablando de maltrato animal esa fiesta es el paradigma más espectacular y sanguinario, mas sí que desearía señalar que a veces se argumenta en un salto mortal y medio ( pseudo)lógico, que también se mata a los animales que nos comemos; cierto, pero no hace falta darle muchas vueltas a las meninges para afirmar que no es lo mismo matar para comer que matar por montar un espectáculo para gozo de una peña de gañanes y gañanas. Nadie que yo sepa va al matadero a ver cómo hace la faena el matarife de turno, a aplaudir, a jalearle, etc., etc., etc. En este orden de cosas sí que se puede señalar que aún no teniendo derechos ( ya que no tienen deberes, tercia de inmediato el espabilado desde la grada) si que para cualquier espíritu mínimamente delicado no hay – o no debería haber- derecho a gozar maltratando y torturando a los animales ( el toro, reitero, como ejemplo más desatado)…dos cosas diré al respecto: una, que como se cansa de repetir – en un desbordamiento de originalidad y creatividad- un filósofo zascandil, los toros viven como reyes, como jubilados alemanes en tierra mediterráneas…con el único problema de los últimos años de su existencia ( ¡ ley de vida, o de muerte! ); vaya, que yo sepa a tales señores y señoras nadie les pone banderillas ni les maltrata, sino que la vida se les gasta ( como a todo dios) y eso les lleva a ciertos males finales, no sucede lo mismo con los toros que son preparados – con golpes a modo de educación en la supuesta bravura, transportes infames…- antes de llegar a la plaza de su muerte; otro de los argumentos de fuerza utilizados con satisfecha abundancia es que muchos de los que critican el maltrato animal luego comen carne y no saben las bestialidades que se hacen con ellos antes de ser llevados al plato ( siempre asoma el foie de los gansos)…¿ ojos que no ven corazón que no siente? [ « Por todos lados, todo era Treblinka» decía Isaac Bashevis Singer refiriéndose a los mataderos. Ennemies. (Stock, 1975; pp. 41-42 ) ]. Ciertamente la defensa del trato digno para con los animales debería conducir si se es coherente, a negarse a comer carne ( desde luego, ciertas escenas difundidas de algunos mataderos provocan ganas de no acercarse en la puta vida a un filete), tal vez hasta el veganismo, siendo ésta una opción que parece lógico basar en lo que vengo diciendo y no en una especie de iluminación que predica un nuevo dogma ( ¿ otro?), además de que para reforzar esta nueva ortodoxia se recurre a argumentaciones, bastante endebles y alarmistas, relacionadas con la salud ( ¿ hacia un veganismo-leninismo?); la simpleza llega hasta los bordes de afirmar que allá con quienes comen carne, que si luego empiezan las goteras que no se quejen ( jaculatorias que en estos tiempos de narcisismo sanitario y corporal quedan como que muy bien). En esto la verdad que personalmente me hallo en la misma tesitura que con sinceridad mantiene –creo recordar que en su Cosmos– Michel Onfray: una cosa es lo que la razón te exige y otra bien distinta es lo que tus gustos, alimentados durante años, te imponen en lo que hace a la alimentación: es decir, lo más cabal, tal vez, sería no probar la carne, pero es que atrae tanto un buen solomillo, o un choricito…; coherencia que supone un cambio de vida que solo algunos son, o han sido, capaces de dar: así Bernard Shaw que decía « que yo había sido caníbal durante veinticinco años. A partir de ahí , he sido vegetariano – para añadir líneas después- un hombre de mi intensidad espiritual no come de ninguna de las maneras cadáveres ya que los animales son mis amigos y yo no como a mis amigos»…¡ Cosas! ( Cuestión aparte sería el analizar la dentición de los humanos para ver qué tipo de alimentos están preparados para devorar…aunque en esto también se ha de tener en cuenta que no solo somos biología, sino también cultura y ahí es en donde tanto en lo que hace a los alimentos, a las vestimentas, las fiestas y rituales, la razón se ve desbordada, pues como decía el otro hay razones del corazón que la razón no alcanza ).

