Cargas policiales contra los concentrados que se oponen al traslado de las obras de Sixena del Museu de Lleida

Por Kaos. Països Catalans

Los concentrados denunciaban en una pancarta: “Las pagamos, las restauramos, las cuidamos y se las llevan”, mientras coreaban consignas como “Fuera las fuerzas de ocupación”, “Manos arriba, esto es un atraco” o “Mossos, no os merecéis la senyera que lleváis”.

La decisión del Gobierno del PP, tras el golpe de estado del 155 en Catalunya, de ordenar el traslado de las obras del Monasterio de Sixena desde el Museu de Lleida, propiedad de la Generalitat mediante compra, apoyándose en una decisión judicial -a estas alturas hablar de separación de poderes parece un chiste de mal gusto- es una muestra más del escarnio que se quiere imponer al pueblo catalán por el levantamiento popular que llevó a cabo el 1 y el 3 de octubre, y la proclamación posterior, simbólica y tardía, de la república catalana por el Parlament de Catalunya.

Independientemente de la polémica sobre la propiedad de las obras y de cuál debe ser su ubicación, ese es el sentido real de la medida desplegando a la guardia civil, con el apoyo de los Mossos de Esquadra, para mayor escarnio. Al fin y al cabo el estado de excepción del 155, que el gobierno y el PSOE ya ha anunciado que mantendrá si después del 21-D el independentismo no se mantiene en el marco de la constitución y el estatut, pretende servir de escarmiento para quienes osen desafiar el orden constitucional.

Una decena de vehículos de la Guarcia Civil se ha personado a las cuatro de la mañana en el Museu de Lleida junto a los técnicos aragoneses que deben efectuar el traslado de las obras al Monasterio de Sixena. Unas 200 personas han protestado a las puertas del museo durante la madrugada y pasadas las 8.45 horas, cuando los concentrados ya superaban el millar de personas, se han producido cargas policiales para contenerlos. Los concentrados denunciaban en una pancarta: “Las pagamos, las restauramos, las cuidamos y se las llevan”, mientras coreaban consignas como “Fuera las fuerzas de ocupación”, “Manos arriba, esto es un atraco” o “Mossos, no os merecéis la senyera que lleváis o “detened a los corruptos”.

El punto de mayor tensión se ha producido en la zona de acceso de vehículos al Museo  por donde, previsiblemente, tendrán que salir las piezas en dirección a su nueva ubicación. Unas trescientas personas de todas las edades estaban cortando este acceso cuando seis furgonetas de los Mossos de Esquadra han intentado desalojarlos y montar un cordón policial utilizando la fuerza. La multitud no quería retroceder y los agentes han golpeado con porras a los concentrados, provocando golpes y caídas entre ellos. Como consecuencia de ello han tenido que atender a un hombre que sufría taquicardias tras haber recibido un golpe de porra. La pugna entre ciudadanos y policía ha durado aproximadamente veinte minutos, hasta que los Mossos han utilizado vallas para impedir el cordón humano.

Los responsables del Museu de Lleida han utilizado su cuenta en Twitter para protestar por las cargas policiales. “Nos llegan noticias de fuera que nos hacen sufrir. Por favor, no carguéis contra personas que se manifiestan pacíficamente”, han denunciado.

Entre los asistentes, varios dirigentes políticos  como Joan Tardà, que ha responsabilizado a los partidos que defienden el artículo 155 de la operación calificándola de “atropello, vergüenza y humillación” hacia los catalanes, o Mireia Boia de la CUP-CC.

También el alcalde del PSC Àngel Ros, se ha personado en el recinto de madrugada y por la mañana, pero no ha podido entrar. Ha acabado abandonando el lugar entre gritos de “Ros Dimisión” y “Llevaos también a Àngel Ros”, corresponsabilizándolo del hecho por apoyar el 155.

Sobre las 40 obras del Monasterio de Sixena que serán trasladadas, hay que recordar que hace 20 años las monjas del Monasterio vendieron estas obras a la Generalitat, pero en 2015 una sentencia declaró nula la compraventa. El proceso se devolución se ha ido retrasando, pendiente de recursos, hasta que el Gobierno central ha aprovechado la intervención de la Generalitat con la aplicación del 155 para llevarlo a cabo.

Finalmente, sobre las 14 horas y diez horas después del inicio de la operación policial, un camión ha salido del Museu de Lleida con las obras. El personal del museo ha salido a la calle y ha aplaudido a los concentrados que se oponían al traslado.

 

Fuentes: Vilaweb, La Vanguardia y Redacción

 

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