Cristina Fallarás: “El Grupo Prisa es el mayor responsable de que en España se ‘vendiera’ la Ley de Amnistía”

Por Sergio Gracia Solanas en Arainfo

El pasado 11 de noviembre, la periodista y escritora zaragozana Cristina Fallarás visitó la capital aragonesa para asistir a la inauguración del Círculo Feminismos de Podemos Aragón. Desde AraInfo aprovechamos su estancia para tratar en esta entrevista algunos temas de actualidad: violencias machistas, periodismo, la Transición española y Catalunya, entre otras cuestiones.

De Zaragoza se fue a Barcelona porque en la primera no había siquiera carrera de Periodismo. Dio sus primeros pasos montando un periódico gratuito para los barrios del norte de la ciudad condal. Así empezó, “tirando”.

El cierzo sopla fuerte durante este día de la entrevista. Es algo que Fallarás no echa de menos. Explica que le recuerda a cuando era niña y tenía que esperar en la plaza Aragón para ir al colegio a las 08.00 horas, “con la faldica del colegio, con calcetines y el cierzo. Aquel frío todavía lo recuerdo”, dice riendo.

Comenzamos la entrevista a esta periodista y escritora zaragozana preguntándole por la presentación del Círculo de Feminismos de Podemos Aragón, motivo por el cual se encuentra en la capital aragonesa.

¿Qué objetivos se persigue con la creación del Círculo de Feminismos de Podemos Aragón? 

Yo no soy de Podemos, eso quiero que quede claro. Es decir, apoyo todas las iniciativas de progreso que tengan que ver con el feminismo y porque es imprescindible un círculo de Feminismos en Aragón en estos momentos, pero como en cualquier otro sitio. Existe un relato del feminismo que es institucional, burocrático, y que es mentira. Es cierto que dice ‘hombres y mujeres’ en los carteles. Es cierto que utilizan ya el femenino. Es cierto que intentan que la oferta de plazas sea paritaria. Y es cierto que en la política intentan que las listas sean lo más paritarias posible. Y sin embargo los modos de violencia no han cambiado.

Podríamos decir que no ha habido una intención, por parte del poder, de cambiar los modos de violencia, pero sobre todo no hay un relato desde la intimidad de la violencia de la mujer. De eso tratan los Círculos. Porque intentamos cambiar la violencia social desde un punto de vista social, contra la mujer, pero no nos damos cuenta que hasta que no haya un cambio íntimo, no se cambia nada. Hasta que no dices tú íntimamente: “Yo también he sufrido maltrato”, “yo también he sufrido acoso”, “de mí también abusaron”… hasta que no lo haces de esta forma, íntimamente, el cambio social no se produce. Justo ahora se está produciendo ese cambio y me parece interesantísimo.

No conozco a ninguna mujer que no haya sufrido algún tipo de acoso. Si no te han tocado el culo, se te han metido en el baño de una discoteca, o un tío te ha intentado ‘morrear’ porque estabas un poco bebida con 16, con 18, con 22 años. Y ya de mayor, yo lo he contado miles de veces, a mí un político cuando yo hacía política en ‘El Mundo’ me mandó una foto de su pene, y fue un político en activo, un señor que era muy importante entonces en la política catalana. Lo denuncié donde lo tenía que denunciar, que era en el partido. Pero eso, que es una cosa que las periodistas, las diputadas han denunciado en la Unión Europea, aquí en España están todas calladas, o estamos todas calladas. Por eso hace falta el relato desde lo íntimo, y lo que me gusta de los Círculos es que se plantean eso: “No, vamos a mojarnos también personalmente”.

Reconociendo que vivimos en una sociedad heteropatriarcal y machista, ¿es más necesario que nunca que el feminismo se instale en el ámbito político? ¿O es una cuestión de educación?

Es necesario que lo haga en el ámbito político porque la educación es política. Es decir, cuando te venden que la educación es familiar, es mentira. La educación es política porque nuestro relato es político, y porque depende de los medios de comunicación y de la enseñanza, contemplada ésta como pública porque el resto no podemos controlarlo.

Las denuncias que han partido desde hace cinco años hasta ahora han multiplicado por dos los ataques por violencias machistas. Hace cinco años había 300.000 denuncias por acoso y por violencia machista, y en este momento son más de 700.000. Y se han multiplicado como respuesta a un empoderamiento de la mujer. En la medida que la mujer va siendo más fuerte, el machismo se vuelve más bestia. Por eso, o se interviene políticamente o no tenemos nada que hacer.