Puesto a recurrir al polvorín de las armas a utilizar para justificar la sangrienta fiesta de la matanza del toro, se pone el énfasis en ahondar la infranqueable franja que separa a los humanos de los animales; en algunos casos , estos argumentos van indisolublemente, e indisimuladamente, unidos como es el caso de don Fernando Savater, Luc Ferry o Víctor Gómez-Pin, por poner tres ejemplos claros y distintos, por hablar en cartesiano, a su afición por el espectáculo de las corridas . Por este camino se despliega otro sub-argumento que se supone definitivo y que clama a los cielos en su aparente rotundidad: Hitler amaba una enormidad a los animales mientras que aniquilaba a los seres humanos , lo que debe suponer-rizando el rizo hasta el mismísimo tirabuzón- que todos los animalistas no son más que émulos del führer , esos sí con una enorme candidez que les lleva a desvivirse por los animales mientras se despreocupan de los humanos ( ???). Hasta hace poco leí a un caballero muy ducho en humores varios, cómo aplaudiendo un artículo de esta misma red venía a decir que cuando a él un amigo le comenta que se preocupaba de los animales pero también de los humanos, decía- siempre tan astuto él- que uno se puede preocupar de ambas cosas, pero ocupar solo de una ( ¿ y a qué te dedicas tú, alma de cántaro?). No sé, la verdad, que deducción utilizará este señor que en su página de humor [ si no lo cuento, reviento…y no es el caso, que luego lo sufre la alfombra persa y me lo he de gastar en Hurra!: , se enfurece ante un comentario que servidor ante una foto de un torero con su capote al que otro señor le coloca en el borde de la capa una cartelito de “ceda el paso”…ante esta imagen a servidor le viene a la cabeza por mera asociación de ideas un espíritu de que hay momentos en los que se debe ceder el paso a costumbres más acordes con los tiempos y menos salvajes ( citando en tal sentido un texto, de 1905 de la asociación socialista de Mieres en la que denunciaban « todo lo que signifique retroceso y barbarie como las corridas, un espectáculo impropio de pueblos que se precien de civilizados…espectáculo que da cabida a sentimientos depravados y reúne a aficionados a la chulapería…alimentando sentimientos sanguíneos y bárbaros ¡Paso a la civilización!»; la respuesta del caballero airado , habitualmente tan sonriente él, fue furibunda: algo así como que mi comentario era una « malinterpretación…y que ellos no exigían a nadie la autocensura», y algunas lindezas más -propias de quien alzando la voz o empleando expresiones de grueso calibre tiene más razón- de que si nadie les había achantado – se refería a la legendaria revista de humor La Codorniz– ahora no lo iba a hacer ideas propias de algunas sectas o similares a la moda( ¿¿¿yo, me mí…???)… ¡ Ver para creer ¡ Al igual que el otro decía que la única justificación que tenía dios era el no existir, podía aplicarse al caso presente, atribuyendo el desfase a la ignorancia, pues es importante saber distinguir entre la heterogeneidad de enunciados ( de “juegos de lenguaje” hablaba Wittgenstein), y así de un enunciado descriptivo ( que el de la foto era Bienvenida y que tenía el cuerpo rajado por todos los costados…debido a las cogidas que había padecido, y…bla, bla, bla)no se sigue un enunciado interpretativo ( no hace falta ser un confeso nietzscheano para afirmar que todo es interpretación…o casi) , ni se sigue tampoco uno valorativo o prescriptivo…a no ser que se parta de la unidad como valor único y esencial… no sé si estas cosas se enseñarían en la facultad de periodismo de sus tiempos ¡Corto!]