Publicado en: 18 noviembre, 2017

“El crimen político es dos veces inmoral, es inmoral por inhumano y es inmoral por infecundo”

Por semanario ALTERNATIVAS

O (de nuevo) “terrorismo y comunismo”. Una opinión personal
   X F. Moyano

Yo era un botija recién salido de la adolescencia, fisgoneando algo de teoría política, de afuera y la ñata contra el vidrio, o una pantalla de televisión, un programa de debate político. Y en él. así de simple lo dijo Vivían Trías, y luego explicó el sentido de la violencia social fecunda de las masas en una revolución, a diferencia de la violencia de actos Individuales o de pequeños grupos activistas fuera de eso.

Después me aparté de Trías por cosas muy cuestionables que hacía y decía. Pero fue mi primer “profesor de marxismo“.

Las cosas que leí, las que vi hacer y las que hice, me convencieron que hay una violencia política infecunda que no tiene sentido, y me fui haciendo una idea de en cuáles condiciones es fecunda y en cuáles no. La actividad de las masas no viene por arte de magia ni de ideología, ni repartiendo volantes por bien escritos que estén o por “crear un hecho político”.

Sin embargo, con motivo del centenario de la Gran Revolución Rusa, estos temas se vuelven a discutir.

Aleksandr Ilich Uliánov atentó contra el zar Alejandro III en 1887, no lo mató, lo apresaron y ahorcaron. Era hermano mayor de Vladimir, o sea Lenin. El suyo fue uno de los actos de violencia individual o de pequeños grupos en aquel tiempo en Rusia. 30 años después el imperio de los zares fue derribado, con Nicolás II hijo de Alejandro.

Lo fue por una revolución social de masas, múltiple en clases, partidos e ideas con una conducción política que fue cambiando sobre la marcha, no sólo de composición sino de naturaleza. Lenin encabezó el momento de auge de esa revolución, llegando al gobierno en noviembre de 1917. Esos hechos no salieron de su cabeza, a los tumbos fue entendiéndolos sobre la marcha y en parte, y por eso llegó allí.

Al siguiente julio Nicolás Romanov hijo de Alejandro fue ejecutado por el gobierno de Vladimir Ulianov hermano del otro Alejandro. Un mes después Lenin fue herido de un balazo en un atentado al estilo del de Alejandro Ulianov contra Alejandro Romanov. Aunque no se llegó a un esclarecimiento total de los hechos, una activista llamada Fanni Kaplán se confesó autora, era partidaria (según dice su breve confesión) de la Asamblea Constituyente que había sido disuelta por el gobierno bolchevique. La apresaron y fusilaron días después.

Generalmente se dice que Fanni era anarquista. En el momento no se probó su vinculación con ninguno de los grupos anarquistas rusos de la época, ni ella dijo nada. Hoy hay en Uruguay diversos grupos anarquistas. NINGUNO de ellos reivindica ese atentado contra Lenin.

No se sabe a ciencia cierta si esas heridas incidieron o no en la muerte de Lenin en 1924. Si fue así el beneficiario real fue Stalin. Si la diferencia entre uno y otro no es relevante, no tiene sentido atentar contra un gobernante individual; y si sí lo es Fanni equivocó el blanco. Y si la importancia de un atentado es “crear un hecho político”, quiero referirme a algo de otro “profesor de marxismo” al que tampoco lo tomo en todo, Trotsky:

“Que un atentado terrorista, incluso uno ‘exitoso’, cree la confusión en la clase dominante depende de la situación política concreta… [y] tendrá corta vida… un nuevo ministro ocupa el puesto del asesinado. [o un jefe de partido].  Pero el desorden que produce el atentado terrorista en las filas de la clase obrera es mucho más profundo. …  empequeñece el papel de las masas en su propia conciencia, … se reduce el interés de las masas en organizarse y educarse. … El resultado es … la desilusión y la apatía”.[1]

Eso que allí se llama “terrorismo” ya no existe. Las formas de lucha cambiaron con el tiempo y el terrorismo individual quedó de lado. Hoy es propio de los neo-nazis [2]. Aquello pasaba en la Rusia de Alejandro Unianov, y el texto de Trotsky explica por qué no se derribó así al imperio de los zares.Mutatis mutandis puede ayudarnos a entender que pasó con los anarquistas que no pudieron derribar el gobierno de Lenin, y con los propios bolcheviques, de otra forma.

En un trabajo que llamé “Cien Octubres” [3] propuse una hipótesis de trabajo sobre la revolución rusa:

“La Revolución de Octubre fue el INTENTO de llevar adelante una revolución obrera socialista”.