El pasado miércoles (8 de noviembre) una mujer fue asesinada por su expareja en Alicante. Desde principios de este año, y según datos que ofrece el Observatorio Feminicidio.net, 89 mujeres han sido asesinadas por violencias machistas en el Estado español. Y desde el año 2005, según cifras recogidas por el Ministerio español de Interior, 830 mujeres. ¿Qué hace falta para acabar con esta lacra?

Y eso que son sólo datos del Ministerio de Interior. Normalmente tiene que haber un 40% más porque no cuentan las putas, no cuentan las muchachas que tienen una relación no estable, no cuentan las hijas, las madres, las abuelas… No sé qué es lo necesario para terminar con esto. Creo que ahora las mujeres tenemos un papel bestial que hacer y es, que no nos importen los hombres.

Hasta ahora había una especie de necesidad de educar al hombre para que nos acompañe. Los hombres de esta sociedad tienen que emprender un camino por su lado que ni siquiera ha empezado, y es decir: “Hola, yo soy feminista…” Y sin embargo, la mujer tiene un paso que dar que es el paso íntimo: “A mí también me ha pasado y lo enuncio”. Porque lo que no se denuncia no existe, por mucho que hagamos abstracciones. Creo que ese camino únicamente lo puede recorrer la mujer sola porque al hombre no le ha pasado. Es decir, yo no quiero tu solidaridad, quiero mi voz para visibilizarlo y enunciarlo, y para que otras como yo, no otros, se sientan concernidas.

¿Podríamos calificar las violencias machistas como una forma de terrorismo?

No. Son una forma de terrorismo en tanto en cuanto producen terror, pero su finalidad no es producir terror, su finalidad es matar. La finalidad es de propiedad, no de lucha. El terrorismo está relacionado con la lucha por unas ideas, te gusten o no. Igual que no hablamos de terrorismo bancario, y es un error porque eso se llama lucro y se llama lucha de clases, en el caso del hombre no hay un terrorismo sino una ambición de propiedad. Tiene mucho más que ver con la propiedad que con la idea. No es que estén en contra de la idea de la mujer, es que ésta mujer es mía.

¿No crees entonces que quizá, si a este problema lo calificáramos como terrorismo, las medidas a aplicar desde el terreno político llegarían antes y serían más eficaces? 

No te lo van a comprar, jamás. Esa comparación con ETA y que tuvo muchos menos asesinados… El problema es que la lucha contra ETA no fue por los asesinados. La lucha fue porque no cundiera una idea de un tipo de socialismo radical violento. Es decir, si ponías de manifiesto los muertos, que eran terribles y yo los he criticado siempre, no estabas luchando solamente contra unos asesinos, sino que lo hacías contra una lucha ideológica que era la suya. De ahí que tanto Felipe González, como Aznar, como Zapatero, como Rajoy negociaran con ETA. Tú no puedes negociar con un tío que mata a su mujer. Y en ese sentido la política no te lo va admitir. Porque además si te lo admitieran, deberían admitir también que ellos han participado. Igual que no toda la sociedad participó en ETA, en la violencia contra la mujer participan todos, desde Mariano Rajoy hasta el último. Entonces tendrían que aceptar que ellos han sido partícipes del movimiento asesino.

También te digo que hay muchas feministas que están en contra de lo que te estoy contando. Porque claro, también hay una parte del feminismo que quiere considerarlo terrorismo y lo entiendo, pero yo creo que no. Creo que no porque sería enmascararlo y darle un nivel ideológico que no tiene. Si hablas de terrorismo es como si estuviera organizado, y no está organizado, es una lucha de propiedad. ¿Qué está amparada por los medios de comunicación? Sí. ¿Qué está amparada por una construcción económica de la sociedad? Sí. ¿Cuánto hace que la mujer vota? ¿Cuánto hace que la mujer tiene voz? ¿Cuánto tiempo hace que la mujer participa en el consumo y por lo tanto en el trabajo? Muy poco. Y lo que estamos viendo es una respuesta a eso. Podríamos decir que el asesinato es la última parte. Por eso yo no quiero nunca hablar de los asesinatos, porque son tan pocos, con perdón, son muchísimos. Pero estamos hablando de casi un millón de mujeres que son maltratadas al año, que sepamos. Entonces si decimos 70 u 80, no decimos un millón. Un millón que pueden ser mujeres torturadas.