. Del mismo género , resulta la consideración de Francis Wolff – autor de un alegato en pro de las corridas de toros: La filosofía de la corrida ( está traducido en Bellaterra)- de que dejar de explotar a los animales -como proponen algunos defensores de éstos- es una postura « inmoral y absurda» ( Jean Birnbaum- sous la direction de- Qui sont les animaux?. Gallimard, 2010; pp. 180-193). Afirmaba Oscar Wilde que lo contrario del matiz es la barbarie, y cierto que sería una solemne necedad tratar de volver atrás en la historia y poner el reloj a cero a los tiempos anteriores en los que nuestros antepasados comenzaran a cultivar la tierra y a usar los animales para tales trabajos y para su alimentación( sin olvidar la esencial importancia que la ingesta de la proteína animal tuvo en el desarrollo del cerebro de los humanos, y, en consecuencia, en el proceso evolutivo)…pero una cosa es una cosa y la otra , otra: en este caso como en el clave de J.S. Bach se ha de tender a lo “bien temperado”, y así , en la medida de lo posible, no usar a los animales por de pronto en cuestiones de mera diversión de los humanos ( de unos cuantos que babean ante la sangre animal)y menos si el disfrute humano se basa en el sufrimiento de los animales…pero es que no tienen alma, ni razón…ergo ¿no sufren? [ varios especialistas de diferentes ramas del saber – etología, filosofía, bio-ética, ornitólogo…-, cruzan sus opiniones con el denominador común de exigir que las leyes atiendan a estas cuestiones relacionadas con el respeto a los animales: Boris Cyrulnik, Élisabeth de Fontenay, Peter Singer et alii. « Les animaux aussi ont des droits ». Seuil, 2013).] La sensibilidad y las sensaciones- ya hasta ciertas formas de emotividad detectadas en mamíferos superiores- nada tienen que ver con la capacidad intelectual o racional de un ser vivo: una ostia le duele al animal como al insensato que mantiene esto, argumentación – por calificarla de un modo benévolo- que puede abrir la puerta a posturas realmente aberrantes, como de hecho lo ha hecho a lo largo de la historia. La afirmación de la supremacía del hombre sobre el animal, en la ideología occidental, ha servido, en no poca medida, para legitimar otras dominaciones y discriminaciones en el interior de la humanidad; el tratamiento bestial que se aplica a nuestros “hermanos inferiores” puede extenderse al tratar a algunos humanos como bestias, paso que se ejerce a través de los procesos de “bestialización” que conduce a la “demonización” y la consideración de ciertas capas de la sociedad, a algunos tipos de humanos ( clasificados por razas, sexo, religión…) ; resulta significativo que en todos los escritos sobre los genocidios y similares se puede observar que el paso inicial es la deshumanización de las víctimas como infra-humanos, sucios, vagos, para posteriormente pasar sin remilgos a tratarle como lo que son: parásitos que viene a chupar el sano cuerpo social, infectándolo…[ De cara a la profundización de estos aspectos hay una obra importante: Armelle Le Bras-Chopard. « Le zoo des philosophes. De la Bestialisation à l´exclusion » ( Plon, 2000)].

