Publicado en: 17 enero, 2015

Antisistema.Món

Por Lluís Ronda

La democracia capitalista es el cáncer del mundo.

DEMOCRACIAS DEL DEMONIO

La democracia capitalista considera “libertad de expresión” el insulto y la blasfemia hacia otras culturas, sin respetar la libertad individual que profesa lo “sagrado”. La democracia capitalista considera “progreso” en nombre del “bien común y el interés general”, devastar las tierras sagradas de los pueblos indígenas del mundo, desahuciarlos de sus hábitats, sin derechos, a merced de la muerte… ¿qué importan esos salvajes? Solo importa el negocio, poder y dinero de petróleos y explotaciones mineras y agropecuarias. La democracia capitalista considera “terroristas” a sus víctimas en tanto se defienden de estos “agresores” que acaban con sus milenarias formas de vida.

Démonos cuenta: los desalmados que mandan del mundo y sus medios de comunicación, provocan “innecesaria e impunemente” a quienes saben que van a ofender, a quienes “consideran” enemigos de su democracia. Quieren universalizar, imponer su manera de ver y entender el mundo. Pero cuando aquéllos “pisotean” el icono, la imagen humana de la modernidad occidental, montan guerras preventivas donde asesinan centenares de miles de personas inocentes, centenares de miles de niños para más tarde justificar todo en nombre de dios, la libertad y los derechos humanos… reflexionemos: ¿qué ha aportado para bien la guerra de Irak? Pensemos en sus consecuencias y advertiremos quien es el verdadero demonio provocador que le daba la mano a otro demonio que le servia a sus intereses… hasta que dejó de servirle.

GRANDES CORPORACIONES

Las multinacionales son uno de los cánceres del mundo. Estas fuerzas supranacionales que ya mandan de los estados, incluso tienen potestad para denunciar gobiernos si creen que estos amenazan sus intereses. Consiguen con sus lobbies legislar lo ilegislable para su beneficio. Cometen crímenes de lesa humanidad, contaminan, exterminan, devastan… les importa un comino la vida humana, sólo viven su axioma: la multiplicación indefinida y constante de dinero, para cuyo cometido cualquier fin justifica los medios.

Démonos cuenta: esta cáfila capitalista y sus demoníacas empresas que agreden sin piedad los ritmos sagrados de la naturaleza, aluden a la Responsabilidad Social Corporativa para enmascarar, con ecologismo y filantropía por bandera, sus masacres. Así, algunos empresarios creen que con campañas publicitarias y fábulas de la R.S.C., ya tienen la bendición de la sociedad para poder hacer lo que les venga en gana. Debemos entender que si tienen dinero para todas estas historias es exclusivamente para potenciar el valor de la marca, fidelizar clientes y usuarios y, sobre todo, acumular poder institucional y mediático para dirigir la política económica global. Entendamos: la única responsabilidad social de una gran multinacional es aumentar su beneficio.

EL DINERO ES EL SISTEMA

El dinero ejerce la política, promulga la ley, compra la justicia, provoca las guerras, extermina pueblos y culturas, destruye ecosistemas, contamina el planeta. El dinero es el capital, el sistema, y su plutocracia ha conseguido la conquista del espíritu humano a través de su demoníaca tecnología de consumo de masas.

Démonos cuenta: Nunca la técnica, la ciencia y tecnología del sistema han estado en plenitud al servicio de la humanidad y del planeta, sino todo lo contrario. Sólo con dinero alguien se ha beneficiado de su componente hipocrático, pues su verdadera naturaleza es diabólica, su destino es el fomento del terror y la muerte: todos los países del sistema poseen moderno armamento de última generación, y de ello se jactan, envanecen y provocan en nombre de la “seguridad”… de poder apropiarse de los recursos naturales del planeta.  Pero todos seremos cómplices en tanto desarrollemos nuestras vidas  bajo el dictado de  “sus normas” o “sistema de usos y consumo”. ¿Estamos locos? ¡Despertemos! ¡Entendamos! ¡Luchemos!

www.lluisberenguer.blogspot.com

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