Ada Colau vuelve a la carga contra los más débiles: los manteros

Por José Iglesias Fernández

Ada Colau no es la alcaldesa de los más débiles. Lo demostró en el conflicto de los autobuseros del TMB y ahora en la difícil situación de total desamparo de los manteros de Barcelona.

Por José Iglesias Fernández*

Ada Colau no es la alcaldesa de los más débiles. Lo demostró en el conflicto de los autobuseros del TMB y ahora en la difícil situación de total desamparo de los manteros de Barcelona.1 Ante la acusación de que un mantero agredió a un guardia urbano, la alcaldesa ha tomado la decisión de presentarse como acusación particular en contra de uno de los grupos más desamparados en esta sociedad. Y los medios recogen, y jalean, esta actitud de la alcaldesa:

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha condenado enérgicamente la agresión a varios agentes de la Guardia Urbana que se produjo ayer en la plaza Pau Vila por parte de un grupo de vendedores ambulantes de productos falsificados. Colau ha destacado que los hechos “son inaceptables y no se permitirá ningún episodio de violencia en la vía pública”. Ha reiterado el apoyo del gobierno municipal al cuerpo de policía barcelonés, “que es el que más está actuando en materia de venta de productos ilegales en la vía pública, una tarea difícil y poco valorada”. “La Guardia Urbana está investigando el caso y confiamos en identificar en breve a los responsables de las agresiones a los agentes de la policía y poner los hechos en conocimiento de la autoridad judicial”, explicó Ada Colau. 2

El tema de los manteros viene de lejos. Ada Colau lo ha dejado pudrir con excusas que satisficiesen a las entidades que apoyan a estos grupos de marginados sin excitar demasiado la animosidad de los pequeños comerciantes y los gremios de artesanos, que son los más intransigentes y reclaman la eliminación de los mismos. La reacción de los manteros es que se sienten traicionados por promesas del grupo que gobierna la alcaldía de Barcelona: “el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona anunció su intención de instalar el ‘mercadillo rebelde’ en La Rambla una vez por semana por que sus socios se sienten traicionados por Barcelona en Comú. Lamine Sarr leyó en plena calle un manifiesto, arropado por sus compañeros manteros y por otras agrupaciones solidarias, como la entidad el Espacio del Inmigrante. “Hemos sido engañados y utilizados por el gobierno municipal. Nos hizo creer que buscaríamos salidas sociales y laborales al conflicto, pero solo querían ganar tiempo para preparar la persecución y la represión, la misma estrategia a la que en julio del 2013 recurrió Xavier Trias con los chatarreros de las naves de Poble Nou”, argumentó Sarr”. 3

El acoso policial también es frecuente, que descaradamente ampara las pretensiones del comercio minoritario. Todavía hace poco leemos como “un centenar de manteros ha vuelto recientemente al Port Vell de Barcelona. Los echaron el 9 de noviembre del 2015, cuando el Ayuntamiento de Barcelona activó un dispositivo policial a las siete de la mañana. El comisionado de Seguretat, Amadeu Recasens, argumentó que la ciudad no estaba dispuesta a tolerar “zonas de venta ilegal descontrolada”. 4 Las agresiones a los manteros por parte de las policías, estatal y municipal, son incansables, algo que la Colau no denuncia ni se presenta como acusación particular. En este sentido de represión, el propio citado “comisionado de Seguretat, Recasens, explicó que están «estudiando cómo intensificar» la actividad sancionadora hacia los compradores y que hasta el momento se les han puesto multas pero «no era una prioridad» y ahora pasará a serlo. El año pasado, según datos que facilitó el consistorio a 20 minutos, se impusieron multas a 232 clientes, un 12,6% más que en 2014 (206), por un importe de 180 euros. Respecto a la presión sancionadora hacia los vendedores, afirmó que está previsto mantenerla –en 2015 se les pusieron 63.000 denuncias, un 16,3% menos que en 2014 (75.237)”. 5

El sindicato de los top mantas da su versión de los hechos. Dicen que “el suceso ocurrió cuando seis de ellos “fueron recibidos literalmente a golpes al salir del metro. Cuando los policías intentaron quitarles sus pertenencias, en el forcejeo lograron aislar a uno de los compañeros que recibió más porrazos. Él se defendió devolviendo un golpe a uno de los policías que le pegaba. Después se acercaron otros compañeros para llevárselo y calmar las cosas”. Además, se queja de que “las imágenes en los medios de comunicación policial siempre tienen un sesgo racista y clasista. Se nos presenta como si los africanos fuéramos naturalmente violentos, agresivos, como bárbaros, que no pensamos y que todo lo arreglamos a golpes. Con las imágenes que se están emitiendo donde un compañero golpea a un policía, hay que aclarar que está cortado o editado, no sacan la primera parte, que es cuando los policías golpean duramente a nuestros compañeros, que salían del metro”, denuncia el sindicato, que pide que muestren el vídeo completo”. 6