De los engolados recursos al mito, dichoso Minotauro, o a los rituales que quienes lo usan lo hacen con tomo circunspecto y el dedo índice sujetando la barbilla…mejor lo dejamos que me vienen a la cabeza Abraham e Isaac.

Y…muchas cosas más, que tal vez otro día; concluiré con unas palabras del siempre lúcido Claude Lévi-Staruss: « el respeto del hombre por el hombre no puede hallar su fundamento en algunas dignidades particulares que la humanidad se atribuiría como propias, pues, entonces, una fracción de la humanidad podrá decidir siempre que ella encarna estas dignidades de manera más eminente que las otras. Haría falta más bien plantear de partida una especie de humildad e principios: el hombre, comenzando por respetar todas las formas de vida más allá de la suya propia, defendiéndose del riesgo de no respetar todas las formas de vida en el seno de la misma humanidad».

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P.S.: quien quiera adentrarse en estos terrenos, buscando argumentos y huyendo de las ideas consagradas por el uso y el abuso, repetidas por el karaoke dominante, puede leer –cito algunos que tengo a mano, sin ningún afán de exhaustividad, avisando eso sí, y el que avisa no comete traición, que las recomendaciones van claramente escoradas hacia posiciones que tienen en cuenta este tipo de problemas sin considerarlos meras zarandajas para desocupados; es la necesaria y exigible toma de partido :

+ Jesús Mosterín y Jorge Riechmann, « Animales y ciudadanos. Indagación sobre el lugar de los animales en la moral y el derecho de las sociedades industrializadas» ( Talasa, 1995)

El primero de ellos, el bilbaíno Mosterín, en solitario, ha publicado varias obras clave, con innegable rigor y conocimiento de los temas tratados:

– « A favor de los toros». ( Editorial Laetoli, 2010.)

– « El reino de los animales » ( Alianza Editorial, 2013)

– « El triunfo de la compasión: Nuestra relación con los animales» ( Alianza Editorial, 2014)

El segundo, Riechmann, ha publicado sobre el tema:

– « Todos los animales somos hermanos. Ensayo sobre el lugar de los animales en las sociedades industrializadas» ( Ed. Universidad de Granada, 2003)

– « En defensa de los animales. Antología » ( Los Libros de la Catarata, 2017)

En el terreno más propiamente filosófico pueden verse un par de obras de la pensadora francesa Élisabeth de Fontenay:

« Le silence des bêtes. La philosophie à l´épreuve de l´animalité » ( Fayard, 1998)

« Sans offenser le genre humain. Réflexions sur la cause animale » ( Albin Michel, 2008)

Además de una obra del deconstructor filósofo, quien en los últimos años de su vida dedicó varios de sus seminarios al tema de la animalidad

+ Jacques Derrida, « L´animal que donc je suis» (Galilée, 2006)

20 Comentarios
  1. Iñaki Urdanibia dice:

    Ahí van los dos enlaces que constan en el texto pero que se niegan a abrirse; a ver si por acá…

    http://kaosenlared.net/vivan-los-toros/
    http://kaosenlared.net/venga-vamos-a-matar-unos-toritos-ay-que-guay/

  2. Eric dice:

    Seré breve.

    No recurriría a la biblia ni aún cuando se posiciones a mi favor, que no es el caso. Pero como doctor en filosofía y consagrado crítico literario es una ligereza, a mi entender, que se haga uso de este sobrevalorado recurso, a sabiendas de lo arraigadísimo de la tradición judeocristiana en la sociedad. A otro se lo pasaría.

    No sé tú, pero yo, no tengo alma. Sí tal vez esa cierta sensibilidad para percibir el sufrimiento de automatismo ajeno en cualquier tipo de ser vivo. Lo sé. Espaldas anchas y cabeza alta que la cosa implica e impone.

    Michel Onfray es tipo a tener en cuenta. Recomendable. Ahí queda. En este apartado creo que cae en el empadronamiento de lo místico-sensitivo. Porque él sabe perfectamente de las capacidades y potencialidades del ser humano que no se desarrollan del todo en este sistema. Y si no lo “sabe”, es que, o se hace el loco en este caso, o lo que ha aprendido, no le ha servido. Yo opino que ni una cosa ni la otra. Radicalismo acomodaticio del paladar. Por cierto, ya que él mama de los cínicos del cinosargo, yo también me divierto (y lo seguiré). Un referente. El referente Diógenes de Sínope, para mí, a excepción de la corriente pitagórica e individualidades como Séneca o Plutarco (refutada la moda), al pensamiento vegano de la actualidad, es el único, que tiene mis respetos, como en muchas otras, porque todos sabemos de qué iba y en qué contexto se movía.

    Por otro lado, la carne humana también es comestible, que por lo bajito, dicen que se parece a la de cerdo.