Hace poco salieron las cifras de cuántas mujeres son esclavas sexuales en España: 40.000. Pero esas son las que se saben, porque ya te dice el informe, que es de la Universidad de Comillas que son de derechas y católicos, que no cuentan las niñas porque “como viven en pisos no podemos controlarlas”. Es decir, 40.000 sólo en burdeles. Eso tiene que ver con la violencia machista porque es prostitución, es pagar, es patrimonio no matrimonio.

Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo)

Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo)

¿Abogas entonces por la abolición de la prostitución?

Inmediata. La prostitución es una forma de ‘ultraviolencia’ porque está consentida, porque está aplaudida y porque se ha creado un relato en el que parece que aquella mujer abusada, que paguen por usar tu cuerpo cuando nunca te pagan a ti, es un abuso bestial controlado. De hecho todo el mundo sabe dónde están los burdeles y nadie interviene. Nadie sabe cuántas mujeres esclavas hay en los burdeles que nos cruzamos por las carreteras. Pero es paralelamente. Qué casualidad que ‘El Mundo’ saque en sus anuncios: “Soy puta y feminista y me gusta” o “Soy puta y lo disfruto”. Claro, ‘El Mundo’ y ‘ABC’ son los únicos periódicos que mantienen los anuncios de prostitución en sus páginas. Qué casualidad, ¿no?

Y luego hay una nueve corriente feminista, para mí muy nociva, que aboga por el uso del cuerpo como te dé la gana, y por lo tanto lo puedes vender y sacar una pasta. No me importa, eso no es prostitución. La prostitución son redes en las que unos proxenetas, y son casi el 80% de las putas las que viven así, cobran porque uses el cuerpo de una mujer y la revientes. No puedes decir eso, me parece una irresponsabilidad y una frivolidad bestial decir: “Como yo soy rica, puta y blanca, hago con mi cuerpo lo que quiera, y por tanto la prostitución vale”. Me parece bien, pero eso no es prostitución, eso forma parte de la intimidad. Y la prostitución forma parte del ámbito político, y son dos ámbitos que no deben mezclarse porque es muy irresponsable.

Cambiando de asunto, y entrando en el terreno del periodismo. Ahora que las grandes cabeceras se encuentran “dirigidas”, en su mayoría, por bancos y grandes empresas, generalmente por las altas deudas contraídas con los primeros, ¿se ha convertido la información en un negocio o siempre ha sido así? Es decir, ¿se ha perdido la independencia de la comunicación en favor del capital? 

Siempre ha sido así. Lo que ocurre es que ahora se han caído las ‘caretas’ y es más descarado que nunca. Podríamos decir que a partir de los años 70 en España, incluso con Franco vivo, empezó a considerarse la información como un ámbito de veracidad y de transmisión de lo que sucede. Poco después, podría poner de ejemplo dos casos: el de Felipe González y la OTAN, cuando al principio fue que sí y luego que no; y el segundo el caso de Lasa y Zabala y la organización del GAL. Ahí el periodismo optó por apoyar al poder. Por mucho que lo sacara ‘El Mundo’, lo del GAL lo sabían todos. Lo sabían todos, y no sólo dentro del ámbito del periodismo, también lo sabían en la Policía, lo sabían en el Ministerio de Interior, en el de Defensa…

Hay mucho funcionario ahí metido, no vale sólo con decir que fueron Vera y Barrionuevo, más allá de que su inteligencia no era muy muy desarrollada, ellos solos no podían montar el GAL. Y ahí empieza a haber una especie de placas de silencio porque se están construyendo las ‘puertas giratorias’. Es decir, si tienes a todos los ministros del Gobierno de González, más allá de que Solchaga esté construyendo un neocapitalismo radical, ‘montando’ puertas giratorias lo primero que hacen es controlar los medios de comunicación, y encima colocarse ahí.

Te quiero recordar que el Grupo Prisa es el mayor responsable de que en España se ‘vendiera’ la Ley de Amnistía. Una ley que llevó a la democracia a pactar con el criminal y a no condenar ni a los franquistas, ni a los torturadores, ni a los asesinos a cambio de la buena democracia que iba a venir. El que construyó el relato de que aquello era bueno fue el Grupo Prisa. El que construyó la idea de que olvidarse de los republicanos, de olvidarse de las fosas, de olvidarse de las cunetas, y “amar” a ‘Alaska y los Pegamoides’ era el Grupo Prisa.

