Colombia. [Opinión] “Si no votas por mí, ellos vendrán por ti”

Por Mauricio Rey, Colombia Informa

Hoy por hoy en Colombia se dedican a hablar acerca de la estructuración de los diálogos, la eficacia actual de los Derechos Humanos, el reforzamiento de las garantías constitucionales, las políticas públicas enfocadas a las alternativas para acelerar los procesos de paz preexistentes y la Jurisdicción Especial para la Paz -JEP-. Pero quienes hablan y […]

Hoy por hoy en Colombia se dedican a hablar acerca de la estructuración de los diálogos, la eficacia actual de los Derechos Humanos, el reforzamiento de las garantías constitucionales, las políticas públicas enfocadas a las alternativas para acelerar los procesos de paz preexistentes y la Jurisdicción Especial para la Paz -JEP-. Pero quienes hablan y proponen no son precisamente los veedores de esta tarea.

El desarrollo del discurso político actual reúne esencialmente los siguientes términos como monstruos de los que huir: Venezuela, guerra, terrorismo, castrochavismo, pobreza, corrupción (incluso cuando varios de estos políticos tienen una carrera formada por esta última). Y podría seguir ahondando. Pero, al igual que el discurso, no tendría sentido continuar.

Dicha retórica no es el reconocimiento de una situación sino una forma de política estructurada a base de la amenaza, intimidación y miedo. Se trata, básicamente, de “si no votas por mí, ellos vendrán por ti”.

Nuestra charla cotidiana se dedica a evadir los problemas, en vez de darles solución desde su origen, o mirar los de los demás. ¿Es este el “deber ser” del Estado?

Este último, como un ente democrático, es flojo. Parece un director técnico que se dedica a mirar a los demás definir el partido por él.

Por solo mencionar un ejemplo, el General Alberto José Mejía Ferrero (actual comandante de las Fuerzas Militares de Colombia) relata los planes que existen para el Ejército Nacional con la adiestración de la Doctrina de Damasco. Este mismo se refiere a la institución militar hablando sobre la necesidad de fortalecerla, potenciarla y reconstituirla para poder “defender” al pueblo colombiano.

Alguien debería recalcarle al General que la responsabilidad de la guerra viene en gran medida por la ausencia de diálogo. Aunque parece que le es indiferente pues él no va la guerra sino que recluta forzadamente a jóvenes de comunidades marginalizadas para que sean carne de cañón.

Además, la guerra entre Estado e insurgencias no es la única que genera víctimas. Una táctica mediática muy en boga son las noticias sobre “capturas de guerrilleros”. Estas no son más que falsos positivos noticiosos y judiciales utilizados para persuadir a la opinión pública. Y ¿por qué? Para que el mismo Ejército pueda justificar sus acciones bélicas y el aumento de su presupuesto.

Tras la culminación del Cese al Fuego Bilateral, Temporal y Nacional entre el Ejército de Liberación Nacional y el Gobierno, se dio a conocer con mucha premura la captura del campesino santandereano Senén Flórez Sándoval.

Esta fue justificada bajo la imputación de cargos de extorsión. A priori los medios dicen que solo existe una presunción de vinculación a labores delincuenciales. ¿Cómo pueden afirmar que es culpable o inocente?

El Juzgado Tercero de Garantías impuso la Medida de Aseguramiento a disposición del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario -INPEC- para que fuese conducido a la prisión. A pesar de la orden judicial, el Cuerpo Técnico de Investigación de los Grupos de Acción Unificada por la Libertad Personal -GAULA- lo trasladó al edificio de la Fiscalía, donde se encarga de custodiarlo.

Desde ese momento no le han garantizado los mínimos vitales de alimentación por parte de sus vigilantes. ¿Qué tipo de irregularidad o de tortura podemos inferir? La arbitrariedad del procedimiento es un tratamiento de degradación y una muy sugestiva violación al debido proceso.

El Equipo Jurídico Pueblos profundizó con Flórez Sandoval -el presunto extorsionista- el cual no es más que un campesino de manos gruesas que siembra mora en el municipio de Piedecuesta, Departamento Santander.

Ojalá que quien tome la senda democrática de la Presidencia en las próximas elecciones no se quede solo en el eslogan “Todos por un nuevo país” y nos sorprenda para bien. Porque, de lo contrario, la coyuntura de los monstruos con los que nos asustan se materializará a manos de los propios inquisidores.

CI JZ/PC/18/01/18/8:00

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