Cuando Colau llegó al Ayuntamiento decía que el tema de los manteros había que abordarlo más allá de medidas represivas. Casi un año después ha cambiado totalmente de opinión. Ahora se posiciona en el extremo represivo y explica “que de cara al incremento previsto de la presencia de manteros en las calles con la llegada del verano se está trabajando en la coordinación del combate de la venta ilegal y que hoy mismo está actuando un operativo conjunto de Guardia Urbana, Mossos d’Esquadra y Policía Portuaria en el Puerto de Barcelona”.7 La alcaldesa se ha quitado la careta y muestra su auténtico carácter y convicción política: reprimir a los débiles; apoyar a los poderosos.

Mientras, ¿qué fue de aquellos activistas políticos, cómo Gerard Pisarello y Jaume Asens, defensor de derechos humanos y abogado de muchas causas contra los débiles (ocupas, inmigrantes, etc.) antes de entrar en la casa grande del amo, que se mezclaban con los anticapitalistas? Guardan un silencio cómplice. No es el caso de Josep Garganté, que tiene que sufrir acoso y derribo por parte de los medios, políticos, la policía y las asociaciones de comerciantes por reclamar a un médico una segunda visita sin presencia de la policía, o por apoyar con su presencia en las manifestaciones contra el desalojo del banco expropiado del barrio de Gracia por la policía municipal. Por la evidencia y la realidad que vive, este concejal de la CUP se pregunta hasta dónde la policía municipal de Barcelona no impone órdenes a la alcaldesa de esta ciudad.8

En esta sociedad, defender a los débiles tiene un costo, personal y político muy fuerte.

José Iglesias Fernández

Barcelona, abril del 2016

Añadido. Desde que escribí estas reflexiones han ocurrido otros acontecimientos que han venido a confirmar la falta de interés por parte de las administraciones, los diversos cuerpos policiales y las asociaciones patronales por encontrar soluciones integrales al ‘problema de los manteros’. Cómo ya se denuncia acertadamente, “de nada sirven medidas simbólicas como la que ha anunciado Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, de poner en la capital catalana un contador de muertos en el mediterráneo. Esta es, desgraciadamente, la cara de los mal llamados “gobiernos del cambio”. Discursos bonitos en el parlamento, pero en la vida real siguen aplicando en esencia las mismas políticas sociales de recortes y sumisión al gran capital”. 9

Volviendo al tema de los manteros, con el paso del tiempo, la situación de este colectivo humano se está agravando alarmantemente: no cesa el acoso policial con lesiones físicas, comienzan las detenciones y los encarcelamientos, se intensifica el decomiso de mercancías, se difunde la imagen de que este colectivo está controlado por mafiosos (policía y medios de comunicación), etc.:

  • Manteros encarcelados. “Un portavoz del colectivo de los manteros, Aziz Faye, ha leído un manifiesto a las puertas de cárcel La Modelo en el que ha afirmado que los cuatro vendedores ambulantes encarcelados “no son ladrones ni delincuentes, son personas buenas y valientes, que lo único que hacen es buscar trabajo para alimentar a sus familias. Han inventado una historia para meterles en la cárcel”. Así mismo, ha denunciado el atestado de los Mossos d’Esquadra, “que acusa a los siete detenidos el pasado jueves de los delitos de pertenencia a grupo criminal y de delito continuado contra la propiedad industrial”.
  • En libertad, pero con cargos. “La juez del Juzgado de Instrucción número 10 de Barcelona dejó ayer en libertad con cargos a los cuatro manteros acusados de gestionar uno de los mayores almacenes de top manta situado en un piso de la calle Calabria de la capital catalana. Los vendedores ilegales —uno de ellos es el portavoz del sindicato mantero, Lamine Sarr, y el resto son los hermanos Seye— llevaban diez días en prisión y la juez justificó ayer la decisión de dejarlos en libertad con cargos al considerar que habían acreditado su arraigo en España, lo que minimizaba el riesgo de fuga”.10 La juez les impuso la obligación de comparecer en el juzgado dos veces por semana.
  • Presión/agresión a manteros. Los medios de comunicación sólo destacan la ocupación de la vía pública y la agresión de los manteros a policías, sin mencionar las brutalidades que los policías cometen previamente con los manteros. Llama la atención la presión conjunta de las asociaciones patronales, de los cuerpos de policía y de los medios de comunicación para que los políticos municipales actúen con dureza.
  • Tolerancia cero con la venta ambulante. El Ayuntamiento de Barcelona decide organizar una pista de patinaje (skateboard) en el Paseo Juan de Borbón para evitar que los manteros utilicen este espacio. “El primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, valora positivamente la operación desde la plaza Sant Jaume: “Esta era una idea [la instalación de un skatepark] surgida del propio distrito, y será gestionado por centros de jóvenes de la ciudad”. La Asociación de Vecinos de la Barceloneta ha asegurado este mismo viernes que no tenía noticia del skatepark y que se ha enterado de la instalación por la prensa. “Esta acción evitará que se cometa un uso abusivo de la venta ambulante ilegal en la zona y se recupere el uso vecinal”, ha sostenido también Pisarello. Los manteros han entendido el movimiento de Colau como un acto para contentar a empresarios y comerciantes, que no los quieren ver “junto a sus yates ni a sus Ferraris” y que los tratan como si fueran “basura social”. 11 Posteriormente, un grupo de skaters se negó a utilizar las pistas por considerar esta acción del Ayuntamiento de racista.
  • Tolerancia total con el resto de la economía sumergida. Diversos estudios cuantifican el volumen de la economía sumergida en el país alrededor de un 20% del PIB. “El pasado año (2015) alcanzó los 190.000 millones de euros y superó la media europea, al llegar al 18,6% del PIB, muy por encima de otros estados de Europa o de las cotas que supone en EEUU”.12 El Seminario de Economía Crítica Taifa explica la relación orgánica y la importancia de la economía sumergida, que como actividad furtiva, desempeña dentro del sistema capitalista.13 Entonces, la cuestión es: ¿por qué la venta ambulante de los manteros no es tolerada, incluso deseando pagar impuestos como declaran, mientras que el resto de las empresas que actúan ilegalmente lo son? ¿No demuestra esta persecución la actitud racista de la policía, las patronales y las principales instituciones del Estado, cómo señalan algunas organizaciones sociales?
  • Despilfarro de recursos públicos. Queja que expresa el propio Sindicato de Mossos d’Esquadra de la policía catalana (SME). Según la evaluación y cálculos del SEM, es “inexplicable que se malgasten 4.000 euros diarios (unos 1.440.000 euros anuales) en desplazamientos de más de tres horas de agentes de la unidad de operativos de [otros lugares de Cataluña] para acudir a Barcelona contra el top manta”.14 A esto habría que añadir los gastos que se dan en otros lugares de Cataluña y, especialmente, a lo largo de las principales ciudades de la costa mediterránea.
  • Todos descontentos. Después de más de un año de gobierno, “Barcelona en Común ha tenido conflictos con el fenómeno de la venta ambulante desde el inicio de su mandato. Los movimientos sociales que apoyan a los manteros dicen sentirse cada vez menos representados por el equipo de Ada Colau, [mientras que] la Guardia Urbana dice sentirse desprotegida durante las operaciones policiales. Además, los partidos de derechas y un centenar de entidades de comerciantes critican que las medidas contra el top manta son insuficientes y las acusan de provocar un “efecto llamada”.15

En definitiva, el tema de los manteros, como el de los trabajadores del TMB, 16 el trato a los okupas del <<banco expropiado>> del barrio de Gracia antes y durante las manifestaciones,17 o los músicos y artistas de calle,18 plantean la necesidad de reflexionar sobre cuál es el precio que hay que pagar por sentarse a interpretar y aplicar las leyes y reglamentos que el amo deja escritos para cuando entras en cualquiera de sus casas (alcaldías, diputaciones, gobiernos autonómicos y centrales). Tema abierto.

José Iglesias Fernández

Barcelona, agosto del 2016

1 José Iglesias Fernández. La alcaldesa de Barcelona muestra su cola más pro patronal. En http://kaosenlared.net/la-alcaldesa-de-barcelona-muestra-su-cola-pro-patronal/

8 Josep Garganté. [Persecución a los manteros] Un gobierno bajo control policial.

En http://kaosenlared.net/persecucion-a-los-manteros-un-gobierno-bajo-control-policial/

13 Taifa. La estrategia del capital. Informe nº 8, septiembre del 2011.

14 La Vanguardia. 14 agosto del 2016.

*Economista

José Iglesias Fernández

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