Y ‘Alaska y los Pegamoides’ junto a Tierno Galván es de lo peor que nos ha sucedido en este país. ¿Por qué? Porque sustituyen, en los años 70 y 80, lo que podía haber sido una lucha por una sociedad digna, la sustituyen por, como dijo Tierno Galván: “El que no esté colocado que se coloque”. Y colocarse es lo contrario de luchar, de hecho no luchamos nada. Ahora cuando aparecen los de Podemos y se preguntan de dónde han salido… de dónde van a salir, de dónde no salimos nosotros, de lo que no hicimos nosotros, los de mi generación.

Deduzco entonces, que la Transición española no fue tan modélica como nos la han querido ‘vender’.

No lo fue en absoluto. En ninguna dictadura que yo conozca, y conozco muchas, se han ido los dictadores, los asesinos y los torturadores ‘de rositas’, y las víctimas han permanecido sin identificar en las cunetas. Ninguna que yo conozca. Y mira que las de Chile y Argentina pasan por ser mucho más crueles porque están más concentradas en el tiempo. Los vuelos de la muerte, las torturas… todo lo que hemos conocido de Pinochet y de Videla podríamos decir que fue peor que la dictadura española, pero ahí se ajustaron cuentas. Aquí hubo una ley de punto final que no ha habido en ningún sitio. Algo que vendimos como si fuera maravilloso. ¿Por qué lo hemos podido vender así? Por los medios de comunicación. ¿Ahora los medios de comunicación son basura? Sí, pero en los años 70 ya eran una basura. Quiero decir que durante estos 40 años que han pasado nadie ha salido de esa basura. Nadie ha sacado la cara.

De repente parece que todo el mundo llevaba años hablando de las cunetas, y una mierda. Ese era un tema que no se tocaba. De la misma manera que cuando empezamos a decir en la televisión que el Partido Popular tiene orígenes franquistas. Esto fue hace tres años en un programa de Telecinco, yo estaba ahí y casi me echan. Ahí se empezó a hablar de esto. No es cierto que los medios de comunicación hablaran de estas cosas. Algunos marginales de vez en cuando, pero ya.

Hace poco leí en una entrevista que te hicieron en la que afirmabas que los grandes problemas de los medios de comunicación, en general, son la mentira y el periodismo de declaraciones. Es decir, no narrar lo que sucede sino lo que dicen que sucede. ¿Te refieres a la manipulación informativa?

Las dos cosas forman parte de lo mismo. ¿Por qué? Porque la base de la mentira en periodismo está en el cambio de lo que tú cuentas. No cuentas lo que sucede sino lo que dicen que sucede. Manipulación o idiotez, o intereses. Es decir, Mariano Rajoy sale y dice: “Ha terminado la crisis”. Tú puedes publicar eso y no es mentira, es idiotez, porque sabes que la crisis no ha terminado. También podrías decir: Mariano Rajoy miente. También podrías titular: Mariano Rajoy y el Gobierno del PP se inventan… y los datos en cambio son estos. Pero no lo haces. Entonces, cuando tú pasas a contar lo que dicen que sucede y no lo que realmente sucede, estás corrompido. Porque es una forma de corrupción el no usar los medios que tienes en tu profesión para decir la verdad, o por lo menos para rebatir la mentira. Si tú funcionas como altavoz de la mentira, eres un medio corrompido. Y ahí están todos.

¿Podríamos decir entonces que actualmente los medios de comunicación se encuentran más cerca que nunca del ámbito del poder?

No, están igual de cerca que siempre. La única diferencia, y es una diferencia fundamental, es que las redes sociales han introducido un correctivo a los medios de comunicación. Esto quiere decir, que si tú mientes, de repente hay 100.000 personas denunciando que mientes. Puedes no tomártelo en serio, como hacen Marhuenda o Inda, y seguir a lo tuyo. Sí, pero tú credibilidad ya no existe. Y si no eres un jefe, sino un jefe de Redacción o un ‘currito’, ahí te van a llamar la atención. Y esa forma correctiva que tiene la gente a través de las redes sociales es extraordinaria y revolucionaria.

Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo)

Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo)

Pasando al ámbito político. A su juicio, ¿qué ocurre en el Estado español para que un partido con más de 800 personas imputadas por diversos delitos, como es el Partido Popular, siga siendo con diferencia el partido más votado? 