La separación en las revoluciones de “Febrero” y “Octubre” es en el sentido de hechos políticos bien diferentes, pero en el sentido histórico es obvio que es una única  “revolución permanente”. (Ver esto de Boris Kagarlitsky [4]),

Febrero plantea los problemas de la profunda crisis social de Rusia y la descomposición del poder zarista, que se resumían en “Pan, Paz y Tierra“. Octubre propone una solución: dar a esa revolución indefinida el giro de una revolución obrera socialista, y la forma política de una república de soviets. Fue esa la primera vez en la historia, sin experiencia previa, y a contrapelo de las teorías de la época.

En un proceso muy complejo el intento tuvo logros parciales sin llegar al objetivo propuesto: una sociedad igualitaria sin clases sociales. También hubo importantes errores, distorsiones, incluso crímenes (como en todas las revoluciones de la historia); se arruinó y terminó colapsando. Se trata de entender por qué.

La reivindicación de aquel atentado de Fanni viene hoy en un texto muy malo, pero dentro de esa interminable sopa de chumbo hay un trozo de carne que no conocía y agradezco: “Los dos octubres” de Piotr Archinov [5]. Quienes lo traen, dicen que mi hipótesis (intento de revolución) no es cierta. En cambio, el texto de Archinov la verifica. Me detendré en él en forma detallada en otra nota, porque vale la pena. Aquí, por razones de necesaria brevedad, sólo haré una presentación. Dice Archinov:

“La revolución, obrera y campesina, victoriosa de 1917 quedó legalmente establecida en la agenda bolchevique como la Revolución de Octubre. Hay una sana verdad en esto, pero no resulta enteramente exacto…. los obreros y campesinos de Rusia superaron un obstáculo colosal para el desarrollo de la revolución. Abolieron el poder nominal de la clase capitalista, pero antes de aquello …  Al tomar el poder económico de la clase capitalista y la tierra de manos de los terratenientes en el campo, ellos conquistaron el derecho al trabajo libre y sin supervisores en las ciudades, sino el control total de las industrias… De no haber habido esta expropiación general… la destrucción de la máquina estatal burguesa -la revolución política – no habría triunfado… Por otra parte, los objetivos de la Revolución Social de Octubre no se limitaban a terminar con el poder capitalista. Los obreros habían experimentado un largo período de desarrollo práctico de carácter autogestionario, el cual se malogrará en los años venideros”

De acuerdo. Hay algo que no dice y lo veremos. No sólo él, prácticamente toda la blbliografía seria (incluyendo la “Historia…” de Trotsky) muestra que los bolcheviques fueron arrastrados por los hechos. Nos interesa el rol del blanco de ese atentado, Lenin. Y dice Archinov:

“La Revolución de Febrero sorprendió a los diferentes partidos revolucionarios en completa confusión… nadie salvo los anarquistas, querían creerlo. El Partido Bolchevique, el cual siempre decía expresar la aspiración más radical de la clase obrera, no pudo ir más allá en sus fines de los límites de una revolución burguesa. Fue sólo en la conferencia de Abril que se preguntaron qué estaba realmente pasando en Rusia. Si era sólo el derrocamiento del zarismo, o era que la revolución iba más allá -¿tan lejos como el derrocamiento del capitalismo? Lo último, planteó eventualmente a los bolcheviques la cuestión de las tácticas a seguir. Lenin tomó conciencia antes que los otros bolcheviques del carácter social de la revolución y enfatizó la necesidad de conquistar el poder. Vio un avance decisivo en el movimiento obrero y campesino que estaba socavando más y más las bases de la burguesía industrial y rural. Un acuerdo unánime sobre estas cuestiones no podía ser alcanzado, ni siquiera hacia los días de Octubre. Todo el tiempo, el partido maniobró entre las consignas sociales de las masas y la concepción de una revolución social-demócrata, que es de donde venían y donde se desarrollaron. Sin oponerse a las consignas de la pequeña y gran burguesía, por una Asamblea Constituyente, el partido hizo lo mejor por controlar a las masas, pretendiendo mantener el paso con ellas, el cual era cada vez de un tranco más largo”. “Fue sólo cuando los obreros y campesinos de toda Rusia comenzaron la revolución,.. que los Bolcheviques comenzaron a discutir el carácter social de la revolución, y la consecuente necesidad de modificar sus tácticas. No había unanimidad…  el Comité Central del Partido se hallaba dividido en dos tendencias. Mientras una parte del Comité Central, con Lenin a la cabeza, preveían la inevitable Revolución Social y proponían la preparación para la toma del poder, la otra tendencia, liderada por Zinoviev y Kamenev, denunciaba la tentativa de Revolución Social como aventurerista y no iban más allá de llamar a la Asamblea Constituyente…”

Hemos dicho prácticamente lo mismo en varios materiales. Los bolcheviques eran originalmente un partido socialdemócrata de izquierda que fue gradualmente tomando otro camino, empujado por los hechos. Lenin fue uno de los impulsores de esa evolución, en algunos aspectos rompió drásticamente con esas concepciones, en otros no culminó ese proceso, la muerte llegó antes.