    Díganme que el “don” aquí puesto a Savater es irónico, porque si no, debo decir que don, yo, no tengo ninguno (aparte del juego lingüístico es verdad).

    Lo de Hitler es falacia. Demostrado. No lo digo por el uso que se le da en el texto. Propaganda de la maquinaria fascistoide. No recuerdo la bibliografía. Tampoco la diría. Hay millones de cosas más interesantes: Wilhelm Reich, Émil Cioran o Gilles Deleuze, por ejemplo.

    Pero ya que sale de nuevo el tema nazista-animalista, opto por la interpretaciónque se le da a los mataderos como auténticos campos de exterminio. Aquí se abre un debate que concluye así: irrefutable.

    Añadir a Gary Francione en la biblio.

  3. Iñaki Urdanibia dice:

    Su comentario me resulta francamente sugerente y soy de la opinión de que nuestras posiciones no distaría mucho a pooo que se detallasen algo más.
    No entraré en cada una de las cuestiones que apunta, ero usted acierta en lo de Savater, por supuesto en lo de Hitler. Lo de la Biblia no le entiendo bien, pues precisamente en m artículo cuando a ella me refiero es para subrayar el peso que su conceopción ha dejado en los tiempos posteriores, y actuales, en el llamado Occidente…En cuanto el alama yo hace años que la tengo como perdida y algo arrugada…Tampoco es que yo mantenga la postura acrtesiana, como supongo que usted habrá entendido…es decir, que al menos en estos dos casos o no ha entendido mi intención o me he expresado fatla.
    De MIchel Onfray he hablado, y discutido, en repetidas ocasiones, y con él me pasas-reitero lo dicho en otros casos- que junto a destellos felices y un posicionamiento de innegable interés hay veces que se pasa de frenada o hace frenar a otros en donde no lo hacen, dicho lo caul sigo estando enganchado a su lectura; la referencia que a él hago es simplemente para señalar que si racionalmente la postura vegana parece la más recaional, sensata y coherente si se respeta a los animales, mas el gusto educado a lo largo de los años crea una segunda piel de la que no resulta fácil desprenderse…y nada más.
    Garcias por su atenta lectura

  4. Eric dice:

    Puntualizar lo de mi posicionamiento-criítica a la biblia y el uso a dar. Obviamente no es un ataque sanguinario, se es libre de hacer el uso que se quiera dar de la biblia, de los evangelios o del mein kampf, pero que yo no me limpiaría ni el culo con esos papeles. Y que entiéndame que, por honestidad intelectual particular, sabiendo que es un excelente lector con un bagaje enriquecedor, basándome en su carta de presentación, digna de elogio, por lo menos un elogio sereno, sin fanatismos, no sea tampoco pacata minuta a la hora de brindarle a sus lectores otras referencias de otros derroteros no teologales de escrituras de iluminados de la fe estipulada. Entienda que debo serle exigente. Al menos para con los meapilas y los Magnos bípedos implumes de uña seca.

  5. Iñaki Urdanibia dice:

    NO seguiré; así pues esta es mi última intervención a este respecto. Me parece estupendo que usted sea exigente, todo lo que quiera, mas aplíquese el cuento – y lo digo sin acritud-, lea con atención y verá que el uso que hago al referirme ai primer libro del Antiguo Testamento no tiene ningún afán apologético sino, al contrario, pretende subrayar la nefasta huella que tales posicionamiento presuntamente divinos ejercieron sobre el la posteridad y sobre la ideología occidental con su racionalismo como eje y signo de superioridad sobre todos los demás seres de la tierra; del mismo modo que mi uso de las refencia a la división cartesina tampoco tiene carácter elogioso sino que al contrario pretende destacar la diferencia que hace -según tal división- destacar la superioridad de los humanos y sus derechos a hacer con todo lo que les salga del coco…Saludos.