Ocurre por lo mismo que se pactó la Transición y la Ley de Amnistía. Por lo mismo. Porque si tú pactas con el criminal, no te importa el crimen. Si tú construyes una democracia basada en el pacto con el criminal y con el asesino, no puedes impedir que una gran parte de esa sociedad, a partir de entonces considere que el crimen no debe ser tan malo. Eso se traslada a la idea de corrupción. En España la idea de corrupción no está penada. ¿Por qué? Porque no se ha montado un país desde la cultura sino desde el pacto con el crimen, y esto es básico para comprenderlo. Para empezar, porque seguramente gran parte de aquella gente que vota al PP, o que votará a Ciudadanos, su fortuna y su patrimonio viene del expolio a los republicanos. Y como no lo han denunciado para no perderlo, ellos ya viven en un ‘precrimen’. Estamos hablando prácticamente de todas las empresas del Ibex, prácticamente todos los bancos de este país… toda esa gente que mueve millones y millones de personas. Toda esa gente viene de fortunas hecha de los esclavos hasta al expolio franquista.

De hecho el franquismo es una construcción no dictatorial exactamente, es una construcción económica. Esta gente robó todo y está todo montado como unas redes clientelares en comunidades autónomas, provincias, pueblos y aldeas para robar. Aquellos que participaron de eso y las familias que tras sucederles no han devuelto lo que robaron, participan de ese robo. Y si participan de ese robo no les importa que roben. Es decir, todo viene de los años 70. Si lo queremos ver sin perspectiva histórica es una idiotez, porque en nuestro país no han castigado a los criminales. Por lo tanto dicen: “Bueno, robar al fin y al cabo… son los nuestros y nosotros también robamos”.

Terminamos por último con Catalunya. ¿Crees que el proceso de independencia es una cortina de humo para tapar los casos de corrupción, en este caso del PDeCat, o responde a un deseo real de la clase política?

Las dos cosas. Se pone en marcha a través de Convergència y Unió, que es uno de los partidos más corruptos que ha existido en España. No son los más corruptos por el robo, que también, sino más corruptos por cómo han querido construir una sociedad a su imagen y semejanza para romper algo que era diverso. De eso no nos podemos olvidar.

Te recuerdo que Artur Mas era ‘anti-independencia’ solamente dos años antes de volverse ‘pro-independencia’. Hay un momento que lo cambia todo: es el día en que Artur Mas tiene que llegar en helicóptero a trabajar. Fue el día que se manifestaban los indignados y los Mossos cargaron contra ellos. Por cierto, uno de los cuerpos, si no el que más, con más condenas, no denuncias, por torturas. Ese día actuaron contra los indignados y los del 15M en la plaza de Catalunya a hostias. Yo estaba allí y lo vi. Aquello fue una barbaridad. Incluso varios policías y mossos salieron heridos.

Pocos días después los indignados cercaron el Parlament de Catalunya, básicamente porque estaban aplicando las medidas de recortes más bestias de toda España, incluida Madrid. Entonces Artur Mas y varios políticos tuvieron que acceder al Parlament en helicóptero. Y ahí hubo un cambio bestial. Ahí Artur Mas dijo: o me los uno o me quedo sin. Y ahí fue cuando empezaron a acercarse al relato de ERC y sobre todo a contemplar la CUP como una forma de protesta, porque la CUP estaba con los indignados, luego con los que fueron Podemos, luego con los Comunes… pero estaba la CUP ahí. Creo que ese acercamiento a las teorías de la CUP lo que hizo fue desactivar la protesta en la calle.

Si te fijas, de un año a otro, y desde ese momento, pasan de tener a toda la gente joven, pobre, desahuciada… es decir, una parte muy importante de la población en las calles, en las plazas y rodeando el Parlament, a al año siguiente que no hay nada. Y ya se pone en marcha la independencia. Quiero decir que no solamente es para tapar la corrupción sino también para construir una idea, que además justo en ese momento recoge el guante Mariano Rajoy, y le viene de lujo porque ETA estaba ya desarticulada. El País Vasco dejaba de ser un conflicto y necesitaban tener un conflicto para sustanciar el nacionalismo español. En la base de todo está el nacionalismo español, no el catalán. Porque si no, cómo argumentas tú según que cosas si no es por la unidad de España.

Fíjate que tenemos al PSOE apoyando al PP en Catalunya por la unidad de España. El apoyo de Iceta y Borrell a las manifestaciones convocadas por el PP, Ciudadanos, y la Falange… y con esa foto que se publicó. Todo eso es bestial. Pero, sí es cierto que hay una población enorme, que es la razón por la que ni PP ni PSOE tienen votos en Catalunya, que está quemada de España. Y todo porque empiezan a no comprar ya el relato de la Transición. Porque es una sociedad culta, han tenido una historia diferente y porque son impermeables al nacionalismo español.

6 diciembre, 2017
Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo)
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