Como fuese, pegarle un balazo a Lenin no era una buena idea. Hay aspectos de la práctica bolchevique que han sido cuestionados, pero en AGOSTO DE 1918 no habían ocurrido. Las primeras diferencias (que también se dieron entre los bolcheviques) fueron sobre la paz de Brest-Litovsk que se firmó con los alemanes. Nos ocuparemos de eso en una próxima nota,

La Asamblea Constituyente (que Fanni reivindica y Archinov llama -con razón- consigna de la pequeña y gran burguesía) fue disuelta por el gobierno bolchevique en forma bastante arbitraria y con argumentos muy pueriles, pero no daba para pegarle un tiro a Lenin por disolver un organismo burgués. Ese atentado fue un acto bárbaro y reaccionario, reivindicarlo hoy es más reaccionario aun.

No vamos a seguir con esto, lo veremos en otra nota. Lean a Archinov y verán que “el octubre obrero” según él él fue precisamente un INTENTO DE REVOLUCIÓN SOCIALISTA, que los bolcheviques vacilaron pero se plegaron a eso, que Lenin fue un impulsor del viraje. Tengo una diferencia con Archinov que voy a explicar. Pero primero veamos como termina allí hablando de los anarquistas.

“… el potencial revolucionario de los obreros y de los campesinos, junto al poder ideológico y táctico de los anarquistas, pudieron representar una fuerza a la cual nada podría oponerse. Desafortunadamente, esta unión no tuvo lugar… Durante tan importante y ventajoso periodo revolucionario, los anarquistas se limitaron a las actividades restringidas de pequeños grupos en lugar de orientarse hacia la acción política de masas. Prefirieron ahogarse en el mar de sus disputas internas, sin intentar plantear el problema de una política y táctica común al anarquismo. Por esta deficiencia, se condenaron a la inacción y a la esterilidad durante los momentos más importantes de la Revolución. Las causas del estado catastrófico del movimiento anarquista, residían en su dispersión, en la desorganización y ausencia de una táctica colectiva -cosas que casi siempre han sido sostenidas como principios por parte de los anarquistas, evitando que dieran un solo paso organizativo de forma que pudiesen orientar la revolución social de una manera decisiva. No hay asunto, en realidad, en denunciar a aquellos que, por su demagogia, su falta de reflexión, y su irresponsabilidad contribuyeron a crear esta situación. Pero la experiencia trágica que llevó a las masas obreras a la derrota, al anarquismo al borde del abismo, debiera ser asimilada desde ahora. Debemos combatir y estigmatizar sin misericordia a aquellos que de una u otra forma, continúan la perpetuación del caos y la confusión en el Anarquismo, a todos aquellos que obstruyen su re-establecimiento y organización”.

En corto y simple: el anarquismo fracasó. El bolchevismo también fracasó, aunque la forma de los respectivos fracasos son diferentes. La causa última es la misma, de conjunto podemos decir que la clase obrera fracasó en su intento de una revolución socialista.

El fracaso social explica los respectivos fracasos políticos y no a la inversa. Hemos acercado algunos aportes para la comprensión de ese fracaso social, siguiendo el análisis fundacional de Christian Rakovsky.

En la manifestación política, en los bolcheviques tomó la forma de una degeneración burocrática evolucionado hacia la tiranía estalinista, en los anarquistas el caos y la desintegración completa. Archinov, del lado anarquista, pinta un paisaje problemático que él mismo considera típico del anarquismo, para solucionarlo propone un camino político que no es típico del anarquismo.

Esta diferencia está dada por la diferente impronta social de estas dos corrientes, la clase obrera no es monolítica ni homogénea, y -por supuesto- no hay una doctrina preconcebida a priori que haga funcionar a su manera una revolución. A su vez, una clase social sufre problemas estructurales enormes en el curso de una crisis de esas proporciones, se desgaja, dispersa, y eso tiene consecuencias inevitables en plano político. Rolando Astarita nos aporta un texto interesante sobre esa coyuntura social y las expresiones políticas emergentes.[6]

Vamos ahora a mi diferencia con Archinov.