  6. Eric dice:

    De acuerdo. No era mi intención causar irritación de ningún interés a este respecto. He leído el texto y sé que no se lo elogia. Es más, al final del mismo hace un comentario en este sentido: – mejor lo dejamos que me vienen a la cabeza Abraham e Isaac… Tal vez no me explique bien. En esto si que debo ser más exigente conmigo mismo. Mi posicionamiento es que no recurriría a él (biblia) ni aunque estuviese a mi favor en el argumento (ya lo comenté). Salud.

  7. Arjona dice:

    Me esta diciendo el autor que los que afirmamos claramente que los animales no tienen alma, o que somos superiores, lo afirmamos porque así lo dice la biblia?. Creo que si.
    Bueno, a lo mejor nos dice que es la ciencia que nos enseña/demuestra las superioridades la que está fundada en los preceptos bíblicos. No se preocupe sr Eric, no hacia apología de la religión, lo contrario, equiparaba la demostración científica sobre el sufrimiento animal con el discurso de ” dominar las aves en el mar y las aves en el cielo ..”.
    VERGONZOSO SOLO?.

  8. Artajona dice:

    Reductio ab absurdum o como hacer decir al articulista lo que no dice para quedar vencedor. Por de pronto si este Arjona habla de alma, mal va la cosa en lo que se refiere a la ciencia. Lo que dice Urdanibia, para el que quiera entender y no retorcer el sentido de lo que afirma , es impepinable: la honda huella de la religión en las ideas extendidas en este terreno como en muchos otros…y su mandato a dominar la tierra y adueñarse de todos los seres que en él habitan. ¡ Viva fray Bartolomé de Las Casas!

  9. Artajona dice:

    Añadiré que aun en el caso que se parta, “científicamente”, de la superioridad de los animales humanos sobre los humanos, el señor Artajona olvida tal vez el tema fundamental del documentado artículo: el maltrato con respecto a los animales que no tiene alma como Arjona no la tiene, supongo, a no ser que lo demuestre, eso sí: “científicamente”.

  10. Attajona dice:

    Fe de errata: en la segunda línea la cuarta palabra debe decir ANIMALES y no humanos como pone.

  11. iñaki dice:

    Antes de nada gracias por sus capotes Artajona, Attajona, o…como usted quiera, o pueda.
    En cuanto a Arjona…en fin, es usted un tramposillo ya que no argumenta sino que miente y digo diego dice, di, go…pues eso, que dice que digo lo que no digo y así…pues que no hay manera , canballero. Para “convertir el argumento más débil en el más fuerte” hace falta habilidad como la tenían los sofistas; desde luego no es su caso que se dedica a enredar sin mayor fuste. Inténtelo, no se rinda, tal vez algún día…aunque quod natura non dat Salmantica non praestat

  12. Arjona dice:

    Reconozco que me quedo una gran frase ( para la historia ), además no puedo demostrar científicamente que tenga alma. Para cuantos comentarios da una equivocación o incluso la baja formación intelectual ( no es el caso del alma ). Cuanto ruido.
    1. Yo leo lo que me inetresa y comento de lo que quiero. Era obligatorio comentar solo de maltrato animal? No.
    2. Si, en mi comentario relaciono las afirmaciones del autor ( quiere descalificar de forma abstracta y categorica a la ciencia ) con el sufrimiento animal y la ciencia que nos lo demuestra.
    3. El paso de Fray Bartolomé de las Casas y otros por la ciencia, no quiere decir lo que yo rebato en mi pequeño comentario, o sea, ciencia= religión.
    4. No tiene nada que ver ser critico con la ciencia , con quien nos la otorga, etc.. para querer dar el discurso de una ciencia en las catacumbas ( es lo que se dice, en el articulo y en los comentarios que lo abalan, todo alrededor del sufrimiento/maltrato animal, pero divagando con pensadores y filósofos [ y si son lo mismo? ].
    5. No se lo que significa ” la superioridad de los animales humanos ( esto si) sobre los humanos “.
    6. Sr Iñaki. Su comentario sobraba. Realmente la discusión/debate ya se diera, y usted ” solo ” añade en 6 líneas una referencia TAURINA, calificativos para mi ( no los considero insultos ), un juego de palabras desmesuradisimo, referencia al sofismo ( como no! ), y su frase en latin ( como no! ). Realmente en su salsa ( no sabia de ese nuevo condimento que son los referentes TAURINOS, a mi no se me ocurren ni probarlos ). Evidentemente los toros de las ventas no sufren con los referentes taurinos ( vaya por si acaso ) pero tampoco los utilizamos.

  13. Margari dice:

    Leo con interés el artículo y me resulta francamnete esclarecedor, ya que abre pistas para profundizar en el peliagudo asunto. Leo también los comentarios y la verdad es que al tal Arjona parece guiarle algún tipo de resentimiento que no especifica, pero que se ve latente en el tono; éste, desde luego, no contribuye de ninguna de las maneras a un debate sosegado. Se puede comentar lo que se quiera pero lo natural es entrar en el meollo del artículo y no quedarse en la hojas dejando el rábano. Lo del énfasis en las demotraciones científicas huele a la ciencia de Cuchares, ya que aun no declarándolo parece que de ahí viene la mala uva y fe, y no del desprecio de la ciencia de Urdanibia que por más que buco no la hallo por ningún lado. El error que usted indica en el punto cinco sobraba ya que el propio autor había dado fe de su error, lo cual es una muestra más de la mala fe, y uva, del torero Arjona. La pregunta retórica acerca de si filósofos y pensaores son lo mismo es una bobadica ya que una cosa sería el conjunto de los filóofos que no tienen, por supuesto, el monopolio del pensar que es atribuible a otras personas dedicadas a otras disciplinas. Decir que a usted le ha insultado Urdanibia es como quien habiendo robado grita al ladrón, al ladrón para despistar al personal…ya que usted previamente había catalogado a Urdanibia poo menos de meapilas y luchar, sibilinamente, contra la ciencia; eso no es un insulto sino la verdad pura amén. Arjona lo conveniente cuando se interesa en este tipo de comentarios es hablar claro y no moverse en nebulosas que la verdad no conducen a nada más que al gozo de atacar; precisamente leía hace poco al ganadero – y ¿cinetífico?- Domecq que decía que el toro se comporta como un psicópata, no ataca para defensederse sino por atacar.

  14. Me apunto al comentario de Margari. El artículo de Urdanibia es de indudable interés, y los retorcidos comentarios del tal Arjona no hacen sino mentir, o tal vez es que él vea mucho más allá de lo que vemos el común de los mortales, desde luego, nada que ver con los comentarios de Eric que se centran en lo que quiere señalar y pueden dar paso a un debate sosegado. Tal vez sea que como el mismo Arjona señala él lee lo que quiere y como quiere y así pone en el texto, independientemente de él, lo que él tiene en su mente, despejada por supuesto ¿ Cómo se puede mantener que el autor del artículo vaya contra la ciencia y equipare ciencia y religión? ¿ Dónde? ¿ cuándo? ¿ cómo? Esto desde luego no se ve ni en el artículo ni en las referencias bibliográficas, ya que de manera destacada Jesús Mosterín en bastantes de sus obras se ha dedicado a la filosofía de la ciencia y la lógica, mostrando por otra parte un vasto dominio sobre el campo de la etología, ciencia del comportamiento animal. En fin, soy seguidor de Kaos y de los artículos tuyos, Urdanibia, desde los tiempos de Egin, Gara y otras publicaciones nada teológicas y nunca he visto esas tendencias religiosas que el tozudo Atajona te atribuye. En fin, no me queda otra que animarte a que sigas por la misma onda y que comentarios de este pelo no te desanimen…me voy al Buenpas a ver si nos vemos