Las relaciones de producción no son acto de voluntad. No salen de la galera la libertad del trabajo, o las formas autogestionarias de producción. En otros trabajos nos hemos referido al ejemplo de Trotsky de la panadería (La revolución traicionada). Si escasea el pan, la gente hace cola frente a la panadería. Si la cola se alarga aparece un gendarme para mantener el orden, así surge la burocracia. Es un planteo muy simplista, no aclara por ejemplo por qué los que esperan no pueden organizarse a sí mismos democráticamente sin disturbios que motiven un gendarme, pero eso es lo de menos.

La panadería produce poco, tal vez no llegue suficiente trigo y eso tiene que ver con las relaciones capo-ciudad, relaciones de intercambio entre bienes agrícolas y bienes industriales para la productividad agrícola, capacidad de producir esos bienes industriales y precios relativos si las relaciones mercantiles aún no han podido ser abolidos. Pero voy a centrarme en la ciudad.

Para aumentar la capacidad productiva de la panadería necesito un horno más grande, o más hornos. Eso significa producir ladrillos, hierro, etc. Es lo que Marx llama sector industrial 1 (bienes de producción) y sector industrial 2 (bienes de consumo). La gente no come ladrillos, pero los ladrillos son necesarios para producir pan. La producción de ladrillos resta trabajadores, recursos y energía a la producción de pan.

Por eso, los planes de industrialización acelerada provocaron en la URSS el desabastecimiento de bienes de consumo, las carencias, lo que acentuó las tensiones sociales y la fragmentación política. Pero el camino de la industrialización acelerada fue producto, a su vez, de una condición previa de la sociedad rusa. Las ideas de Marx para una revolución igualitaria que conduzca a la sociedad sin clases fueron pensadas para otro escenario, en que estos problemas ya habrían sido resueltos por el desarrollo del capitalismo.

Veamos la producción organizada en forma autogestionaria. Se propuso y se intentó, generó polémicas muy agudas. En esto la posición de Lenin fue equivocada. Pero una producción autogestionaria requiere relaciones horizontales en la organización del trabajo, esto requiere un nivel cultural medio, y esto a su vez sólo puede ocurrir con las necesidades básicas mínimamente cubiertas, que a su vez requiere un cierto desarrollo productivo. Resolver todo a la vez era un problema nuevo.

Esto no significa que el problema no pudiese resolverse, significa que debía resolverse de una manera diferente. Los bolcheviques vacilaron entre dos orientaciones y eligieron mal y tarde.

Nos ocuparemos de todo esto en notas sucesivas. Vamos ahora a descartarlo completamente y a formular la hipótesis contraria. Lo que se precisaría era matar a Lenin, Trotsky, etc y con eso nos acercaríamos a una solución.

Haré esta pregunta: ¿por qué los defienden esa idea hoy y acá no le pegaron un tiro a Pepe Mujica? ¿Acaso era Lenin un contrarrevolucionario estatista capitalista y traidor, y Mujica no?

NADIE lo ha hecho porque ya está plenamente aceptado que ese método es bárbaro y reaccionario, por eso es hoy el método de los neo-nazis que quieren estimular el desarrollo del estado policial represivo, y que la gente lo acepte como una “necesidad”, y para quienes es importante sembrar la confusión entre la clase oprimida.

Y en medios de izquierda cualquier pretendida reivindicación es pour la gallerie, nadie lo acepta.

Porque el crimen político es dos veces inmoral, es inmoral por inhumano y es inmoral por infecundo.

 

Referencias:
[1] https://www.marxists.org/espanol/trotsky/1910s/19111100.htm

[2] Recomiendoo sobre este tema en los hechos recientes, esta nota: https://n0estandificil.blogspot.com.uy/2017/11/terrorismo-y-rabia-asesina-

[3] https://n0estandificil.blogspot.com.uy/2017/10/cien-octubres-laspolemicas-sobre-la.html
de-hombres.html también abordado acá: https://n0estandificil.blogspot.com.uy/2017/11/tujachevski-sacudiremos-rusia-como-una.html

[4] https://n0estandificil.blogspot.com.uy/2017/10/lenin-fue-un-genio-politico-porque.html

[5] No está  la referencia en esa sopa, va:http://www.nestormakhno.info/spanish/octubres.htm

[6]  ​https://rolandoastarita.blog/2017/11/10/kronstadt-tuvo-antecedentes/

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En el blog del autor:
https://n0estandificil.blogspot.com.uy/2017/11/el-crimen-politico-es-dos-veces-inmoral_1.html

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