  15. Renato dice:

    A pesar de su genial capacidad de enmarañar las cosas, cambiando el sentido del discurso propuesto, le sugeriría que siguiese mi consejo: ” …si la partida es harto desigual más vale optar por una honrosa retirada o abandonar el juego antes que exponerse a una muerte segura “

  16. Arjona dice:

    Como?, cuando?, donde?. Pues en la introducción del articulo, presentandonos a la ciencia así: las ideas del pasado siguen marcando las ideas actuales, la verdad actual. La verdad de quien?, para quien?. Queda tan abstracto. Marcara la verdad de los taurinos, delos maltratadores, delos que no le dan mucho a las neuronas, o no leyeron un minimo en su vida ( o si leyeron pero no lo que debían ). Si que me parece ver algo de ” resentimiento ” hacia la ciencia con esta exposición. Es en esto donde tengo algo que decir sobre ¨” la ciencia “, solo faltaría.
    Bueno, ahora como en el anterior comentario, no me importara reconocer error, y comentar algo mas:
    1. Si, mi punto 5sobraba. Por un momento pensé que podían ser distintos, pero lo que me llevo al error fue pensar que era para mi comentario ( se me estaba corrigiendo, aunque si pensara fríamente….).
    2. Como digo, se me corregia con alegría y yo no se realmente si filósofos y pensadores tienen diferenciación. Únicamente utilice las palabras que hubiera utilizado en persona.
    3. Yo para nada considero que estoy haciendo trampa, o mintiendo, por lo tanto puedo considerarlos insultos, como dije, ni considero una cosa ni la otra ( calificativos ). Me gustaría ver la reacción de mas de ” muchos “. Yo contesto sinceramente y no sibilinamente, como ahora se hizo.
    4. Torero, y el final de comentario de margari. Que puedo decir?.
    Que torero seras tu, y que en este monton de comentarios quien hace referencia gratuita a símiles taurinos es el autor del articulo!!!??? ( algo que ya dije y nadie considera interesante ). Del final del comentario no dugo nada. Si, si que me insultaste ( torero ).
    Esta claro, por lo que se desprende de los comentarios que se hacen ( no solo hoy ) , que el autor y otr@s tienen montada una muy buena camarilla.

  17. ¡ LA CIENCIA ! ¡ LA CIENCIA! Cuántas sandeces se dicen, y se hacen, en tu nombre. Precisamente fue la ciencia la que echó por tierra todas las falaces afirmaciones de la religión y sus herederas filosóficas que mantenían la superioridad sustancial de los humanos sobre los animales. La teoría de la evolución de Charles Darwin supuso además de una verdadera revolución copernicana acerca de la explicación del fenómeno humano, un verdadero baño de humildad para los seres humanos al subrayar la línea directa, y en consecuencia,el estrecho parentesco que unía a los animales humanos con sus antecesores; desaloando todas las teorías del alma. Esta teoría , como no podía ser de otro modo no podía ser aceptada por los sectores religiosos y hoy todavía sigue siendo discutida sacando a relucir ideas peregrinas, sucedáneos del creacionismo, como el “diseño inteliente”, con pretensiones de cientificidad; mas no solo por lo que se ve, por estos mismos comentarios, hay sujetos que todavía permanecen anclados en tiempos pre-darwinianos …Por poner un poquillo de humor al asunto, cabe recordar una anécdota de la época: cuando el obispo de Canterbury tuvo conocimieto, escaso eso sí, de algunas de las afirmaciones de Darwin, hecho un basilísco dijo: del mono vendrá él, ante lo que Thomas Huxley – estrecho colaborador de Darwin- respondió dando sobradas muestras de humor británico: todos los hombres procedemos del mono, menos el obispo de Canterbury que procede del asno.
    Así están las cosas. Eulalia

  18. Renato dice:

    Bienvenido a la ” buena camarilla” Charles, y bienvenida Eulalia

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